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Vangelis - Biografía

El genio autodidacta

Volos, Tesalia, Grecia – 29 de marzo de 1943

Evángelos Odysséas Papathanassiou, es un afamado compositor griego que llevó la música creada con sintetizadores a sus más altas cotas. Si bien nació en la Tesalia, creció en Atenas y tuvo un hermano, Nico. Su padre era velocista amateur y amante de la música, tanto que desde chico Evángelos vivía en un ambiente marcado por ese arte, y dada la posición acomodada de su familia, tiene la posibilidad de ser uno de los primeros poseedores de un sintetizador. Así desarrolló su interés por la música desde los cuatro años, tocando el piano familiar y componiendo canciones que interpretaba en pequeños conciertos. Pero su interés no se limitaba a la ejecución de algún instrumento, sino que desde muy pequeño ya comenzó a experimentar con los sonidos, por ejemplo, introduciendo clavos y sartenes sobre las cuerdas del piano para obtener diferentes efectos y sonoridades. También jugó con las ondas de interferencia de radio con el mismo objetivo experimental.

Viendo sus condiciones para la música, sus padres lo anotaron en una escuela para que se educara en esa materia, pero Vangelis prefería desarrollar técnicas por sí mismo, se consideraba afortunado de no asistir a la escuela y aprendió a tocar de memoria: “…Cuando los maestros me pedían que tocara algo, yo hacía como que estaba leyendo la partitura, pero en realidad tocaba de memoria. No logré engañarlos, pero no me importó…”

Encontró la música tradicional griega particularmente importante en su infancia, pero a los doce años su interés se corrió al jazz y al rock, y a los quince comenzó a formar bandas en la escuela.  A los dieciocho compró su primer órgano Hammond y en 1963, junto a tres compañeros del colegio formó la banda de rock The Forminx, tocando covers y también componiendo material original. La música era de Vangelis y las letras del DJ de radio y productor Nico Mastorakis. El grupo se disolvió en 1966, luego de grabar nueve singles con cierto éxito en Europa.  

El cine desde el principio

Luego de la disolución de The Forminx, Vangelis ingresó en el mundo del cine, escribiendo y produciendo para otros artistas. Compuso la música para películas griegas como My Brother, the Traffic Policeman (1963) de Filippos Fylaktos; 5.000 Lies (1966) de Giorgos Konstadinou; y To Prosopo tis Medousas (1967), de Nikos Koundouros. A los 25 años quiso crecer en su carrera y escapar al mismo tiempo del golpe de 1967 yéndose a Londres, pero le negaron la entrada, así que se instaló en Paris por los siguientes seis años. En 1968 formó la banda de rock progresivo Aphrodite’s Child con su primo Demis Roussos, Loukas Sideras y Anargyros Koulouris, debutando con el single Rain and Tears, que tuvo éxito comercial en Europa y permitió que el grupo grabara sus primeros álbumes End of the World (1968) y It’s Five O’Clock (1969).

Para su tercer álbum 666 editado en 1972, Vangelis concibió la idea de hacer una edición doble basada en el Apocalipsis de San Juan, y la tensión y peleas que surgieron durante su grabación provocaron la separación de la banda. Acto seguido, se dedicó a producir varios álbumes para Demis Roussos, cantante que logró gran popularidad en las décadas del 70 y 80. Simultáneamente componía para el cine, Sex Power (1970) dirigida por Henry Chapier, y participaba en una serie de sesiones de jam con diferentes músicos en Londres, que luego se editaron en forma de álbumes: Hypothesis y The Dragon, pero sin autorización de Vangelis, que demandó a los músicos y les ganó el juicio.

The Four Horsemen del LP 666 - APHRODITE'S CHILD

Rain & Tears, el single basado en el cannon de Pachelbel

Demis Roussos - Vangelis - Loukas Sideras

Su primer álbum conceptual y en solitario llegaría en 1972 y se llamaría Fais que ton réve soit plus long que la nuit, inspirado en las manifestaciones estudiantiles francesas de 1968, y que incluía canciones de protesta y un poema sinfónico en solidaridad a los estudiantes, con letras sacadas de los graffitis pintados en las paredes durante los disturbios.

También le puso música a la serie documental sobre vida silvestre de Frédéric Rossif, que sería recopilada en el álbum L’Apocalypse des Animaux en 1973, año en que, a su vez, lanzaría su segundo disco, Earth, de orientación percusiva en el que participarían músicos adicionales como Robert Fitoussi y el ex Aphrodite’s  Child, Anargyros Koulouris.

