Roma, Lazio, Italia – 10 de noviembre de 1928 / Roma, Lazio, Italia – 6 de julio de 2020

Considerado uno de los más grandes compositores de música de cine de todos los tiempos, tiene en su haber más de 500 bandas sonoras de películas, con una producción vastísima y sumamente heterogénea.

Creció en el seno de una familia de clase media afincada en el barrio bohemio del Trastevere, hijo primogénito de Libera, ama de casa y costurera, y Mario, trompetista profesional, tuvo cinco hermanos, y pasó su infancia sin penurias, pero también sin lujos, donde el sustento lo proveía únicamente su padre, hasta que la madre probó fortuna trabajando en una tienda de ropa.

Niño prodigio, sus dotes musicales le permitieron aprender rápidamente a tocar la trompeta, con el apoyo incondicional de su padre, y a los 6 años ya interpretaba sus propias obritas, demostrando un talento natural para inventar melodías nuevas. A los 10, luego de una rica experiencia en la orquestina amateur de Constantino Ferri, se matriculó en el conservatorio de una de las más antiguas y prestigiosas instituciones musicales del mundo, la Academia Nacional de Santa Cecilia, donde se perfeccionaría en la ejecución de la trompeta con Umberto Semproni, y tres años más tarde sería seleccionado entre otros jóvenes estudiantes para formar parte de la orquesta de la institución, con la que realizó una gira por el Véneto bajo la dirección de Carlo Zecchi.

En el colegio se hizo amigo de un niño que iba tener mucho que ver en su vida profesional: un tal Sergio Leone que, al igual que Ennio, estaba destinado a seguir la profesión de su padre, Vincenzo Leone, director de cine mudo que firmaba como Roberto Roberti. Sergio dirigiría célebres spaghetti westerns, para los que su amigo Ennio crearía melodías inolvidables.

Izq. Leone y Morricone Foto Escolar - Der. Morricone y Leone en una entrevista

En 1943, el profesor Roberto Caggiano lo animó a iniciarse en el estudio de la armonía, ya que consideró que Ennio tenía un don inusual para esa difícil disciplina, y como completó el curso en tan sólo seis meses, lo instó para continuar su formación en la composición, lo que así hizo estudiando con los maestros Carlo G. Gerofano y Antonio Ferdinandi.

Su talento llevó al director Alberto Flamini a escogerlo como segundo trompetista de su orquesta, que realizaba presentaciones en Roma para las tropas americanas establecidas en suelo italiano al finalizar la Segunda Guerra Mundial, y allí apoyó la tarea de quien era el primer trompeta, su propio padre, Mario Morricone, fogueándose así en escenarios profesionales, perfeccionando su formación y obteniendo finalmente su diploma de trompetista. A partir de allí inició su carrera como compositor, desarrollándose en lo que se conoce como “música culta”, con piezas corales, lied, música incidental y de cámara, y completando su educación en la materia con el gran Goffredo Petrassi en la década del 50.

Todo hacía pensar que su formación lo llevaría a recalar para siempre en los círculos artísticos de la música clásica, pero en 1954, un acontecimiento lo impactó de tal manera que cambiaría su vida profesional. Durante la proyección de The Robe (Arg. El manto sagrado, Esp. La túnica sagrada, 1953) descubrió la imponente partitura de Alfred Newman, que despertó su interés por la música de cine.

En 1956 se casó con Maria Travia, con quien tendría cuatro hijos: Marco, Alessandra, Giovanni Morricone (que sería director y productor cinematográfico, dirigiendo para su padre el film del Arena Concerto: musica per il cinema en 2003) y Andrea Morricone, que siguió sus pasos como director de orquesta y compositor, actuando como asistente de Ennio en las bandas sonoras de In the Line of Fire, City of Joy y Cinema Paradiso. Su esposa ha colaborado en algunas composiciones como letrista, por ejemplo se encargó de los textos en latín para la banda sonora que Morricone compuso para el film The Mission (La misión, 1986).

