La primera vez que hablé con Curro fue a propósito de la celebración de un concierto de música de cine de Úbeda, allá por 2016. Había llegado un poco tarde desde su Córdoba natal, y habiendo quedado su mujer y su hija pequeña en el automóvil, rendidas de cansancio, me lo encontré algo apurado y descolocado por la situación.
Al día siguiente, volvió a Úbeda más tranquilo y con tiempo para asistir al concierto de homenaje a Basil Poledouris que tuvo lugar en el Hospital de San Juan de la Cruz. Un servidor estaba también invitado al mismo tras haber presentado mi libro sobre Alex North en aquel marco incomparable.
La impresión que me causó fue la de encontrarme ante una persona afable, receptiva, y claramente emocionada ante aquella música sinfónica, que unos años antes fue el epílogo en vida del maestro californiano, en un evento que marcó un hito dentro del mundo de la música de cine. A partir de ahí, nuestro contacto no ha dejado de ser periódico, sea por simple amistad o por colaboración activa.
Este último caso el de su podcast DESDE REDRUM CON AMOR, cuyo título evidencia la admiración de Curro por un director como Stanley Kubrick, en el cual he tenido la oportunidad de compartir presencia con otros colegas de la crítica, e incluso protagonizar varios especiales en solitario, gracias siempre a la enorme generosidad de Curro.
Habiéndose titulado a través de Estudio 10, obtuvo el título profesional de Música en la especialidad de Guitarra Clásica por el Conservatorio Profesional de Música de Córdoba en 2007, lo que le llevó a ser uno de los integrantes de grupos rockeros como Mr. Mitas y 99 Shawarma (con premios conseguidos a escala nacional), además de colaborar con compositores como Roque Baños (para el spot Prom Perú, en 2012) o Pablo Cervantes (para quien trabajó componiendo los créditos finales del corto Boyplay, de Edgar Burgos, en 2017).
Su faceta divulgativa y profesional pasa por impartir clases de guitarra personalizadas en su estudio, hasta impartir conferencias, como la que llevó a cabo junto al pianista Alberto de Paz en Santa Cruz Crea, en 2017. Un artista polifacético.
Después de haber trabajado en los dos largometrajes sucesivos de Adrián Pino, La gran cena andaluza, en 2016, y Caleta Triana, en 2017, y compuesto diversas fanfarrias para varias webs tan conocidas como SoundTrackFest, o la de esta misma sección de TheMovieScores dedicada a los COMPOSITORES EMERGENTES, Curro ha colaborado en multitud de cortometrajes, como Tiempo y The Rockers, de 2007 y 2009 respectivamente, de Fernando Ruíz, o El regalo de Blanca, corto de animación en 3D, para Korat.
Enfrascado ahora mismo en ultimar una obra de cámara en forma de suite programática, a la que ha titulado Un cordobés en Nueva York, para cuarteto de cuerda, piano, flauta, clarinete y marimba, también lleva en paralelo un trío para contrabajo, chelo y viola, en estilo americana, titulado Héroes del Mañana, que no tardarán en ver la luz.
Infatigable e inasequible al desaliento, Curro es, sobre todo, un irredento fan de la música ochentera de la escuela sinfónica, con ídolos indiscutibles como Horner, Silvestri, o Broughton, cuya influencia se puede también rastrear a lo largo de su obra.
Como colofón, mencionar el ilusionante proyecto que como guitarrista de una primera figura le está llevando a Madrid de manera regular. El penúltimo epílogo de una versátil e infatigable trayectoria, o más bien el prólogo de otra con mayor proyección y desarrollo. Apostamos por esto último.