El traslado a Estados Unidos lo llevó a integrarse como interno en la mencionada Remote Control, el núcleo creativo liderado por Hans Zimmer. En sus inicios, el joven Balfe aportó música adicional para grandes producciones: The Dark Knight —por cuya producción recibió un Grammy—, Inception, Sherlock Holmes, Madagascar 3, Rango, Kung Fu Panda 2, The Dark Knight Rises, e incluso la nominada Frost/Nixon. Aquellas tareas le permitieron pulir oficio y visión, al servicio de titanes del género.
Poco a poco fue transformando su trabajo como ayudante en autoría propia. Fue coautor o responsable único de bandas sonoras como Megamind, The Dilemma, Pacific Rim: Insurrection, Mission: Impossible – Fallout, Black Widow, Jungleland, The Tomorrow War, The Lego Batman Movie, y la aclamada The Florida Project (nominada al Óscar).
Su trayectoria, en cierto modo intermitente, lo llevó a incursionar en diferentes géneros y ámbitos: en el cine animado dio vida musical a Penguins of Madagascar, Home; en grandes franquicias de acción compuso partituras para Terminator Genisys, 13 Hours: The Secret Soldiers of Benghazi, Bad Boys for Life, Mission: Impossible – Dead Reckoning Part One, Dungeons & Dragons: Honor Among Thieves, Black Adam; y en series como The Crown, Genius (por la que fue nominado a un Emmy por el tema principal), His Dark Materials, The Wheel of Time, Pennyworth y Dopesick.