Fue por un día asistente de dirección musical de la RAI en 1958, y comenzó a componer música para espectáculos de teatro y programas de radio, y en 1960 colabora con Mario Nascimbene en la partitura de Morte di un Amico (Muerte de un amigo) de Marco Rossi, no apareciendo en los créditos a pesar de que prácticamente el trabajo fue todo suyo.

Por fin, la oportunidad aparece cuando Luciano Salce le pide que escriba la música para la película Il Federale (Esp. El Federal, EEUU The Fascist, 1951), una comedia sin demasiadas pretensiones, protagonizada por Ugo Tognazzi. Colaboraría con Salce en cuatro intrascendentes comedias más, y a partir de allí comenzaría su trabajo a toda velocidad, componiendo una docena bandas de sonido en dos años, entre ellas Duello nel Texas (Esp. Gringo, EEUU Gunfight at Red Sands, 1963), que sería el primer spaghetti western de su prolífica tarea para ese particular sub-género, con la canción “A Gringo Like Me”, interpretada por Dick Jones, que ya dejaba entrever el “estilo Morricone” que lo caracterizaría. Este trabajo lo firma con uno de los dos seudónimos que utilizaría en ocasiones, Dan Savio. El otro sería Leo Nichols. «Mis primeros filmes fueron comedias ligeras que requerían scores muy simples, un género que nunca abandoné cuando empecé a trabajar en títulos más importantes con grandes directores», recuerda Morricone.

A Gringo Like Me (perf. by Dick Jones) – Canción de DUELLO NEL TEXAS – Ennio Morricone

En 1964 atrae la atención internacional con el documental “I Malamondo”, de Paolo Cavara, en el que aparece un joven Adriano Celentano, y su talento hace que empiece a ser requerido por directores más renombrados, para producciones de mayor envergadura: Il Successo (Arg. El suceso, Esp. El éxito, 1963), de Mauro Morassi y Dino Risi (no acreditado), protagonizada por Vittorio Gassman y Jean-Louis Trintignant; y Prima della Rivoluzioni (Antes de la revolución, 1954) la segunda película del ascendente Bernardo Bertolucci, con una partitura simple pero elegante, de una intensidad que ya presagia que su impronta iba a dar que hablar.

También en la década del 60 inicia una serie de éxitos dentro de la música popular, bajo seudónimo, componiendo la canción “Ogni Volta”, con la que participa en el Festival de San Remo, interpretada por un jovensísimo Paul Anka, y “Se Telefonando”, que arrasa con la voz de Mina, construyéndose un enorme prestigio en el ambiente discográfico.

Se Telefonando – Intérprete Mina – compuesto por Ennio Morricone

Asimismo, hace los arreglos musicales de “Pastures of Plenty”, para el cantante de folk americano Peter Tevis, que más adelante se convertiría en el tema principal de Per un Pugno di Dollari (Arg. Por un puñado de dólares, EEUU. A Fistfull of Dollars, 1964) que significará la primera colaboración con Sergio Leone, marcando tendencia en el estilo musical del spaghetti western

Pastures of Plenty – Ennio Morricone – Intérprete PETER TEVIS

Peter Tevis

En este género, Morricone dejará su marca indeleble: la llamada trilogía del dólar de Leone, conformada por la mencionada Por un puñado de dólares, Por unos dólares más (Per Qualche dollaro in piu, 1965) y El bueno, el malo y el feo (Il Buono, il brutto, il cativo, 1966), también conocida como la trilogía del “hombre sin nombre”, donde introduce el célebre silbido y novedosos arreglos corales; Una pistola per Ringo (Una pistola para Ringo, 1965), 7 Pistole per i MacGregor (Siete pistolas para los MacGregors, 1966), entre muchísimas otras. Y fundamentalmente Once Upon a Time in the West (Arg. Erase una vez en el Oeste, Esp. Hasta que llegó su Hora, 1969), también de Leone, la que sería su obra magna en la música dedicada al western, con el famoso tema “Man with a Harmonica”, y el tema principal con la voz sensual de la soprano Edda dell’Orso, que colaboró una y otra vez en la obra del compositor.

