En 1969, la Producers Authors Composers and Talent, encargó al director Peter Weir y a sus amigos, el decorador Geoffrey Atherden, el escritor, actor y compositor Grahame Bond, y a Peter Best, que montaran un espectáculo en la National Art School. El actor, bailarín y coreógrafo australiano Sir Robert Helpmann vio el espectáculo y lo llevó al Festival de Adelaide.
Poco después Weir y Best recibieron el encargo de escribir un programa de televisión especial de Navidad para la cadena ABC, titulado Man on a Green Bike (1969). El debut cinematográfico de Best fue con el film Jack and Jill: A Postscript (1970).
Las partituras de cierta relevancia en la carrera de Peter Best fueron The Adventures of Barry McKenzie (1972), Barry McKenzie Holds His Own (1974), End Play (1976), The Picture Show Man (1977), We of the Never Never (1982), Goodbye Paradise (1983), Bliss (1985), Rebel (1985), los telefilmes The Heroes (1989) y Heroes II: The Return (1991), La boda de Muriel (Muriel’s Wedding, 1994), Doing Time for Patsy Cline (1997) y My Mother Frank (2000).
Sin embargo, será siempre recordado por su música para las mencionadas películas de Crocodile Dundee, en las que muestra una eficaz e inspirada combinación de orquestación clásica (cuerdas, flautas, corno francés), elementos de rock, jazz y música popular de los años ochenta (guitarras, sintetizadores, saxofón) y referencias al outback australiano (como el uso de flautas, instrumentos autóctonos, y texturas que evocan el particular sonido de ese país), contribuyendo de esa forma a proyectar internacionalmente ese sonido, en yuxtaposición con la ciudad de Nueva York, algo que era central en el guion.