The Great Waltz (1938) – Johann Strauss II: La inspiración de la naturaleza

The Great Waltz (1938) – Johann Strauss II: La inspiración de la naturaleza

Luego del éxito obtenido con Pépé le Moko (1937), el prestigioso cineasta francés Julien Duvivier fue invitado por la MGM a dirigir una versión muy libre de la vida de Johann Strauss (hijo) que se llamó El Gran Vals (The Great Waltz) y contó con el actor belga Fernand Gravey (acreditado como Fernand Gravet) en la piel del famoso compositor. La actriz alemana Luise Ranier encarna a Poldi Vogelhuber, la sufrida y abnegada esposa, y la polaca Milizia Korjus, como la magnífica soprano Carla Donner, se roba el protagonismo. Cabe aclarar que estos dos últimos son personajes de ficción.

El argumento del film, repleto de licencias, cuenta que en 1845 en Viena, en una época en la que un vals no era considerado como música culta, Johann Strauss II, (Schani para sus amigos), prefería escribir e interpretar valses más que cualquier otra cosa, lo que le trae no pocos inconvenientes, como, por ejemplo, ser despedido de su trabajo en un banco por distraerse con la música. Así, decide dar crédito a su pasión y formar una orquesta, componiendo algunas piezas que son escuchadas por algunos famosos cantantes de ópera, incluyendo a Carla Donner, que lo ayudan a exponerlas al público, a la realeza y al editor de música Julius Hofbauer. Strauss se hace famoso en el ambiente musical de Viena, mientras se devanea entre el amor a su fiel esposa y la pasión destructiva por la Donner.

Fernand Gravet, Miliza Korjus y Luise Rainer

Una de las escenas de El Gran Vals que resultan interesantes para nuestra especialidad, es la que presenta a Strauss y Carla Donner paseando en coche por los bosques de Viena, y diferentes sonidos llevan al músico a encontrar, casi por casualidad, la melodía que se convertiría en uno de sus valses más famosos: “Cuentos de los bosques de Viena” (Tales from Vienna Woods).

Entre el canto de los pájaros, el traqueteo del caballo, las flautas de pastores y las trompetas de un carruaje que los cruza, Johann Strauss, con una pequeña ayudita de Carla Donner y el cochero, termina ensamblando la estructura del vals, en una muestra ejemplificadora de cómo la música diegética se puede utilizar con efectividad como lenguaje narrativo.

Cabe destacar que el gran Dimitri Tiomkin integró el Departamento Musical de la producción como adaptador y arreglista de la música de Johann Strauss II. Las letras de las canciones corrieron a cargo de Oscar Hammerstein II.

Eduardo J. Manola – 16 de julio de 2020

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La primera película estadounidense del prestigioso cineasta francés Julien Duvivier fue la adaptación muy libre a la pantalla grande de la vida de Johann Strauss (hijo). Tras las cámaras y sin acreditar estuvieron también Victor Fleming y Josef Von Stenberg, nada menos, que rodaron algunas escenas del film. El reparto fue internacional: el actor belga Fernand Gravey (que aparece acreditado como Gravet), encarna a Strauss, en un papel que fue rechazado por Charles Boyer…

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