The Three Stooges (1934 / 1959)

Esas melodías que...¿todos conocemos?

por Eduardo J. Manola

En los ciento noventa cortometrajes que componen la frondosa filmografía de Los tres chiflados, producidos por la Columbia Pictures desde 1934 y emitidos regularmente por televisión desde 1959, se utilizó música de todo tipo: canciones populares, temas tradicionales, canciones de cuna o nursery rhimes, fragmentos de óperas, y diversos temas musicales, que enriquecieron la entrañable comicidad de estos genios del slapstick americano. ¿Pero cuál era el origen de esos temas? 

Un ruiseñor sobre la tumba: “Listen to the Mockingbird”

Uno de los temas musicales que abrían con habitualidad los cortos de The Three Stooges era “Listen to the Mockingbird” (Escucha al Ruiseñor), que se hiciera tan pegadizo y reconocible para todos aquellos que han llegado a disfrutar con estos geniales comediantes judíos nacidos en Brooklyn que ya son parte de la infancia de muchos de nosotros, muy en especialmente en Latinoamérica, y más específicamente en Argentina y México, donde su éxito y popularidad fueron tan importantes que sus cortometrajes permanecieron por décadas en la grilla de programas de los canales de televisión con enorme rating de audiencia, y aún hoy son objeto de intermitentes reposiciones.

Lo interesante es que ese tema no era original de la serie, sino una canción popular americana de mitad del siglo XIX compuesta en 1855 por Richard Milburn con letra del cantautor americano Septimus Winner (bajo su seudónimo, Alice Hawthorne). La letra hablaba de un cantante que había perdido a su amada, muerta prematuramente, y que soñaba que entonaba esa canción, favorita de la pareja, sobre su tumba mientras un ruiseñor (mockingbird en inglés), la sobrevolaba. Curioso resulta que una canción con una historia tan triste fuera seleccionada para la presentación de una serie de cortos cómicos.

La tonada fue introducida por primera vez en el corto de 1935 Pardon my Scotch, arreglada por el departamento musical de la Columbia sobre base de comedia, y se le agregaron efectos sonoros como silbidos de pájaros. Puntualmente los arreglos corrieron a cargo de Louis Silvers, célebre director musical de Warner Bros. y compositor que tiene en su haber la música del primer film sonoro, El cantor de Jazz (The Jazz Singer, Alan Crossland, 1927). El tema se mantuvo como «intro» del show entre 1935 y 1938. 

“Listen to the Mockingbird” fue una balada muy popular y vendió millones de copias de su partitura en el siglo XIX, y durante la Guerra Civil americana (1861-1865), fue utilizada como marcha militar

La balada le gustaba mucho a Abraham Lincoln, que llegó a decir que “…era como la tierna risa de una pequeña niña jugando…”.

Hasta Los picapiedra (The Flintstones, Hanna & Barbera, 1960-1966) parodiaron la canción en un corto, renombrándola como “The Rockin’ Bird”, en una versión un tanto particular, en la que participaron músicos de la orquesta de Count Basie.

Tres ratones ciegos: “Three Blind Mice”

La otra melodía también famosa como tema principal de los cortos de The Three Stooges era una canción infantil o canción de cuna o nana (nursery rhyme en inglés), muy popular por cierto, llamada “Three Blind Mice” (Tres ratones ciegos), que tampoco era original de la serie. Se dice que el posible autor de la rima fue Thomas Ravenscroft, un músico, compositor, editor y compilador de música folk británica. La primera versión conocida de la rima fue publicada en 1609 en su compilación llamada “Deuteromelia”. Otra vez, el departamento musical de la Columbia arregló y orquestó convenientemente la canción con una base jazzística hasta convertirla en el tema que todos conocemos.

Cantando en el colegio de señoritas: “The Alphabet Song”

Otra de las canciones muy recordada de la serie de cortos de Los tres chiflados fue «The Alphabet Song«, también conocida como «The Crazy Alphabet Song», que Moe, Larry y Curly cantan en el episodio de 1938 “Violent is the World for Curly”, ante unas bellísimas alumnas en el Midlew College (en realidad varias «starlettes» de la época), a las que pretenden enseñarles el abecedario, ataviados con togas y birretes, luego de asumir la personalidad de los tres profesores verdaderos,

demorados en su llegada a la escuela porque los “chiflados” les habían hecho explotar accidentalmente el automóvil, en uno de sus típicos sketchs de enredos y cadena de errores. Según la investigación del historiador Richard Finegan, la canción fue compuesta por el ya mencionado Septimus Winner, quien la había publicado originalmente en 1875 con el título The Spelling Bee”, y aparentemente estaría basada en una canción tradicional muy antigua, transmitida por siglos llamada Ba-Be-Bi-Bo-Bu”.  Recordemos que Septimus Winner, puso la letra de la canción “Listen to the Mockingbird” que abrió una tanda de varios episodios de Los Tres Chiflados

