Phantom of the Opera 1943

A pesar de formar parte de la célebre saga de los Monstruos creada por los estudios Universal en las décadas del treinta y cuarenta, El fantasma de la ópera es más un musical con pinceladas fantásticas que una cinta de terror típica de aquella productora. Edward Ward, compositor y director de orquesta norteamericano que tuvo buena participación en el cine fantástico y de terror, fue el encargado de componer una banda sonora inusual y muy interesante para este clásico del género

PHANTOM OF THE OPERA (1943)

El fantasma de la ópera

Edward Ward: Un fantasma musical

por Eduardo J. Manola

El fantasma de la ópera fue la única película de la Saga de los Monstruos de la Universal rodada en brillante Technicolor, lo que ya de por sí la diferenciaba de las demás películas que la integraban (Frankenstein, Drácula, La momia, El hombre lobo, El hombre invisible El monstruo de la Laguna Negra), y le otorgaba una pátina teatral exacerbada por los suntuosos decorados operísticos y el fastuoso vestuario que lucían los actores.

 

Enmarcada en el género musical, con toques de horror muy edulcorados y ligeros, supuso una versión muy libre y bastante alejada de la novela original de Gastón Leroux publicada en 1910. El propio elenco elegido servía como clara muestra de la intencionalidad conceptual de la producción: el popular barítono Nelson Eddy (estrella de los musicales de la MGM de enorme éxito en la década del treinta junto a su pareja ideal, la soprano Jeannette MacDonald) y Susanna Foster, también soprano, encarnaban a la pareja protagonista.

Gastón Leroux
Gastón Leroux
Claude Rains
Claude Rains como Erique Claudin
Phantom of the Opera 1943
Nelson Eddy y Susanna Foster

El inolvidable Claude Rains se ponía la máscara del fantasma (Erique Claudin en la película), un triste violinista despedido de la Ópera de París al descubrirse que sus dedos han perdido habilidad por una extraña dolencia. Enamorado de Christine DuBois (Foster), ha pagado secretamente las lecciones de canto de la joven soprano, lo que ha mermado su economía al punto de dejarlo en la bancarrota.

 

Desesperado, entrega un concierto de piano que venía componiendo durante años a los editores Pleyel & Desjardins, quienes no muestran interés en la obra, pero, con evasivas, eluden devolvérsela. Claudin descubre que su concierto le ha sido robado por los editores, y en un arrebato de ira mata a Pleyel, mientras su asistente le arroja ácido a la cara, provocando a Claudin las quemaduras que más tarde ocultará tras la célebre máscara. Se convertirá así en el temido Fantasma, y vivirá en los sórdidos sótanos de la Ópera, aterrorizando y asesinando a todos aquellos que se opongan a sus enfermizos deseos: convertir a Christine en la primera voz del teatro.

Phantom of the Opera 1943
Phantom of the Opera 1943

Hacía mucho tiempo que la Universal buscaba repetir el tremendo éxito conseguido con su producción de El fantasma de la ópera de 1925, protagonizada por el mítico Lon Chaney y dirigida por Rupert Julian. Diez años después, en 1935, el estudio anunció la filmación de una nueva versión que dirigiría Anatole Litvak y cambiaría la ambientación al París de aquel año.

 

El fantasma sería un veterano de la Primera Guerra Mundial afectado psicológicamente por las secuelas del conflicto, a quien, pese a no haber sido herido ni presentar daños físicos, su mente enferma lo hacía creerse desfigurado. Los problemas financieros de la Universal demoraron la realización, y cuando Carl Laemmle fue despedido, el proyecto quedó en el limbo.

 

En 1941, se reflotaron los planes y se contrató a Henry Koster para dirigir el remake. Este descartó el guion anterior y propuso una nueva historia en la que el Fantasma (que interpretaría Boris Karloff) era el padre de Christine (que encarnaría la, en ese entonces, ascendente Deanna Durbin).

