Hans Erdmann - Biografía

por Eduardo J. Manola

Breslau, Silesia, Alemania (hoy Wroclaw, Polonia), 7 de noviembre de 1882 – Berlín, Alemania, 21 de noviembre de 1942

Hans Timotheus Erdmann Guckel, compositor germano que adquirió notoriedad por la banda sonora que compuso para el film Nosferatu (1922) del gran F.W. Murnau. Desde pequeño se educó en teoría de la música y composición, y aprendió a tocar el violín, doctorándose con su tesis sobre Historia de la música de la iglesia católica en Silesia. Educado en la tradición musical germana, Hans Erdmann recibe su formación académica en un periodo de apogeo de las artes. Entre 1907 y 1908, mientras estudiaba, fue director en la Sala de Conciertos (Schauspielhaus) de Breslau y participó del coro del teatro municipal de la ciudad. Se enlistó para combatir durante la Primera Guerra Mundial y viajó a la ciudad de Jena una vez finalizado el conflicto, donde fue nombrado director adjunto en el teatro municipal, y a Riga, donde también fue director musical. 

Nosferatu – Finstere Fahrt bis vor das Tor (Hans Erdmann) – perf. Gillian Anderson & Brandenburg Philharmonic Orchestra

Sus primeras composiciones son partituras destinadas al teatro, medio en el cual gana fama y crédito profesional. Desde 1908 sigue fiel a los escenarios, hasta que en 1921 una oferta tentadora lo alejará de ellos, cuando la recién creada productora cinematográfica alemana Prana Films le puso al frente de la dirección artística y lo comisionó para componer la música para la primera, y única, producción de la compañía, Nosferatu, una sinfonía del horror (Nosferatu, eine Symphonie des Grauens), dirigida por Murnau y protagonizada por Max Schreck, que fue estrenada el 4 de marzo de 1922 en la Sala de Mármol del Zoo de Berlín. Prana Films cayó de inmediato en quiebra por la crisis inflacionaria que sufrió Alemania y también por su mala gestión, ya que la empresa había sido fundada con el exclusivo fin de producir Nosferatu para Murnau. También fue sonado el juicio que la viuda de Bram Stoker, Florence Balcombe, inició y ganó reclamando por el pago de los derechos violados al ser llevada a la pantalla la novela “Drácula” sin autorización previa. La sentencia condenó a la compañía DAFU, que había comprado a Prana los derechos de Nosferatu, a entregar a la viuda de Stoker todas las copias y negativos de la película para su destrucción. Felizmente algunas copias del film fueron conservadas por particulares y  se salvaron del fuego.

El director F. W. Murnau

Erdmann solo compuso una partitura para el cine mudo, y fue Nosferatu. Siguió su carrera prestando sus servicios a distintos teatros de las ciudades de Berlín y Potsdam y en 1924 fue contratado como crítico musical por la prestigiosa revista cinematográfica Reichsfilmblatt. Dos años después colaboraba también en el magazine Cine-Sonido-Arte (Film-Ton-Kunst), especializado en la música cinematográfica con exclusividad, fundado por el compositor Giuseppe Becce, reconocido pionero de los repertorios musicales denominados Kinotheks, archivos de músicas catalogadas y etiquetadas que servían a los primitivos ejecutantes de música de cine para acompañar las proyecciones de las películas del cine mudo. 

El compositor italiano Giuseppe Becce

Por otra parte, la Sociedad Gefima (Gesellschaft der Film-Musik-Autoren), lo encuentra entre sus miembros fundadores. Esta entidad tenía como objetivo proteger los derechos de los compositores cinematográficos que se veían constantemente vulnerados por la ausencia de legislación que velara por sus intereses, en una época en la que esa actividad recién nacía. Varios de los más destacados creadores de una nueva generación de compositores que estaban en contacto directo con las corrientes de vanguardia eran miembros de la Gefima, entre ellos Paul Hindemith, Paul Dessau, Hanns Eisler, Max Butting, y Wolfgang Zeller.

Paul Hindemith

Paul Dessau

Hanns Eisler

Nosferatu – Nosferatu in der Gruft-Hutter’s Flucht (Hans Erdmann) – perf. Gillian Anderson & Brandenburg Philharmonic Orchestra

Gefima fue reconocida como sociedad en el Festival de Música de Baden-Baden de 1928, participó oficialmente en ese evento y logró la concientización buscada por sus miembros para que la música de cine pasara de ser un mero acompañamiento a una herramienta esencial del arte cinematográfico. Fue muy importante para ello la tarea que entre 1928 y 1929 realizara Paul Dessau organizando los Kammermusik und Filmmusik (Música de cámara y Música de cine), una serie de conciertos que se realizaron en la Sala Alhambra de Berlín. Con esos conciertos se difundían las nuevas corrientes musicales que se estaban abriendo paso en la época.

Erdmann hizo su parte dictando cursos de música cinematográfica (Akademie für Filmmusik) en el Conservatorio Klindworth-Scharwenka de Berlín, lo que demostró que tenía muy claro su importancia y la trascendencia que adquiriría en el futuro, y ante la llegada del cine sonoro se adaptó sin problemas a la innovación que se imponía y que tantos dolores de cabeza provocaba a tanta gente del cine mudo.

Entre sus obras más destacadas en el período sonoro se pueden nombrar: la música que compuso para el cortometraje documental Sinfonía del Bosque Primitivo o El infierno verde (Urwaldsymphonie, 1931), Mündiges Volk (1931) documental cuya música co-escribió con Giuseppe Becce, El gran Bomberg (Der Tolle Bomberg, Georg Asagaroff, 1932) cuya música era de P. J. Haslinde y Erdmann actuó como director musical, El testamento del Dr. Mabuse (Das Testament des Dr. Mabuse, 1933) el primer thriller sobrenatural de la historia del cine dirigido por Fritz Lang, y Augusto el Poderoso (August der Starke, 1936), de Paul Wegener que dirigiera el clásico de horror El Golem en 1920.

En 1933 la Gefima y otras sociedades similares fueron infiltradas y luego rápidamente copadas por miembros del partido nazi, lo que paralizó el trabajo de Erdmann y sus colegas afiliados. A partir de allí, nada más se conoce de la vida de Hans Erdmann, que murió en Berlín el 21 de noviembre de 1942 a los 60 años.

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Para el clásico del cine de terror que significó Nosferatu, Murnau le encargó la música a Hans Erdmann, que desde la creación de Prana Films en 1921 estaba al frente de su dirección artística. Curiosamente Murnau tenía sus dudas de que el cine pudiera llegar a ser una obra de arte, y así se lo manifestó a Erdmann cuando ambos se reunieron…

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