Poznan, Wielkopolskie, Polonia, 27 de abril de 1931 – Varsovia, Mazowieckie, Polonia, 23 de abril de 1969

 

Krzysztof Trzcinski fue un compositor, arreglista y pianista de jazz polaco, conocido por sus bandas sonoras para las películas del director polaco Roman Polanski.

Nacido como Krzysztof Trzciński, eligió Komeda como nombre artístico sólo después de graduarse como médico en la universidad para diferenciar su actividad de músico de jazz de su trabajo de día en una clínica médica.

Creció en Częstochowa y en Ostrów Wielkopolski, en Polonia, y en la escuela participó en el Club de Música y Poesía y tomó lecciones particulares de música desde su infancia, ya que su sueño era llegar a ser un virtuoso pianista. Fue miembro del conservatorio de Poznan a los ocho años, pero la Segunda Guerra Mundial frustró sus planes demorando su educación musical. Sin embargo, Komeda aprendió a tocar el piano durante ese período.

Se recibió de médico en la Academia de Medicina de Poznań en 1956, especializándose en otorrinolaringología.

Muy interesado en la música ligera y bailable, conoció a Witold Kujawski, graduado de la misma escuela, reconocido bajista de swing y uno de los pioneros del jazz polaco. Fue Kujawski quien conectó a Komeda con el jazz y lo llevó a Cracovia, donde en su propio y legendario departamento se reunía a tocar la crema y nata del jazz romántico polaco. Las jam sessions incluían a músicos famosos como Jerzy Matuszkiewicz, Bartek Borowiec, Jan Walasek y el propio Kujawski. Pese a que era médico de profesión, Komeda quedó fascinado con el jazz y su amistad con músicos famosos fortaleció sus conexiones con la música, tocando durante algún tiempo con la primera banda de jazz polaca, Melomani, pionera en la posguerra, que también integraban Andrzej Trzaskowski y los mencionados Matuszkiewicz y Kujawski.

Su pasión por el jazz moderno hizo que fundara el Komeda Sextet, usando allí ese nombre artístico por primera vez, porque estaba trabajando en una clínica laringológica, y quiso ocultar su interés por el jazz a sus compañeros de trabajo, pues ese estilo musical no era bien visto por las autoridades comunistas en la era del «deshielo». La sociedad polaca, además, consideraba el jazz como una música ordinaria de los bajos fondos y asociada negativamente a los clubes nocturnos.

El bajista Witold Kujawski

El Komeda Sextet sería la primera banda polaca en tocar jazz moderno, y sus actuaciones pioneras abrieron el camino del jazz en Polonia, con un estilo que asimilaba las tradiciones musicales europeas y sintetizaba la impronta de los dos grupos más populares de la época: el Modern Jazz Quartet y el Gerry Mulligan Quartet. La madurez musical de Komeda lo llevó a una constante búsqueda de su propia expresión individual dentro del jazz, el lirismo eslavo y las tradiciones de la música polaca. Entre 1956 y 1962 Komeda y su grupo participaron en festivales nacionales y obtuvieron sus primeros éxitos en el extranjero en Moscú, Grenoble y París. Allí comenzó también la incursión de Komeda en el mundo del cine, cuando compuso en 1960 sus primeras partituras, para Adiós, hasta mañana (Do widzenia do jutra…) de Janusz Morgenstern e Inocentes encantadores (Niewinni czarodzieje) de Andrzej Wajda.

Pero se haría más conocido y reconocido por su colaboración con su amigo Roman Polanski, para quien escribió las bandas sonoras de todas sus películas, con excepción de Repulsión (Repulsion, 1965), desde El cuchillo en el agua (Nóz w wodzie (1962) en Polonia, y, ya con su nombre cambiado a Christopher Komeda, Callejón sin salida (Cul-de-Sac, 1966), La danza de los vampiros (Dance of the Vampires, 1967) y La semilla del diablo (Rosemary’s Baby, 1968) en Hollywood, hasta su trágica y prematura muerte en abril de 1969, luego de que un coágulo cerebral consecuencia de un accidente de automóvil en diciembre de 1968, lo mantuviera en coma desde el Año Nuevo de 1969. En esta última película fue célebre su “Rosemary’s Lullaby” (Canción de cuna de Rosemary), un tema escalofriante que, así como el film de Polanski inició un subgénero dentro del cine de terror, introdujo la utilización musical de la nana para crear la sensación de amenaza demoníaca en el género. 

Su último trabajo fue para Motín (Riot, Buzz Kulik) que se estrenó en enero de 1969 y Komeda había terminado antes de quedar en estado vegetativo.

Su album “Astigmatic” de 1965, está mundialmente reconocido como uno de los más importantes del Jazz europeo. El crítico británico Stuart Nicholson lo describe como «una obra que marca un alejamiento del enfoque dominante americano con la aparición de una estética europea específica».

Como músico de jazz, Komeda ejerció una influencia crucial en la creación de un estilo original, a menudo descrito como la escuela polaca de jazz, que luego de su muerte influyó en el desarrollo de la escena de jazz de Polonia. Desde 1995, se viene celebrando regularmente el Festival de Jazz de Komeda, que incluye un Concurso Internacional de Compositores que busca la promoción de jóvenes artistas como homenaje al legado del joven, y tristemente desaparecido, músico polaco.

Eduardo J. Manola – 23 de julio de 2020

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El cine de terror ya no fue lo mismo a partir de la película de Roman Polanski. Basada en la exitosa novela de Ira Levin, y protagonizada por Mia Farrow y John Cassavetes, La semilla del diablo engendró el subgénero del horror demoníaco, alimentado con cintas como El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973), Estoy vivo (It’s Alive, Larry Cohen, 1974), La profecía (The Omen, 1976…

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