 

Pero la Durbin no aceptó compartir protagonismo con Nelson Eddy, que había sido contratado por la Universal tras dejar la MGM, porque no quería verse comparada con la MacDonald. Tras la indisponibilidad de Karloff, se barajaron los nombres de Cesar Romero, Charles Laughton, Broderick Crawford y Feodor Chaliapin para calzarse la máscara del monstruo.

Phantom of the Opera 1925
Lon Chaney, el Fantasma mudo de 1925
Deanna Durbin
Deanna Durbin

Finalmente, el productor George Waggner despidió a Koster y contrató a Arthur Lubin, descartándose además la idea del parentesco del Fantasma y Christine por los ribetes incestuosos de la trama romántica. Rains fue la primera y “única” opción de Lubin para interpretar al Fantasma. El rodaje comenzó en enero de 1943, reutilizándose los decorados construidos para la versión de 1925, que eran una fiel réplica de la Ópera de París.

UN MUSICAL PARA EL FANTASMA

La particular versión de Arthur Lubin privilegió las condiciones operísticas de la pareja protagonista y convirtió el escenario teatral en el centro de la ambientación de la mayor parte de la historia y de las andanzas del Fantasma.

 

Esto lo transformó en una película más musical que terrorífica, alejándose no solo de la lúgubre y oscura versión silente de 1925 de Lon Chaney, sino también de la propia novela de Leroux, de la que, incluso, se cambian los nombres de los personajes centrales (Christine se apellidará DuBois en lugar de Daaé; su amado será el barítono Anatole Garron y no el vizconde Raoul de Chagny; el fantasma será Erique Claudin, en lugar de Erik, a secas).

Phantom of the Opera 1943

Por cierto, la novela, que se ambientaba en el París de finales del siglo XIX, en la Ópera Garnier (que se construyó sobre cuevas con aguas subterráneas que se descubrieron posteriormente), estaba basada parcialmente en hechos reales y en la novela Trilby de George du Maurier.

 

Erik no era violinista, sino el hijo deforme de un albañil de Rouen, que escapó de su hogar uniéndose a un espectáculo ferial en el que era presentado como “el cadáver humano”. Allí adquirió pericia acrobática y musical y se hizo un experto ventrílocuo. Más tarde, se convirtió en asesino de la corte e ingeniero personal del Sha de Persia, para quien construyó sofisticadas trampas y dispositivos de tortura, como el lazo de Punjab, y un magnífico palacio.

 

Tras escapar de Persia, pues el Sha ordenó su muerte para evitar que Erik trabajara para otros, regresó a Francia e ingresó como uno de los arquitectos que construirían la Ópera Garnier, donde, sin que nadie lo advirtiera, construyó un laberinto de túneles por los que aterrorizaría a todos aquellos que se negaran a atender sus exigencias, llegando incluso al asesinato.

Phantom of the Opera 1943
La Opera Garnier de París
Phantom of the Opera novel Gaston Leroux

El componente eminentemente musical de la nueva versión de El fantasma de la ópera, requería un tratamiento especial para encarar la composición de la partitura, que debía regirse por los cánones operísticos para lucimiento de sus estrellas.

 

Edward Ward revistaba en las filas del departamento musical de la Universal desde 1934, participando en la composición de música de stock y música adicional de infinidad de películas, y también trabajó bajo contrato de la MGM entre 1935 y 1940 y de United Artists entre 1940 y 1943. Tenía una amplia experiencia en componer música para dramas y, en especial, para comedias románticas, incluyendo musicales.

 

Además de compositor era director de orquesta y orquestador, y había demostrado su capacidad para tratar piezas de música clásica y de ópera, como por ejemplo en películas como San Francisco (1936) y Se llevó mi corazón (Broadway Serenade, 1939), ambas protagonizadas por Jeannette MacDonald, trabajos que compartió con su colega Herbert Stothart, aunque ninguno de los dos fue acreditado.

