El compositor italiano Marco Werba ha sido ya convocado en diversas ocasiones en las páginas de esta web por diversos motivos, sea por la realización de alguna entrevista o por la presentación de nuevos trabajos compositivos. Como fuere, se trata de un autor que lleva en activo desde el ya lejano 1987, en que debutara con Cela S’Appelle L’Amour, de Marcel Hanoun, aunque fue al año siguiente, para una película de Cristina Comencini, Zoo, la que le significara el premio “Colonna Sonora”, que recogió en 1989 junto a los premiados honoríficos, sus admirados Ennio Morricone y Francis Lai, con quien llegaría a trabajar en estrecha colaboración en algún proyecto específico (Amore e Libertà, Masaniello -2006-).
Desde entonces, el compositor italiano ha trabajado ininterrumpidamente en películas de todo tipo y condición, especializándose poco a poco en el thriller italiano, denominado giallo, del que uno de los mejores ejemplos puede ser precisamente el film del mismo título dirigido por Dario Argento en 2009, protagonizado por Adrien Brody y Elsa Pataky, así como también en el género histórico-dramático, del que el proyecto citado anteriormente en el que trabajó con Lai también es un excelente ejemplo.
Entre estos dos ejes principales se ha ido moviendo la carrera del compositor, que ha ido colaborando con otros directores y directoras, caso de uno de sus últimos trabajos convocados aquí, el thriller titulado Dimension Slip, también conocida internacionalmente como How to Solve Your Own Murder (2024), una película británica de la realizadora Barbara Toschi, productora y directora de origen brasileño ubicada en Londres, cuyo guion escrito por Jason Fité (también productor), invirtiendo los roles que asumieron en su anterior Daemon Mind (2024), plantea la resolución de un caso de intento de asesinato, el de la propia protagonista (Kendal Olivia Barrett), quien vive en dos dimensiones paralelas que a veces colisionan.
Este doble aspecto tensional y fantástico genera en el compositor la idea de componer un tema central que aúna ambos aspectos y vertebra la partitura, con el extra añadido de presentarlo en forma de canción, con letra del mismo guionista, Fité, titulada “Another World”, presentada al inicio del compacto editado, y en una versión extendida para cerrar el mismo, interpretado con la excelsitud que la caracteriza por Clara Sorace.
Es un tema que establece el tono de la composición, y que comienza a manifestarse rápidamente de la mano del piano, instrumento preferido de Werba, quien lo expone durante el primer tercio del film envuelto en un halo atmosférico de misterio gracias al refuerzo de la electrónica (“Call Center/Looking in the Mirror”, y “Kate in the Kitchen/The Transformation”). No obstante, el compositor no desatiende los momentos tensionales que plantea la película, caso del intento de asesinato (“Attempt to Murder”), resuelto con un enervante crescendo.
En un giro de genialidad, a esta secuencia desasosegante, le sigue otra construida de un modo diferente al objeto de empatizar con la renovada mirada de la protagonista, gracias al empleo de la formación Rome String Quartet, que otorga esa sonoridad especial gracias a la cuerda (“The Awakening”), para volver al suspense y la intriga con el empleo de las notas graves del piano y las capas texturales de tensión proporcionadas por los sintetizadores (“Kitchen Knife”).