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por Eduardo J. Manola

New York City, New York, USA, 3 de agosto de 1902 – Poway, California, USA, 1 de enero de 1983

Nombre completo: JAMES DAVID BUTTOLPH

Con una carrera musical que incluye más de 300 bandas sonoras entre los años 30 y principios de los 60, David Buttolph fue un compositor americano que mostró su talento especialmente en la edad dorada de Hollywood, pero cuya impronta no fue demasiado reconocida. Puntualmente, no fue de los denominados “grandes de la música de cine”, pero su trabajo dejó algunas partituras de consideración y su nombre se asocia con filmes de popularidad que se ha mantenido a lo largo del tiempo.

A temprana edad mostró facilidad para la música, a los 8 años participaba como cantante en coros de iglesias de su ciudad natal, y a los 10 comenzó sus estudios de piano en la Juilliard School of Music, justo cuando el jazz hacía sus primeros pasos e influenciaba la música popular. Tocó en varios grupos locales y continuó sus estudios musicales obteniendo su título en New York. En 1923 partió hacia Europa, en busca de nuevos horizontes y oportunidades laborales. En el viejo continente, se ganó la vida como pianista de nightclubs, al mismo tiempo que siguió estudiando en Austria, con el maestro Clemens Krauss de la Opera de Viena, y más tarde en Alemania, con Hugo Rohr del Teatro Nacional de Münich. Allí obtuvo su primer empleo profesional como pianista de apoyatura para el entrenamiento de cantantes de ópera de esa ciudad. En 1927 regresó a los Estados Unidos, aprovechando el boom que se estaba produciendo en el ámbito de la radio, que demandaba música para sus programaciones que salían al aire diariamente. Allí le sobró trabajo, primero conduciendo la National Concert Orchestra para la radio WEAF de New York, y más tarde haciéndose cargo de la dirección musical de la NBC radio network WGY de Schenectady, en la misma ciudad. A ello, le agregaba su participación como director del grupo de cantantes National Cavaliers.

En 1933, el incipiente cine sonoro comenzó a descubrir las posibilidades que la música podía aportarle a géneros cinematográficos más allá del “musical”, que era el que primaba en ese momento. Buttolph se mudó a Los Angeles y consiguió un contrato en la Fox Film Corporation, donde trabajó los siguientes catorce años y siguió luego en su continuadora, la 20th Century Fox, primero como arreglador y finalmente como compositor, la mayoría de las veces sin acreditar. Allí estuvo bajo las órdenes del célebre director musical del estudio, Alfred Newman, que tenía formado un equipo de músicos a quienes les asignaba la tarea de escribir la música de distintas películas. El método de trabajo habitual era usar a varios compositores para trabajar en el mismo film, así que Buttolph se encontró contribuyendo en ello junto a otros colegas contemporáneos, habitualmente Cyril Mockridge, David Raksin, Hugo Friedhofer y el mismísmo Newman. Entre estas tareas, ocasionalmente escribió piezas cortas para ser incluidas, como música extra o adicional, en partituras que componía el propio Newman y otros músicos de la Fox. Quizás su mejor trabajo en este sentido fue The Mark of Zorro (La marca del Zorro, 1940), la extraordinaria cinta de aventuras de Rouben Mamoulian, protagonizada por Tyrone Power, en la que Buttolph realizó excelentes arreglos a la maravillosa partitura compuesta por Alfred Newman

Esta suite no es la grabación original de Newman. Es una versión de la London Symphony Orchestra, conducida por Roy Budd.

Asimismo, muchas de sus composiciones pasaron a formar parte del stock musical de la FOX, y fueron utilizadas luego en más de 50 películas.

La primera banda sonora que compuso en solitario, aunque sin acreditación, fue el western Smoky (Jaguar, el alma de un caballo, 1933) de Eugene Forde, protagonizado por Victor Jory. Desde 1937, Buttolph trabajó frecuentemente en más de siete filmes por año, y dejó la Fox en 1947, contratado por tres años por la Warner. Luego recaló también en la MGM y en la United Artists.

Escribió música para todos los géneros, film noir, westerns, horror, ciencia ficción, musicales, drama, e incluso comedias de Shirley Temple o Laurel y Hardy. Acaso por ello no resulte sencillo determinar su estilo personal. Su extenso entrenamiento musical y su experiencia van desde la música clásica hasta el jazz, usándolos en todo tipo de films durante su prolífica carrera.

En el western destacan sus trabajos para The Return of Frank James (La venganza de Frank James, 1940), de Fritz Lang, con Henry Fonda, Western Union (Espíritu de conquista, 1941), también de Lang, Buffalo Bill (Las aventuras de Buffalo Bill, 1944) de William Wellman, y Lone Star (Estrella Solitaria, 1952), de Vincent Sherman con Clark Gable. En este género coincidió con el gran John Ford en The Horse Soldiers (Misión de audaces, 1959), con John Wayne y William Holden. El score que escribió para este film es sencillamente estupendo, aunque buena parte de él se nutra de canciones tradicionales del período, que Buttolph adapta y arregla espléndidamente. Por ejemplo, convirtió la balada  “I Left my Love” del cantautor americano Stan Jones, en una marcha vívida, con redoblantes y cuerdas.