 

También participó en la música de varias cintas del género fantástico o de terror, por lo cual reunía las condiciones para asumir la tarea de escribir la partitura de El fantasma de la ópera, teniendo en cuenta el planteamiento y la estética de la película, con profusión de elementos musicales y extensas escenas de corte lírico.

Phantom of the Opera 1943
Edward Ward con Susanna Foster
Edward Ward - biografía - compositor - banda sonora - Phantom of the Opera - 1943 - the Movie Scores
Ward y Foster ensayando para Phantom of the Opera

Para la extensa escena que sigue a los títulos de crédito iniciales, Ward utilizó la ópera Martha o la feria de Richmond (Martha, oder der Markt von Richmond) de Friedrich von Flotow, tal como se puede apreciar en el primer plano de la partitura que se muestra en el film, donde ya se introduce a Erique Claudin en la sección de violines de la orquesta.

 

Concretamente, el compositor usó los fragmentos «The Porter Lied» («Lasst Mich Euch Fragen») y el final del Tercer Acto («Mag der himmel euch verbegen») de Martha. Si bien esta es una pieza poco conocida hoy, en aquel momento formó parte del repertorio de la Opera de París hasta el punto de que se representaba todos los años. En el film, por cierto, es cantada en francés.

 

A partir de allí, el trabajo de Ward se hace muy interesante, pues además de componer música original decide, de una manera muy singular e inteligente, adaptar piezas de la música clásica al formato operístico. Así, construye una falsa ópera, que titula Amour et Gloire, sobre la base de tres piezas de Frédéric Chopin: la Gran Polonesa Brillante (Grand Polonaise), el Nocturno Opus 9 nº 2 (Nocturne in E Flat) y el Vals Opus 64 nº 2 (Waltz in C Sharp Minor).

 

La letra es de George Waggner, productor del film y director de otra de las películas de la saga de los Monstruos, El hombre lobo (The Wolf Man, 1941), que fue traducida al francés por William von Wymetal, para que también se cantara en ese idioma.

Phantom of the Opera 1943
Phantom of the Opera – «Nocturno Opus 9 nº 2 de Chopin» – Adaptado como ópera por Edward Ward – dueto Susanna Foster & Nelson Eddy
Phantom of the Opera – «Nocturno Opus 9 nº 2» – pieza original para piano de Frederic Chopin
Phantom of the Opera 1943

Títulos principales. Al final de los créditos se observa la partitura de Martha y, enseguida, aparece Claudin (Claude Rains) tocando el violín en la orquesta

Es muy curiosa la idea de enmascarar la música de Chopin dentro de una falsa ópera. Era 1943, plena Segunda Guerra Mundial, y los realizadores consideraron que las obras del autor polaco, muy populares, serían fácilmente reconocidas por el público, además de resultarles complicada la obtención de los derechos de las óperas que habían querido incluir. Además, el hecho de que Chopin no era un compositor de música vocal (sólo compuso algunas canciones para voz y piano), agregaba a la falsa ópera un ingrediente atractivo en cuanto a su originalidad.

 

Otra curiosidad en el film es que aparece otro de los grandes pianistas clásicos, Franz Liszt, encarnado por el actor Fritz Leiber, con su típico alzacuello blanco, primero en una escena en la que interpreta al piano el concierto de Claudin tras serle presentado por los editores sin decirle quién lo había compuesto. El gran pianista elogia el trabajo de Claudin, pero este nunca lo sabrá. Más tarde, al final, Liszt volverá a interpretar en el escenario el concierto completo para atraer al Fantasma que había secuestrado a Christine.

Phantom of the Opera 1943
Franz Liszt (izq.) - Fritz Lieber como Liszt (der.)
Phantom of the Opera – «Lullaby of the Bells» (versión violín / versión piano) – music by Edward Ward
Phantom of the Opera 1943

Para la otra gran escena lírica, Ward adapta fragmentos de la Sinfonía nº 4 de Tchaikovsky, construyendo otra falsa ópera a la que también le pone letra Waggner en inglés, que es traducida al ruso por Max Rabinowitz, pues la cantan en ese idioma. La denominan Le prince masque du Caucasus.