Fue el actor cómico, director de cine mudo y guionista Charley Chase, artísticamente conocido como Charles Parrott, que trabajaba en la producción de los cortos de los Stooges en la Columbia, quien sugirió la canción para el sketch, ya que se la escuchaba cantar habitualmente a su ama de llaves. Fue la única canción que The Three Stooges cantaron en forma completa en sus cortos, y la única vez que ellos cantaron haciendo playback. Para el álbum que editaron en 1959, “The Nonsense Songbook”, the Stooges regrabaron la canción con Moe, Larry y Curly-Joe DeRita, ya que Curly había fallecido en 1952, y la retitularon “The Alphabet Song”.

Peones y comadrejas: “Pop! Goes the Weasel”

Esta cómica melodía, muy pegadiza y entrañable, se escucha en varios episodios de The Three Stooges, pero es el tema central del argumento del corto de 1934 «Punch Drunk«, donde Curly se excita tremendamente al escuchar esa música, poniéndose violento y noqueando a cuantos se le ponen delante. Esto es aprovechado inescrupulosamente por Moe para lucrar con la participación de Curly en peleas de box, haciendo que Larry, un violinista fracasado, toque la canción cerca del ring para asegurar la victoria de Curly. El corto es uno de los mejores del trío, y la melodía es una canción de cuna (nursery rhime) cuyo origen se cree se remonta al 1700. Las palabras “pop” y “weasel” derivarían de la jerga Cockney de esa época. Los Cockneys eran una comunidad de los suburbios de Londres, extremadamente cerrada, que desconfiaba de los extranjeros y tenía una aversión y odio visceral por la policía, que desarrolló un lenguaje propio basado en una ruda jerga de rimas, que era imposible de entender para los extraños, ya que invariablemente el segundo sustantivo de la frase siempre se descartaba. En el caso de la canción, “pop” era la palabra establecida para “pawn”, que significa “peón” u “obrero”, quien trabajaba por un salario, y también “empeñar”. “Weasel”, a su vez, que significa “comadreja”, se combinaba con la palabra “stoat” (armiño), formando “weasel and stoat”, que significaba en la jerga “coat” o “abrigo”. Era muy común y tradicional que los pobres, entre los que se encontraban los obreros o “peones”, tuvieran un único “abrigo” que usaban orgullosamente los domingos. Cuando aquellos tiempos, de por sí duros, se ponían aún más duros, los peones “empeñaban” sus abrigos los lunes, e intentaban recuperarlos los domingos. De ahí la frase de la canción, que sugiere que el dinero que los peones ganaban se iba rápidamente y sus propiedades debían ser empeñadas en tiempos difíciles.   

También hay un lugar para Donizetti: “Lucia di Lammermoor”

En el corto de 1945 “Micro-Phonies” los Stooges son confundidos por accidente con unos cantantes líricos y contratados por una ricachona (Symona Boniface), que los presenta a un grupo de amigos en una fiesta. Allí “cantan” el Sextet de la ópera Lucia di Lammermoor. La canción compuesta en 1835 por Gaetano Donizetti, con letra de Salvatore Cammarano, estaba basada en la novela The Bride of Lammermoor de Sir Walter Scott. En realidad, la interpretación de los chiflados es un fraude, ya que lo que hacen es playback sobre un disco que está sonando en la trastienda y que hacen reproducir simultáneamente. La voz real que se oye es la de la actriz Christine McIntyre, la rubia más conocida y habitual en los episodios de los Stooges, además cantante lírica profesional, que también actúa en este corto.

Ante la desconcertada audiencia, el truco es descubierto por un irritado tenor previamente vapuleado y humillado por los chiflados, quien desconecta el tocadiscos de la electricidad, desenmascarando al trío y llevando la historia a su desopilante desenlace.El vengativo antagonista fue interpretado por el actor de origen italiano Gino Corrado Liserani, habitual en los cortos de los Tres Chiflados. Corrado actuó en unas 400 producciones rodadas entre 1916 y 1954, casi siempre haciendo pequeños papeles como actor de carácter, y encarnando a menudo a camareros, maitres y personajes similares. Debutó en la obra magna de D.W.Griffith, Intolerancia, en 1916, y gozó del record de ser el único actor que trabajó en tres de las más grandes películas de la Edad de Oro de Hollywood: Lo que el Viento se llevó, Citizen Kane y Casablanca