Edda Dell’Orso – tema de Once Upon a Time in the West

El terror, y más significativamente el “giallo”, lo ha tenido como uno de sus autores más conspicuos, especialmente en su colaboración con Darío Argento, con un perfil experimental y avant-garde en films como “L’Ucello dalle Piume di Cristallo”  (El pájaro de las plumas de cristal, 1970), “Il Gatto a Nove Code” (El gato de las nueve colas, 1971), y “4 Mosche di Velluto Grigio” (4 moscas sobre el terciopelo gris, 1971), contando nuevamente en las tres cintas con la voz de Edda dell’Orso; y pasando a las producciones americanas, compuso Exorcist II: the Heretic 1977, de John Boorman, y The Thing (El enigma de otro mundo, 1982) de John Carpenter.

Il Gatto a Nove Code – Titoli – Ennio Morricone – Intérprete Edda Dell’Orso

Morricone cultivaría también con gran repercusión el género de protesta social y político, con bandas para La Battaglia di Algeri (La batalla de Argelia, 1966) y Ogro (Operación Ogro, 1979) ambas de Gillo Pontecorvo; Indagine su un cittadino al di sopra di ogni sospetto (Esp. Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha, 1970) y La Classe Operaia va in Paradiso (La clase obrera va al paraíso, 1971), ambas de Elio Petri; I, Comme Icaro (I, como Icaro, 1979) de Henri Verneuil, y Sacco e Vanzetti (Sacco y Vanzetti, 1971) de Giuliano Montaldo, con el famoso tema «Here’s to You», con letra de Joan Baez, que cantado por ella misma, se convirtió en un hit internacional.

Joan Baez – Here’s to You from SACCO e VANZETTI – Ennio Morricone

Por aquellos años forma parte del Gruppo di Improvvisazione Nuova Consonanza  fundado por el compositor italiano Franco Evangelisti, que partiendo del jazz, la música concreta, el serialismo y otras técnicas de composición avant-garde, desarrolladas por compositores de música clásica contemporánea como Luigi Nono y Giacinto Scelsi, se dedicó al desarrollo de nuevas técnicas musicales por improvisación, técnicas de ruido y sistemas anti-musicales, haciendo uso de instrumentos clásicos tradicionales, así como piano preparado, música de cinta y música electrónica, realizando conciertos, y editando una serie de álbumes experimentales. Morricone utilizó muchas de las técnicas desarrolladas en este grupo en varias de sus partituras para el cine, provocando que su estilo se fuera haciendo cada vez más atípico. A la muerte de Evangelisti, forma parte del Consejo de administración del grupo, que se termina disolviendo a fines de los 80.

Tremendamente requerido en su apogeo profesional, su enorme capacidad de trabajo lo llevó a componer más de 10 bandas sonoras distintas durante el mismo año, llegando a 20 en el año 1979, razón por la que muchas veces sus partituras eran repetitivas, con utilización de melodías muy similares y de nula inspiración, o paquetes de sonidos atonales, indigeribles, y absolutamente olvidables. 

Siempre se resistió a salir de Italia y trabajó casi permanentemente en Europa, donde pudo colaborar con los cineastas más célebres, como Pier Paolo Pasolini (Las mil y una noches, Saló o los 120 días de Sodoma), Bernardo Bertolucci (La Luna y Novencento), y Mauro Bolognini (La herencia de los Ferramonti), pero, pese a que nunca mantuvo una buena sintonía con los Estados Unidos (no le gustaba el “american way of life” y se negó reiteradamente a instalarse en Los Ángeles y a aprender inglés para trabajar allí), aceptó un encargo americano, concretamente del gran Edward Dmytryk, para componer la música de The Human Factor (El factor humano, 1975).