FREDERIC ROSSIF

Yes y Jon Anderson

En 1974, Vangelis viajó a Inglaterra para realizar una prueba con el famoso grupo de rock Yes, ya que su cantante Jon Anderson se había hecho fan del griego y lo invitó a reemplazar al tecladista Rick Wakeman, que había dejado la banda. Sin embargo, problemas en la obtención de la visa de trabajo y la exigencia del grupo para realizar giras, hicieron que Vangelis declinara la oferta, y así Yes terminó incorporando al tecladista Patrick Moraz, que curiosamente utilizó, para su audición con Yes, los teclados de Vangelis. De todas formas, Vangelis mantuvo una excelente relación con Jon Anderson, con quien años más tarde grabaría en una colaboración conocida como Jon and Vangelis, varios álbumes: Short Stories (1980), The Friends of Mr. Cairo (1981), Private Collection (1983) y Page of Life (1991).

“…Cuando los maestros me pedían que tocara algo, yo hacía como que estaba leyendo la partitura, pero en realidad tocaba de memoria. No logré engañarlos, pero no me importó…”

NEMO STUDIOS, los primeros álbumes importantes y más cine

A partir de 1975 Vangelis se instaló en un piso en Marble Arch, Londres, donde armó su estudio de 16 pistas que llamó Nemo Studios y que consideraba “su laboratorio”, asegurándose además un provechoso contrato con RCA Records, sello discográfico con el que realizaría una serie de álbumes hasta 1979, empezando con el extraordinario y exitoso Heaven and Hell (1975), en el que participó la English Chamber Choir y el propio Jon Anderson de Yes, apoyado con un concierto en el Royal Albert Hall en 1976. Seguirían, Albedo 0.39 (1976), inspirado en el universo; Spiral (1977) inspirado en la filosofía Tao; Beaubourg (1978) basado en el Centro Georges Pompidou; y China (1979) sobre la cultura de ese país.

Al mismo tiempo, vuelve a colaborar con Frédéric Rossif en 1976 en un nuevo documental sobre animales, La Féte Sauvage, y en 1979 una tercera colaboración para el documental L’Opéra Sauvage, cuyo soundtrack atrajo la atención de algunos de los cineastas más renombrados de ese momento. Así, el tema L’Enfant incluido en ese álbum fue usado por el director Peter Weir para su película The Year of Living Dangerously (El año que vivimos en peligro, 1982) protagonizada por un jovensísimo Mel Gibson, mientras que el track Hymne se incluyó en los comerciales de la marca de pastas Barilla en Italia y de vinos Ernest & Julio Gallo en Estados Unidos.

Tema de la serie COSMOS de Carl Sagan – Heaven and Hell 3er Movimiento – VANGELIS

También de 1979 es el álbum Odes, con canciones folclóricas griegas interpretadas junto con la actriz Irene Papas, con quien volvió a repetir en 1986 en el trabajo Rapsodies. El siguiente disco, See You Later, que incluye el tema Memories of Green utilizado en la banda sonora de Blade Runner, se edita en 1980, año en que Carl Sagan usa para su célebre serie de televisión Cosmos varias piezas que Vangelis había compuesto en los 70, como el tercer movimiento de Heaven and Hell que se convierte en el tema de apertura del programa.

izquierda: IRENE PAPAS - centro: RAPSODIES ALBUM - derecha: CARL SAGAN

Su consagración en la música de cine

“Me gustaba la gente que iba a trabajar en la película…”, así justificaba Vangelis su decisión de aceptar ponerle música a Chariots of Fire (Carrozas de Fuego, 1981), de Hugh Hudson, que lo lanzaría al estrellato y a la popularidad y le haría ganar un Oscar, que no fue a recibir por su pánico a volar. El tema principal, editado como single, se convirtió en nº 1 de los Billboard 200 durante cuatro semanas y vendió un millón de copias en los Estados Unidos.

A partir de allí, se convertiría en un habitual compositor de música de cine, escribiendo, entre otras, los soundtracks de Missing (Desaparecido, 1982) de Costa-Gavras, que ganó la Palma de Oro y una nominación al Bafta; Antartica (1983) de Koreyoshi Kurahara; The Bounty (El motín del Bounty, 1984) de Roger Donaldson; Blade Runner (1982) de Ridley Scott; y declinaría la oferta de Peter Hyams para componer la banda de 2010: The Year We Make Contact (2010: el año que hicimos contacto, 1984), la secuela del clásico de Kubrick, 2001: A Space Odyssey.