Gino Corrado Liserani

Christine McIntyre

El mismo fragmento de la ópera de Donizetti  fue reutilizado por los Stooges en el corto de 1948 «Squareheads at the Round Table», con Shemp en lugar de Curly. Allí aparecen en una hilarante escena como trovadores, cantando una serenata para ayudar a su amigo Cedric the Blacksmith (Jock Mahoney) a conquistar a su amada Princesa Elaine (nuevamente Christine McIntyre) y sacarla de las garras del villano Príncipe Negro (Philip Van Zandt), a quien su padre, el rey Arturo (el entrañable y habitual Vernon Dent), la  había prometido en matrimonio. La canción fue titulada “Oh Elaine” y los guionistas adaptaron convenientemente la letra de “Lucia de Lammermoor” de Donizetti a las necesidades cómicas de la secuencia

El tema también fue usado en algunos cortos de dibujos animados de la Warner Bros, como Long-Haired Hare, en el que es interpretado por el cantante de ópera antagonista de Bugs Bunny, Book Revue, y Back Alley Oproar

Strauss en clave cómica: “Voices of Spring”

Frülingsstimmen, Op. 410, en inglés Voices of Spring (Voces de Primavera), un vals compuesto por Johann Strauss en 1882, es otra de las melodías que se utilizaron en los cortos de los Stooges y que han quedado grabadas en la memoria de los fans desde que fue introducido en el ya mencionado “Micro-Phonies” interpretado de manera solvente por Christine McIntyre, y en el corto “Brideless Groom” de 1947, donde la cómica y muy fea Dee Green, lo desafina de manera intencionadamente desastrosa, enloqueciendo al profesor que intenta darle clases de canto, que es nada más y nada menos que SHEMP!!!!

El vals del célebre compositor alemán, fue tomado como inspiración por Brian May, el guitarrista de la banda de rock Queen, para crear el solo de guitarra del tema The Millonaire Waltz, compuesto por Freddie Mercury para el álbum A Day at the Races de 1976.

Una marcha con nombre de actor: “The Fredric March”

En el corto “Dutiful but Dumb” de 1941, Moe, Larry y Curly, fotográfos de un magazine llamado Whack, son enviados a Vulgaria, un ficticio país donde sacar fotos es penado con la muerte, prohibición que el despistado trío desconocía. Así, son perseguidos por los guardias y Curly no tiene mejor idea que esconderse dentro de un enorme aparato de radio y, para evitar ser descubierto, ejecuta una vertiginosa melodía marcial, casi circense, usando unos insólitos instrumentos. El tema se llama “The Fredric March” y había sido compuesto por Howard Jackson y Raphael Penso para uno de los cortometrajes anteriores, “Termites of 1938”, en el que es interpretado por los tres chiflados con violín, flauta y contrabajo. Howard Jackson fue un ignoto compositor que, curiosamente, contaba con una impresionante cantidad de piezas y música escritas para películas desde 1929, tanto en la etapa muda como sonora, contratado por la Columbia, para la que trabajó muchísimos años. Escribió música para infinidad de cortos cómicos, documentales y seriales de aventuras, con la particularidad de que en la gran mayoría no figura acreditado, y llegó a componer música incidental para series como Cheyenne (1955-1963), Ataque (The Gallant Men, 1962-1963) e Intriga en Hawaii (Hawaiian Eye, 1959-1963).

Uvas para una barcarola: “Santa Lucía”

En la misma tónica del sketch de “Micro-Phonies”, en el que atacan al tenor Gino Corrado con uvas lanzadas a su garganta para impedirle cantar, en el corto de 1935 “Pardon my Scotch” se cargan, con las mismas armas, al cantante lírico de turno, mientras intenta cantar “Santa Lucía”, una tonada italiana muy popular y mundialmente conocida y reconocible. Santa Lucía no tiene significado religioso, sino que se refiere al barrio napolitano del mismo nombre. Musicalmente hablando, es una “barcarola”, una canción folclórica para ser cantada en una embarcación, sobre el agua, que proviene de los gondolieri venecianos. Fue una forma musical muy popular en la ópera, con barcarolas compuestas por Offenbach, Rossini y Donizetti. Algunos autores clásicos como Verdi, Chopin y Schubert también compusieron estas canciones para piezas de ambiente romántico y acuático. Puntualmente “Santa Lucía” fue escrita por el compositor napolitano Teodoro Cottrau en 1848, siendo la primera barcarola en ser traducida por el propio autor al italiano.En el corto de los Tres Chiflados que analizamos, la canción es interpretada por Billy Gilbert, un actor con una frondosa filmografía desde los inicios del sonoro, hijo de cantantes de ópera que se inició en el vaudeville a los 12 años. Tenía un perfil ideal para la comedia, y trabajó con los más grandes del género, incluidos los Hermanos Marx, Laurel & Hardy, y Charles Chaplin, con quien trabajó en El Gran Dictador. Llegó a dirigir dos cortos cómicos, y su marca de fábrica fue una explosiva rutina de “estornudo” que hizo que lo seleccionaran para ponerle la voz al enanito “Sneezy” (mocoso) de Snow White and the Seven Dwarfs (Blancanieves y los siete enanitos, 1937), la célebre película animada de Walt Disney. Incluso su rostro fue tomado como modelo por los dibujantes para crear al personaje.     