En su paso por la televisión dejó la música de series y miniseries como Moses the Lawgiver (Moisés, 1974), Marco Polo (1982), La Piovra (1984), y Secret of the Sahara (El secreto del Sahara, 1988), entre otras. También participa en un capítulo de Space 1999 de Gerry y Silvia Anderson (otra vez Edda dell’Orso presta su voz al tema), y compone The Scarlet and the Black (Escarlata y negro, 1983) de Jerry London, ambas para la ITC británica.

Fuera de lo que es la música de cine, es contratado para componer el tema oficial de la Copa Mundial de FIFA Argentina 1978, una marcha pegadiza y dulzona que sería recordada más que nada por los simpatizantes argentinos, eufóricos por el campeonato logrado por su selección.

En los 80 compone mucho para producciones internacionales como Red Sonja (El guerrero rojo) con Arnold Schwarzenegger, Frantic (Búsqueda Frenética) de Roman Polanski, White Dog (Perro blanco) de Samuel Fuller, La Misión, Los intocables, Atame de Pedro Almodovar, y logra un éxito impresionante con su trabajo para Le Professionnel (El Profesional, 1981) creando unos temas excelentes que se hicieron famosos, y Le marginal (El Marginal, 1983), ambas con el duro Jean-Paul Belmondo.

Uno de sus mejores trabajos fue para la película póstuma de Sergio Leone, Once upon a time in America (Erase una vez en América, 1984), con un Robert De Niro magistral, que para meterse en situación pedía que le tocaran en el plató, en directo, la banda sonora antes de interpretar cada escena. Leone muere prematuramente en 1989, a los 60 años, impidiendo que ambos pudieran concretar un film sobre la batalla de Leningrado que tenían planificado.

En 1988 su música fue factor clave para que Cinema Paradiso se convirtiera en uno de los mayores éxitos del cine italiano y ganara el Oscar a mejor película de habla no inglesa, dirigida por su amigo Giuseppe Tornatore, con quien colaboraría en otras de sus películas. El título principal es de una inspiración que emociona, y para ese trabajo contó con la ayuda de su hijo Andrea, que además compuso el tema de amor, una sublime melodía digna de su padre.  

En la década del 90, no decae su producción, pero sus trabajos no tienen la misma calidad, destacando Bugsy, Lobo con Jack Nicholson, State of Grace, Hamlet de Franco Zefirelli con Mel Gibson, y especialmente, Sostiene Pereira con Marcello Mastroiani.

En los 2000 alterna más que nada con documentales, cortos y películas para televisión, y sus colaboraciones con Tornatore, Baaria y Malena. Es curiosa su relación de amor-odio con Quentin Tarantino, que buscó varias veces ficharlo para componer la música de sus películas, y ante su negativa, utilizaba temas que el maestro italiano había compuesto para otros films (lo hizo en Inglourious Basterds y Django), cosa que a Morricone no le hacía ninguna gracia, y se lo hacía saber en cuanta entrevista concedía. Finalmente, le aceptó el encargo de componer la banda The Hateful Eight (Los ocho más odiados).

Pese a su declarada aversión por Hollywood, fue nominado seis veces al Oscar, la primera vez por Days of Heaven (Arg. Días de gloria, Esp. Días del cielo, 1978) de Terrence Malick, que perdió frente a Giorgio Moroder y su Expreso de Medianoche.

La segunda fue por The Mission (La Misión, 1986) de Rolan Joffe, la derrota más injusta, donde compitió, en la entrega de 1987, con Aliens de James Horner, Hoosiers (Ganadores) de Jerry Goldsmith, Star Trek IV: The Voyage Home de Leonard Rosenman, y la banda jazzística de ‘Round Midnight de Herbie Hancock, que fue la que se llevó la estatuilla.

Una decisión de los miembros de la Academia de las Artes y Ciencias de Hollywood que a día de hoy aún le resulta incomprensible a Morricone. La originalidad de las melodías, y la orquestación de La Misión, y su complejidad armónica, deberían haber inclinado la balanza en su favor, teniendo en cuenta que, además, en realidad, la música de Round Midnight no es un score original, sino que Hancock realizó arreglos sobre célebres temas de jazz, es decir sobre música ya existente. Morricone lo consideró un robo, y con razón.