Si bien Buttolph no es un creador de leitmotivs o inspirados temas principales o títulos de crédito, es un solvente hacedor de música incidental y un excelente arreglador de canciones o temas que no son de su autoría. Su música, además, se adapta perfectamente con las escenas que busca apoyar, y logra momentos de gran dinamismo musical en las secuencias de acción o de batalla. Sin ser brillante ha sido muy efectivo.

Fue muy importante su contribución al cine negro americano, con títulos como The House on 92nd Streed (La casa de la calle 92, 1945), de Henry Hathaway, Somewhere in the Night (Solo en la noche, 1946) de Joseph L. Mankiewicz, y The Enforcer (Sin conciencia, 1951) con Humphrey Bogart. Pero sus trabajos más destacables en este género fueron This Gun for Hire (Contratado para matar, 1942) con Alan Ladd y Veronica Lake, y Kiss of Death (El beso de la muerte, 1947), otra vez de Hathaway, protagonizada por Victor Mature. Estos dos scores contienen una soberbia utilización de música de blues y jazz, espléndidamente entrelazada con la orquestación incidental, que captura la atmósfera típica del film noir, oscura, asfixiante, negra.

En el cine bélico también hizo su aporte musical a cintas como Wake Island (La isla de la venganza, 1942), Guadalcanal Diary (Guadalcanal, 1943), Corvette K-225 (Héroes del mar, 1943), Immortal Sergeant (El sargento inmortal, 1943), Submarine Command (Comando submarino, 1951) y PT 109 (Patrullero PT 109, 1963), en la que Cliff Robertson encarna a un joven JFK que participó en la Segunda Guerra Mundial como capitán de una lancha torpedera.

En el fantástico y la Sci Fi, Buttolph descolló con su excelente partitura para The Beast from 20.000 Fathoms (El monstruo de tiempos remotos, 1953) de Eugene Lourié, cinta que contaba con los efectos especiales de stop motion del maestro Ray Harryhausen. Buttolph creó un memorable tema para los títulos de crédito y una música incidental agobiante para destacar al gigantesco monstruo protagonista.

Con su música para Shock (El susto, 1946), de Alfred L. Werker, y House of Wax (Los crímenes del museo de cera, 1953), de André De Toth, tuvo la oportunidad de encontrarse con un magistral Vincent Price, dentro del género del horror, en el que también hay que mencionar la notable partitura que compuso para Phantom of the Rue Morgue (El fantasma de la calle Morgue, 1954), basada en el cuento de Edgar Allan Poe, con un Karl Malden soberbio en el papel protagónico. En el suspense trabajó musicalmente para Alfred Hitchcock en Rope (La soga, 1948), película que el director británico usó para experimentar el rodaje de largas secuencias sin montaje. Buttolph juega inicialmente con melodías serenas y elegantes, que va transformando paulatinamente en sonidos siniestros y disonantes a la hora del asesinato.

ROPE (1948) – theme – DAVID BUTTOLPH

Con un interesante despliegue de exotismo musical y una sólida orquestación, consiguió una banda sonora perfecta para Secret of the Incas (El secreto de los Incas, 1954), de Jerry Hopper, cinta de aventuras protagonizada por Charlton Heston, cuya vestimenta y accesorios fueron fuente de inspiración para George Lucas en la creación de su icónico personaje Indiana Jones: sombrero, chaqueta de cuero y látigo, incluidos. 

También para el cine de aventuras y en el mismo año 1954, Buttolph escribió una colorida banda sonora para Long John Silver (Aventuras de John Silver) de Byron Haskin, con el histriónico Robert Newton, secuela de la famosísima Treasure Island (La isla del tesoro, 1950) de Disney, en la que, además de intercalar hábilmente la típica canción de los piratas -el famoso Yo-ho, Yo-ho-, creó una partitura bien aventurera, con una clarísima influencia del Down to the Sea in Ships de su jefe Alfred Newman.  

En la década del sesenta incursionó en la televisión, componiendo música incidental para series del oeste como El Virginiano, Laramie, Caravana, y fue suyo el tema principal de la célebre Maverick, protagonizada por James Garner, contratado por la división de TV de la Warner.

David Buttolph se retiró en 1963, y junto a su esposa Polly se dedicó a viajar por Europa y Asia, regresando a los Estados Unidos, donde falleció en 1985.

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por Eduardo J. Manola

“El monstruo debe ser mayor que la vida y el doble de terrorífico. Hay una extraña relación entre la imagen del monstruo como una máscara que lleva el artista, y el monstruo que el artista puede ser…”  VINCENT PRICE

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