Son muchos los compositores que han pasado por esta sección que han estado en un momento u otro de su trayectoria profesional trabajando en la meca del cine, en Los Ángeles, integrados en un equipo y otro, casos de Vanessa Garde, Sara Galiana, Micaela Carballo, y Vicent Ortiz, sin ir más lejos.
A ellos cabe añadir ahora a Lidia Pozo, una joven gaditana que trabaja en el equipo del importante compositor televisivo Jeff Russo, autor de la música de todas las cabeceras trekkies de los últimos años, además de algunas importantes series para Netflix, como Zero Day, o la última adaptación en formato de mini-serie de la inmortal novela de Patricia Highsmith, titulada Ripley.
Lidia tiene una sólida formación musical y educativa que ha ido pasando por diversas etapas desde que la iniciara en el Conservatorio de su ciudad natal, Algeciras, pasando por el Conservatorio Superior de Sevilla, el campus de Berklee en València, hasta llegar a establecer en Los Ángeles.
Durante ese tiempo ha debido esforzarse también en disciplinas no solo creativas, sino como ella misma relata en la entrevista, en cuestiones de carácter muy técnico, dado el nivel que se necesita profesionalmente en el mundo del audiovisual de hoy en día.
De ese cambio se percató a su llegada al campus valenciano, en donde pudo comprobar de primera mano que a los aspectos creativos había que unir otros de carácter tecnológico, si no quería perder el tren de una buena carrera profesional. Y de ahí, a Hollywood, como quién dice!
Pero lo que sorprende de Lidia como persona, es, además de su desparpajo y sociabilidad evidentes, el hecho de no haber perdido el norte a pesar de los logros obtenidos. El saber quién es y de dónde procede. Eso, en una persona tan joven, es algo muy destacable y de obligado aprecio.
Que para un trabajo de composición de final de Master en un campus de características tecnológicas como es el de Berklee, Lidia optara por elegir un tema clave y espinoso de nuestro pasado contemporáneo, uniendo la intrahistoria personal de sus antepasados con la Historia en mayúsculas, desde una óptica sincera y a la vez tan memorable, lo dice todo acerca de su manera de ser.
Lidia podrá trabajar en equipo o no, lo hará en los Estados Unidos o en España, pero lo que es seguro es que nunca perderá de vista quién es. Y es una persona joven y muy grande, capaz de aprovechar sus oportunidades y si no se da el caso, de replegar velas y congratularse de los logros conseguidos. Sin lamentos y con la mirada siempre puesta en el futuro, sabiendo que detrás están los suyos.
Compositora ecléctica donde las haya, Lidia Pozo ha nacido para la música, para trabajar y desarrollarse a través de ella. Pero siempre con la humanidad por delante. Con una sinceridad lúcida, pero cortés y educada. En la entrevista comenta varias veces que le gusta trabajar en equipo. Así lo parece y así lo está haciendo. Un lujo para ese equipo. Un verdadero lujo…