Volvió a quedarse sin el premio con su tercera nominación, por The Untouchables (Los intocables, 1987), de Brian de Palma, frente a la ganadora The Last Emperor (El último emperador) de Ryuichi Sakamoto, David Byrne y Cong Su.

En 1992 fue nominado por Bugsy (1991) de Barry Levinson, y perdió con Beauty and the Beast (La bella y la bestia) de Alan Menken, y en 2001 por Malena, de Giuseppe Tornatore, viéndose superado por Crouching Tiger, Hidden Dragon (El tigre y el dragón), de Tan Dun.

En la 79ª Ceremonia de entrega de los Premios Oscar recibió su primera estatuilla como premio honorífico «por su magnífica y multifacética contribución al arte de la música cinematográfica».

Finalmente fue galardonado en 2016 por su banda sonora de The Hateful Eight, la película de Quentin Tarantino, para la que compuso dos temas centrales y, para el resto, utilizó la música que John Carpenter le había descartado de The Thing. Insólitamente, Morricone gana su primer Oscar por una partitura que había compuesto varias décadas antes para otra película.

Los Intocables – Título final (End Title) Ennio Morricone

Por su producción de música culta, Morricone fue premiado y homenajeado en programas y ciclos de conciertos por toda Italia, y se le concedió en 1995 el título de Commendatore dell’Ordine al Merito della Reppublica Italiana, por iniciativa del primer ministro Oscar Luigi Scalfaro.

Trató siempre de trabajar a su propio ritmo, para el cine y la televisión, con una energía envidiable, incluso cuando ya no era un joven, manteniendo una conocida hostilidad con la prensa y, especialmente, con quienes le resultaban ignorantes o diletantes. Figura polémica, su trato fue seco y difícil; reconocido gruñón, criticó a todos los sectores, incluidos los directores, a quienes consideraba carentes de preparación musical: “Como los realizadores no saben demasiado de música, preparo siempre tres orquestaciones diferentes para mis temas”, comentaba con sorna.

Dueño de un estilo reconocible al instante, la fórmula de la música de Morricone se apoyaba en orquestaciones sencillas, con un sonido áspero y melodías repetitivas, que se metía en la memoria del oyente. A su vez, tenía como norma de trabajo respetar el argumento del film y desarrollar temas para los personajes. Decía que había que “dejar hablar a la historia” y que “la música de un score no pertenece al compositor, sino a la película. Lo que prima es la necesidad de la historia que cuenta el film”.

Insistió siempre en que no entendía muy bien por qué su música había tenido tanto éxito, y pensaba que la simplicidad armónica de muchas de sus composiciones podía ser la causa.

Con fanáticos y detractores por igual, su atípica música levantó siempre acalorados debates entre los amantes de las bandas sonoras, pero ante todo, cualquiera sea la postura que uno asuma frente a su inmensa obra, no se le puede dejar de reconocer la valentía que mostró al integrar instrumentos poco comunes en las grandes orquestaciones que montó, ni la trascendental influencia de su música en la historia del cine.

IR A:

“El hombre es el lugar más acogedor para esconderse”. El slogan publicitario del poster original de la obra maestra del horror firmada por John Carpenter era toda una advertencia para quienes se acercaban a la sala de cine sin tener mucha idea de qué era lo que iban a ver. El proyecto comenzó a germinar allá por el año 1976 como una nueva versión del clásico de la ciencia ficciónque se llamó…

Original Motion Picture Soundtrack temas en el montaje «Gabriel’s Oboe» (THE MISSION, 1986) «Nuovo Cinema Paradiso» (CINEMA PARADISO, 1988) tomados de los CDs editados por VIRGIN Records (1986) y DRG Records (1989) Music Composed and Conducted by ENNIO MORRICONE VIDEO MONTAJE realizado eliminando la banda de efectos sonoros y diálogos e insertando los temas tomados directamente de la edición de los CDs de las bandas sonoras originales para apreciar la música de ENNIO MORRICONE en toda su dimensión.

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