Billy Gilbert

Rhumba…rhumba…rhumba: “Brazilian Cotillion”

Cuando los Tres Chiflados participan de una paqueta fiesta de la alta sociedad en un casino en el episodio “Three Smart Saps” de 1942, terminan haciendo de las suyas durante una de las danzas más hilarantes que se hayan rodado. El tema que se escucha mientras se desarrolla el baile es Brazilian Cotillion, una rhumba compuesta por Chet Forrest y Bob Wright, una dupla con una impresionante carrera en musicales de teatro y en el cine, en el departamento musical de la MGM y la United Artists, con más de 2.000 canciones escritas, donde alternaban entre ellos música y letra. Forrest fue compositor y letrista, y se convirtió en pianista tocando en cruceros de placer y night clubs en orquestas de baile, y a los 13 años se asoció con Wright, formando un equipo que se mantuvo trabajando durante 72 años. 

Destaca la participación del dúo en las letras de las canciones de las bandas sonoras de películas como Se llevó mi corazón (Broadway Serenade, Robert Z. Leonard, 1939), Saratoga (Saratoga, Jack Conway, 1937), Kit Carson (Kit Carson, George B. Seitz, 1940), las tres compuestas por Edward Ward, la primera junto a Herbert Stothart, y los arreglos musicales que realizaran para El gran vals (The Great Waltz, Andrew L. Stone, 1972). Pero su mayor activo fue la adaptación de música de compositores clásicos para comedias musicales, como por ejemplo «Song of Norway» (basada en Grieg), «Magdalena» (en Villa Lobos), «Kean» y «Anya» (en Rachmaninoff). 

En ese aspecto su máximo galardón fue la adaptación de la música de Alekandr Borodin para el musical de Broadway Kismet (Un extraño en el paraíso) de 1953, con canciones que se harían clásicas como «Stranger In Paradise», «Night Of My Nights», «Sands Of Time», «Baubles, Bangles And Beads» y «And This Is My Beloved». La obra ganaría el premio Tony y luego sería llevada al cine de la mano del gran Vincente Minnelli, con Howard Keel y Ann Blyth como protagonistas, con música incidental de André Previn y Conrad Salinger, ambos sin acreditar, que incorpora obviamente las canciones de Forrest y Wright.

La desopilante danza y su cómica coreografía se hará modélica y se repetirá como fórmula en otros cortos de la serie.

The Three Stooges seguirán vivos siempre que haya alguien que vuelva a disfrutar de sus tropelías y a reírse con su humor simple, directo, inocente. La música fue parte importante en la creación de algunos de los momentos más inolvidables de estos adorables cómicos. Y, como siempre, la historia de esas melodías reconocibles auditivamente, pero acaso desconocida, está aquí. En TheMovieScores. 

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Gustavo Brugnoni

    Muy bueno el informe. Música que pareciera que escuchamos desde siempre los que adoramos a Los Tres Chiflados y acá se nos revela de dónde viene. Muchas gracias, realmente muy edificante saber sobre estas melodías tan caras en sentimientos y hermosos recuerdos.

    1. admin

      Gracias Gustavo. Para mí es edificante recibir un comentario como el tuyo. Comparto tu adoración por Los Tres Chiflados. Fueron parte de mi infancia y de mi vida. Y transmitir la historia de algunas de las melodías que ya son indelebles en nuestra memoria, es como compartir esa parte de nuestra propia historia. Espero seguir contándote entre los seguidores de esta web, que se va construyendo de a poco, pero con mucha pasión. Un abrazo

  2. Néstor FERREY

    Impresionante… Unos datos geniales… Felicitaciones … Siempre.. siempre es bueno saber algo más de estos 3 genios .👌

    1. admin

      Gracias Néstor. Es un verdadero placer poder transmitir información jugosa de la música que se crea para el cine y la televisión. TheMovieScores.com es un espacio construido con la pasión de quienes amamos la música y el cine. Las viejas y entrañables series de TV son parte de nuestra vida, y la música que se creó para esos clásicos es inolvidable, y muchas veces poco reconocida. Gracias por comentar y espero que sigas siguiéndonos. Un abrazo

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