 

Dentro de la música original compuesta por Ward destaca el tema principal, “Lullaby of the Bells”, una hermosa melodía que Claudin interpreta primero al violín y luego al piano, y que forma parte del concierto que este había compuesto y entregado al editor Pleyel. En otros pasajes, es cantado al piano por Susanna Foster Nelson Eddy, y al final de la película, en las catacumbas de la Opera, vuelve a cantarlo obligada por el Fantasma. La pieza parece rendir homenaje al estilo de Camille Saint-Saens.

 

Con Pleyel también se da una curiosidad. En el film es presentado como un personaje despreciable, que humilla a Claudin negándose a evaluar siquiera la posibilidad de publicar su concierto y, aparentemente se lo roba, pues se muestra que un empleado, en otra sala, lo pone en consideración de Liszt. Sin embargo, no se trata de un personaje ficticio, sino que existió realmente.

Phantom of the Opera 1943
Pleyel (centro) atacado por Claudin
Phantom of the Opera 1943 - Ignaz Pleyel
El músico y editor Ignace Pleyel

Ignace Joseph Pleyel fue un compositor, editor musical y fabricante de pianos austriaco, alumno de Joseph Haydn en Bratislava. Luego de vivir en Estrasburgo y en Londres, se asienta en París, donde en 1797 abre su primera tienda de música y casa de ediciones musicales, en la que publica todos los cuartetos de Haydn.

 

Fue un músico prolífico que dejó 41 sinfonías, 2 óperas y decenas de cuartetos y quintetos. Incluso, como participó activamente en la Revolución Francesa, se cree que pudo haber sido el verdadero creador de la música de La Marsellesa, mientras acompañaba a Roger de Lisle, autor de la letra. El perfil de Pleyel está lejos del que se presenta en la película.     

CRÍTICAS, PREMIOS Y UNA SECUELA FRUSTRADA

El fantasma de la ópera produjo disparidad de sensaciones entre la crítica del momento de su estreno. El New York Times la consideró “aguada” en relación a la versión muda de 1925, y sostuvo que “la riqueza del decorado y la música es lo que se interpone en el camino de la historia”.

 

La revista Diabolique afirmó que «la historia se reconfiguró como un musical más que como una saga de terror…. Una vez aceptado esto, funciona bien en sus propios términos y el toque de Lubin está asegurado; se ve espléndida». Pero fueron los amantes de los Monstruos de la Universal los que más se quejaron porque la película se alejó de la estética de la saga y por su impronta musical, que minimizó el componente terrorífico del film de Lon Chaney y de la novela de Leroux.

Phantom of the Opera 1943

Sin embargo, el film de Lubin obtuvo cuatro nominaciones a los Oscar, entre ellos a Mejor Música y Partitura para un Musical para Edward Ward. Ganó dos estatuillas, a Mejor Fotografía y Mejor Dirección Artística y Decorados.

 

Tras el éxito de El fantasma de la ópera, Universal anunció que se rodaría una secuela titulada El clímax (The Climax), en la que volverían los personajes de Susanna Foster y Nelson Eddy, y se buscaría la manera de justificar también el regreso de Claude Rains como el Fantasma, probablemente habiendo sobrevivido a la destrucción de la cueva. Pero hubo problemas con la historia y Rains no estuvo disponible, así que la secuela se canceló.

Phantom of the Opera 1943
Phantom of the Opera 1943

Finalmente, al año siguiente, Universal lanzó Misterio en la ópera (The Climax), pero le quitó la calidad de secuela de El fantasma de la ópera, aunque utilizó sus decorados y mantuvo a Foster como protagonista pero encarnando un personaje distinto, Angela Platt, una cantante hechizada por el médico de la Opera, El Dr. Hohner, un Boris Karloff inquietante.

Phantom of the Opera – «Lullaby of the Bells» (versión orquestal) – music by Edward Ward

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