Pese a las peleas que tuvo con Ridley Scott en Blade Runner, aceptó ponerle música a su proyecto de 1992, para Paramount Pictures, en conmemoración del 500 aniversario del viaje de Cristobal Colón al Nuevo Mundo. La película sería 1492: Conquest of Paradise (1492: La conquista del Paraíso), y le significó una nominación a los Golden Globe como mejor banda sonora, pero insólitamente no fue nominado al Oscar. Ese mismo año compuso la música para los filmes Bitter Moon (Luna de hiel), de Roman Polanski, y La Peste, de Luis Puenzo.

En los años noventa, Vangelis también colaboró en los célebres documentales marinos del ecologista francés Jacques Cousteau.

1492: CONQUEST OF PARADISE – Conquest of Paradise – VANGELIS

No solo de cine vive el hombre

Vangelis también incursionó en las tablas, y durante las décadas del 80 y 90 escribió música para ballet y obras de teatro, como Medea (1992), Las Troyanas (2001) y The Tempest (2002). Con Irene Papas nuevamente como actriz, la tragedia Elektra dirigida por Michael Cacoyannis, lo contó como compositor en 1983, en el antiguo teatro de Epidaurus, en el Peloponeso, Grecia, y ese mismo año compuso su primer ballet para la producción del coreógrafo Wayne Eagling en la gala de Amnesty International en el Sadler’s Wells Theatre de Drury Lane, Londres. En 1985 y 1986 compuso dos ballets más para Eagling, Frankenstein-Modern Prometheus y The Beauty and the Beast.

De esa década son sus siguientes álbumes, Soil Festivities (1984), con una temática inspirada en la interacción entre la naturaleza y sus criaturas microscópicas; Invisible Connections (1985),  sobre las partículas elementales invisibles para el ojo humano; Mask (1985), y Direct (1988).

En los 90 edita The City (1990), grabado durante su estadía en Roma, que refleja un día en la vida de la ciudad, desde el alba hasta el ocaso; Voices (1995) que explora los misterios del fondo del mar y la navegación; y El Greco (1998), en torno a la figura del pintor y artista plástico renacentista cretense afincado en España, Doménikos Theotokópoulos.

La enorme repercusión del tema principal de Carrozas de Fuego hizo que la música de Vangelis fuera naturalmente asociada a las conquistas deportivas, y así sus servicios fueron solicitados por los organizadores de diferentes eventos deportivos y programas de televisión dedicados al tema, durante décadas. Por ejemplo, fue de Vangelis la música del programa Sport Aid de 1986; de la ceremonia del Campeonato Mundial de Atletismo de 1997 llevado a cabo en Grecia; de la ceremonia de cierre de los Juegos Olímpicos de Verano de Sydney 2000; y el himno oficial de la Copa Mundial de Fútbol FIFA 2002.

El nuevo siglo de Vangelis

Iniciado el siglo 21, Vangelis hace una presentación en vivo en 2001 de su sinfonía coral Mythodea, que luego lanzará en disco, y que será usada por la NASA como tema de la misión Mars Odyssey, pieza que, en realidad, había sido compuesta por Vangelis en 1993.

El cine lo requiere nuevamente, esta vez es el afamado director Oliver Stone quien lo ficha para componer la banda sonora de Alexander (2004), sobre la figura de Alejandro Magno, con Collin Farrel en el papel protagónico, logrando nuevamente un excelente score con algunos temas muy inspirados, en el estilo épico de 1492, que lo pondrán otra vez en el centro de la escena.

Lanza en 2007 la edición de 3 CDs por el 25 aniversario de Blade Runner, y el soundtrack de El Greco, la película de Yannis Smaragdis.

En 2011 es contratado por el gobierno de Qatar para diseñar, dirigir y componer la música de apertura de su anfiteatro al aire libre, en un evento al que concurren dignatarios y líderes de todo el mundo en el Cuarto Foro de la Alianza de Civilizaciones de la ONU, en la ciudad de Doha, con el actor británico Jeremy Irons como maestro de ceremonias, y filmado por el director de Carrozas de Fuego, Hugh Hudson.

En 2014 se produce el lanzamiento de Philae, parte de la Misión de la sonda espacial Rosetta de la Agencia Espacial Europea, y Vangelis compone para la ocasión tres piezas tituladas Arrival, Rosetta’s Waltz y Philae Journey, que serán compaginadas en un video con imágenes y animaciones de la misión. Dos años después, esas piezas formarán parte del nuevo álbum en estudio: Rosetta.

