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Barry Gray - Biografía

El alma de las marionetas

Blackburn, Lancashire, Inglaterra, Reino Unido, 18 de julio de 1908 – Guernsey, Channel Islands, Reino Unido, 26 de abril de 1984

Compositor británico que lograra notoriedad gracias a su frondosa colaboración con el productor televisivo Gerry Anderson en sus programas infantiles protagonizados por marionetas.

Barry Gray nació bajo el nombre de John Livesey Eccles en el seno de una familia signada por la música que lo animó en su carrera musical que comenzó muy tempranamente, a los cinco años con lecciones de piano, para luego ingresar al Manchester Royal College of Music, estudiando composición con el maestro húngaro Matyas Seiber. Tocó los teclados en la Catedral de Blackburn y sus primeros trabajos profesionales fueron scores para obras de teatro y orquestas de variedades para la empresa B. Feldman & Co en Londres, donde adquirió gran experiencia en ese terreno, para luego sumarse a la Radio Ormandy como compositor y arreglista.

Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en la Royal Air Force y a su término volvió al trabajo en la industria musical colaborando con artistas como la cantante y actriz británica Vera Lynn, muy famosa en la guerra, y el cantante pop y actor americano Hoagy Carmichael.

Pero será a mediados de la década del cincuenta cuando Gray inicie la relación que lo lanzará a la fama en el medio televisivo. En 1956 conoce a Gerry Anderson e ingresa a su compañía AP Films participando como conductor y arreglista en la música de su primera serie de marionetas, Las aventuras de Twizzle (The Adventures of Twizzle, 1957), que Anderson crea junto a Roberta Leigh, pionera en la producción de programas de marionetas. A esta le seguirán Torchy the Battery Boy (1959-1961) y Four Feathers Falls (1960), en las que Gray ya participará como compositor. Este último programa era un western de marionetas cuya idea había sido del propio Barry Gray.

A partir de aquí, y con Supercar (1961-1962) y la financiación del empresario Lew Grade de la ITC (Incorporated Television Company), comenzará lo que Anderson denominó SUPERMARIONATION, la producción de series de marionetas con animación electrónica de ciertas partes como ojos y labios, que significó una verdadera revolución en ese aspecto, y Barry Gray acompañó todo ese proceso aportando su música.

Luego de Supercar fue el turno de El capitán Marte y el XL5 (Fireball XL5, 1962-1963) y El meteoro submarino (Stingray, 1964-1965), grandes éxitos televisivos con los que Gerry y su esposa Sylvia Anderson se hicieron famosos en el ambiente infantil logrando miles de seguidores que, ya siendo adultos convirtieron esos programas en series de culto.

Su mayor éxito vino con Guardianes del espacio (Thunderbirds, 1965-1966), serie que ampliaba su duración a 50 minutos por episodio por pedido expreso de Sir Lew Grade, que además significaría también la consagración de Barry Gray. El score creado por el compositor tendría una calidad superlativa y, en especial, la marcha de los Thunderbirds, se haría muy famosa. 

Los avances tecnológicos logrados en esas dos series, tanto en lo que hace a los títeres y su animación, como a las naves y lugares realizados con maquetas y dioramas, se perfeccionaron aún más en sus siguientes producciones: Capitán Escarlata (Captain Scarlet and the Mysterons, 1967-1968), Joe 90 (1968-1969) y Servicio Secreto (The Secret Service, 1969). En estas series las marionetas cambiaron la fisonomía caricaturesca que prevalecía en las anteriores, por unos títeres con aspecto muy “humano”, así como los argumentos, que carecían del humor que primaba en Supercar, El capitán Marte o Stingray. Por tanto, las partituras de Barry Gray son mucho más serias y siniestras, con pasajes de mayor acción y aventura. Además, en todos esos trabajos tuvo libertad absoluta no solo para escribir las partituras con nuevo material según las necesidades, sino también para reutilizar pistas ya compuestas para episodios anteriores de las diferentes series, algo así como un verdadero archivo de stock music privado y exclusivo para las producciones de Supermarionation. Esta libertad no la había tenido, por ejemplo, para componer Supercar, debido al escaso plazo de tiempo y el limitado presupuesto, lo que llevó, incluso, a emplear, en la segunda temporada, música de archivo de Edwin Astley, compositor británico conocido por sus partituras para series como El Santo, Danger Man,, Department S y Los invencibles de Némesis.

La música de Gray se caracterizó por el fuerte uso de secciones de metales y percusión para la orquestación, y del leitmotiv en lo que hace a la función narrativa. Por ejemplo, en Thunderbirds cada nave tenía su propio tema identificatorio. A su vez, se sirvió de formaciones orquestales importantes en calidad y cantidad de músicos e instrumentos, que superaban por mucho las que podían utilizarse en otros programas o series en la televisión de entonces. Ya en Supercar la orquesta superaba los 40 músicos. En el aspecto instrumental, exploró las prestaciones del Ondes Martenot (teclado electrónico antiguo que crea ondas, similar al Theremin) para producir notas musicales no convencionales y efectos sonoros electrónicos que remitían al espacio o al misterio de lo extraterrenal, en especial en Captain Scarlet. Fue de los pioneros en usar instrumentos y sonoridades electrónicas en televisión, las que también utilizó en algunas de sus partituras para el cine, como Más allá del sol (Doppelgänger/Journey to the Far Side of the Sun, 1969, Robert Parrish) o Dr. Who and the Daleks (1965, Gordon Flemyng).

La serie Thunderbirds dio origen a dos largometrajes producidos por Gerry y Sylvia Anderson que también contaron con la música de Barry Gray: Los guardianes del espacio (Thunderbirds Are Go, 1966) y Thunderbird 6 (1968), ambos dirigidos por David Lane.  

A partir de la década del 70, Anderson optó por dejar descansar a las marionetas y produjo dos series con personajes de carne y hueso, pero manteniendo la temática de la ciencia ficción, los dioramas, las maquetas, y las naves de Derek Meddings y, por supuesto, Barry Gray siguió a cargo de la música. Ovni (Ufo, 1970-1973), protagonizada por Ed Bishop (quien le había puesto su voz al Capitán Blue del programa Captain Scarlet) y Espacio: 1999 (Space: 1999, 1975-1977), con Martin Landau y Barbara Bain (ambos estrellas de la mítica serie americana Mission: Impossible). Space: 1999 significó el final de la relación de Gray con los Anderson, ya que solo escribió la banda sonora de la primera temporada y luego se retiró definitivamente de la música de cine, quedando la segunda temporada encargada a Derek Wadsworth, un compositor de escasa carrera con exclusividad en la televisión británica, que escribió un nuevo tema principal para la serie.

Las sesiones de grabación de las partituras de Barry Gray se hacían en los Olympic Studios, Pye Studios y CTS Studios, todos en Londres, en los Anvil Studios de Dehham, Buckinghamshire, y en los estudios que el propio compositor tenía en su casa de Esher, Surrey, de la que se mudó en 1970 a St. Peter Port, Guernsey. Luego de su retiro sirvió como pianista residente en el Old Government House Hotel.

Barry Gray murió a los 75 años en el Hospital de Guernsey.

Su legado es, sin ninguna duda, el haber dotado de alma a las decenas de marionetas creadas por su amigo Gerry Anderson y, al mismo tiempo, habernos dejado algunas de las melodías que marcaron la infancia de una generación.

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