Menú Cerrar

Basil Kirchin - Biografía

Blackpool, Lancashire, Inglaterra, 8 de agosto de 1837 – Hull, Yorkshire, Inglaterra, 18 de junio de 2005

Baterista y compositor británico de jazz, se inició en la música a los 13 años, como niño prodigio de la batería, tocando en el West End en plena época de la Segunda Guerra Mundial, mientras los nazis bombardeaban Inglaterra, en la big band de su padre, Ivor Kirchin. Allí debutó en 1940 en el Paramount de Londres. Terminada la guerra alternó su experiencia tocando en distintas orquestas de baile, típicas de la época, y sesionó como baterista con estrellas de la talla de Sarah Vaughan y Billy Eckstein en sus giras por Gran Bretaña. Grabó varios discos para el sello discográfico Decca, y también para Parlophone con producción del célebre manager de los Beatles, George Martin. Finalizada la era dorada de las grandes orquestas por la aparición y auge del rock’n roll, Kirchin decidió adaptarse a las nuevas olas.

SARAH VAUGHAN

En 1958, hizo un viaje a la India, donde exploró su espiritualidad, y se quedó siete meses en el Ramakrishna Temple, y de allí se fue a Sidney, Australia, perdiendo todo su equipaje en el mar, incluidos todos sus discos. Vuelto a Inglaterra en 1961, grabó material para la editora De Wolfe, con un joven músico de sesión, Jimmy Page, tiempo después guitarra líder del grupo Led Zeppelin, que se convertiría en leyenda del rock, y también con Mick Ronson, que se haría conocido por integrar la banda The Spiders from Mars, de David Bowie en su era glam rock.

VIDEO: Basil Kirchin, John Coleman & Jack Nathan Pageing Sullivan. Jimmy Page en guitarra

MICK RONSON con DAVID BOWIE
JIMMY PAGE

Simultáneamente, comenzó a experimentar con la manipulación de sonidos pre-grabados, componiendo piezas de laboratorio en colaboración con Keith Herd, que denominó “bandas de sonido de films que todavía no se filmaron”. En 1967 el Arts Council of Great Britain, premió su tarea experimental dándole el dinero para comprar un grabador Nagra, del tipo que usan los musicólogos para hacer grabaciones de campo. El trabajo de Kirchin tomó una nueva dirección, plasmar su muy personal visión de lo que se podía lograr con los sonidos que el mundo ponía a su disposición a su alrededor. Desde el canto de los pájaros al jazz abstracto, era mucho lo que se podía hacer, una nueva clase de música. Sin perder un minuto, en largas sesiones, se internó en el zoológico de Londres y grabó cientos de sonidos de animales y de la naturaleza. Luego hizo lo propio registrando voces de niños autistas y otros sonidos, y finalmente modificó la velocidad de reproducción de las grabaciones, obteniendo lo que él llamó “pequeños cantos rodados de sonido”. 

Todo ese trabajo se recopiló en dos álbumes llamados World Within Worlds, que no tuvieron repercusión comercial alguna, pero que se convirtieron en discos de coleccionistas. El primero lo editó en 1971 el sello Columbia-Emi, dividido en dos temas: “Part I – Integration” y “Part II – The Human Element”, e incluyó las improvisaciones libres del saxofonista Evan Parker y el guitarrista Derek Bailey, dentro del mosaico de alteraciones sonoras. El segundo fue publicado en 1974 por Island Records, e incluía los tracks “Part III – Emergence” y “Part IV – Evolution”, sin la participación de ningún músico, y haciendo uso de las voces grabadas de niños autistas con los que su esposa, Esther, trabajaba en Suiza. 

Para obtener dinero y financiar sus experimentaciones, compuso varias bandas de sonido de películas como Catch Us if you Can (Catch Us if you Can, 1965), del reputado John Boorman, en la que compartió el trabajo con John A. Coleman, ambos sin ser acreditados en el film; The Shuttered Room (¿Por qué lloras, Susan?, 1967) una cinta de horror protagonizada por Oliver Reed y el thriller I Start Counting (Empieza a contar, 1970), ambas de David Greene; y Assigment K (Enviado especial K, Val Guest, 1968). Su score más conocido y celebrado fue The Abominable Dr. Phibes (El abominable Dr. Phibes, Robert Fuest, 1971), clásico del horror kitsch protagonizado por el maestro del terror Vincent Price.

Kirchin siguió con sus proyectos experimentales y editó algunos de ellos con el sello discográfico Trunk Records. Cuando Brian Eno conoció a Kirchin en un estudio de grabación de Londres en 1974, se dio cuenta de que había encontrado a un verdadero outsider de la música, alguien obstinadamente ajeno al mundo, mientras perseguía su visión única de la música. “En esos días, la vanguardia musical británica estaba compuesta por un pequeño grupo de unas treinta personas. Donde fuera que fueras, ellos estaban ahí. Basil Kirchin no pertenecía a ninguno de esos grupos”, contó Eno. Para ese tiempo, tanto Eno como Kirchin, habían dado un salto hacia el futuro, ideando un método complejo y minucioso para manipular sonidos grabados, tanto musicales como naturales, que iba más allá del trabajo de los pioneros de la musique concrete[1]. “Basil comprendió mucho antes que el resto de nosotros que el sonido podía convertirse en un material maleable”, siguió explicando Eno. “El era como un pintor. La idea de la música como pintura se convirtió en algo muy importante para mí”.[2]  

BRIAN ENO

Recluido a partir de 1979 en Hull, la ciudad donde sus padres habían tenido su hogar, Kirchin se pasó los siguientes veinticinco años trabajando en una completa oscuridad, colaborando con músicos e ingenieros de sonido locales, viviendo mayormente de la beneficiencia, hasta su muerte en 2005, a los 77 años.

La obra de Basil Kirchin fue una importante fuente de ideas e influencia para músicos que han experimentado con la música y el sonido, como el citado Brian Eno, Nurse With Wound[3] y la banda de rock psicodélico británica Broadcast.

Sus estudios de filosofía y música lo posicionaron diez años por delante de su generación.

Fue considerado el “padre de la ambient music”.[4]

[1] La música concrete, género musical cuyos fundamentos teóricos y estéticos fueron originados por Pierre Schaeffer en los estudios de la radiodifusión francesa en 1929, está ligada a la aparición de dispositivos que permitieron la descontextualización de un sonido fijándolo en un soporte (en un principio analógico, como la cinta, posteriormente digital, como el CD) con el fin de tratar este sonido de manera separada y manipularlo cortándolo, pegándolo, superponiéndolo y finalmente combinando los sonidos resultantes de estas operaciones de alteración en una estructura compleja y definitiva como una partitura auditiva. (tomado de Wikipedia).

[2] Tomado de “Basil Kirchin: the first painter of music”, by Richard Williams, The Guardian, 16 de febrero de 2017.

[3] Nurse with Wound (abreviado NWW) es el pseudónimo del músico experimental y avant-garde británico Steven Stapleton.

[4] La música ambient es un género musical en el cual se hace hincapié en el tono y la atmósfera por encima de la estructura tradicional de la música o el ritmo. (tomado de Wikipedia).

por Eduardo J. Manola

“El monstruo debe ser mayor que la vida y el doble de terrorífico. Hay una extraña relación entre la imagen del monstruo como una máscara que lleva el artista, y el monstruo que el artista puede ser para sí mismo. Los problemas de la cara en el espejo siempre parecen mayores y más terroríficos que los de la realidad”  VINCENT PRICE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

10 − eight =