En 2018, Vangelis compone una pieza de 6 minutos titulada The Stephen Hawking Tribute para el solemne entierro de las cenizas del célebre astrofísico en la Abadía de Westminster, de la que se lanzó una edición especial limitada en CD que fue compartida con la familia y unos mil invitados.

En enero de 2019 editó su nuevo trabajo, Nocturne: The Piano Album, que incluye nuevos y viejos temas tocados en un grand piano, inspirados en la noche y en su pasión por el espacio.

Una personalidad interesante que creó un estilo

La vida privada de Vangelis ha sido poco conocida, fundamentalmente porque no ha sido protagonista de ningún escándalo y porque él mismo ha mantenido un perfil bajo y una distancia más que prudencial con el periodismo y el ambiente artístico en general.

Ha contado en alguna entrevista que nunca se interesó por el decadente estilo de vida vigente en los días en que formaba parte de su banda de rock, y confesó que, contra la corriente de la época, eligió no tomar alcohol ni drogas. Decidió no tener hijos porque consideraba que con su vida de músico profesional no estaba en condiciones de cuidarlos y educarlos como él entendía que se debía hacer. Se casó dos veces, con Veronique Skawinska y Vana Verouti, y su hobby es la pintura, exhibiendo unas 70 obras en Valencia en el año 2003, y en una gira por Sudamérica a fines de 2004.

El estilo musical de Vangelis va desde la música electrónica, pasando por la clásica, sinfónica, rock progresivo, jazz, ambiental, avant-garde experimental, y la new age.

Pese a que usualmente fue catalogado justamente como un músico new age, Vangelis reniega de ello, y ha llegado a afirmar que: “…la new age es un estilo que da la oportunidad a gente mediocre de hacer música muy aburrida…”

Si bien su instrumento básico es el teclado y los sintetizadores, sabe y le encanta tocar otros instrumentos como la guitarra acústica y todo elemento que le permita obtener sonidos y vibraciones, vengan de lo electrónico o de lo acústico. Ha logrado relacionar la gran orquestación de carácter sinfónico con melodías de corte folk con base en la música popular y tradicional griega.

Su método de trabajo para componer específicamente música de cine se basa en tomar la idea musical, a partir de un visionado previo de escenas en crudo, y desarrollarla sobre los diferentes teclados interconectados en la mesa de trabajo con la máquina multitracks, tocándolos al mismo tiempo todo lo que sea posible, para luego agregar diferentes sonidos y quitar otros a partir del trabajo de samplings.

 “…la new age es un estilo que da la oportunidad a gente mediocre de hacer música muy aburrida…”

Su trayectoria fue galardonada con diversos premios y títulos honoríficos de toda índole. Recibió el premio Max Steiner en 1989, y Francia le nombró Caballero de la Orden de Artes y Letras en 1992 y Chevalier de la Legion d’Honeur en 1992. En 1996 y 1997 le fue otorgado el World Music Award, y hasta la NASA le confirió su medalla al Servicio Público en 2003, el más alto galardón que la agencia espacial otorga a personalidades que no tienen relación con el gobierno ni el estado. E incluso el Instituto Smithsoniano, nombró 6354 Vangelis a un asteroide descubierto en 1995.  

Su Grecia natal le otorgó varios honores, como por ejemplo el de Doctor Honorario por la Universidad de Atenas, que lo convirtió en Profesor Emérito de la Facultad de Educación Primaria. O el premio a su excepcional carrera artística entregado por el American Hellenic Institute en 2008, como pionero de la música electrónica y por su dedicación en la promoción de las artes helénicas.

El American Film Institute incluyó las bandas sonoras de Vangelis para Blade Runner y Chariots of Fire en su lista de los 25 grandes soundtracks de todos los tiempos.

TheMovieScores LABORATORY

por Eduardo J. Manola

La influencia de Blade Runner en el género fantástico, y en la cinematografía en general, es ya innegable. Tras ser castigada por la crítica y el público de su época, se convirtió en un clásico de culto, y la banda de sonido compuesta por Vangelis significó una bisagra en la concepción de la música de cine en las postrimerías de la década del 70. Pero lo que podría imaginarse como una genialidad nacida de un instante de inspiración fue, sin embargo, el producto de un trabajo arduo y no exento de conflictos, caprichos y vanidades…

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