Das cabinet des Dr. Caligari 1920

La música compuesta por Giuseppe Becce para El gabinete del Dr. Caligari (1920) constituye uno de los ejemplos más fascinantes de la relación entre cine y música en los primeros años del cine mudo. Aunque a menudo se ha pasado por alto frente al impacto visual del film —con sus escenarios distorsionados y su estética expresionista—, la banda sonora de Becce desempeñó un papel fundamental en la construcción del ambiente hipnótico y perturbador que caracteriza a la película.

DAS CABINET DES DR. CALIGARI (1920)

El gabinete del Dr. Caligari

Giuseppe Becce: De la biblioteca al gabinete

por Eduardo J. Manola

Cuando Das Cabinet des Dr. Caligari se estrenó en 1920, el cine sonoro aún estaba a casi una década de distancia. Las películas mudas se acompañaban habitualmente con música interpretada en directo por un pianista u orquesta, siguiendo partituras preexistentes o improvisaciones. Sin embargo, esta ambiciosa producción dirigida por Robert Wiene buscaba algo distinto. El guion y el diseño artístico apuntaban a una experiencia total que conjugara imagen, movimiento y música en un mismo lenguaje expresionista.

 

Giuseppe Becce, un compositor italo-alemán que ya tenía experiencia creando música para el cine, fue el encargado de elaborar una partitura que acompañara la atmósfera retorcida de la historia. Pero Becce no compuso una banda sonora completamente original para la película, algo que en la época era poco común debido a las limitaciones presupuestarias y a la falta de estándares en la sincronización musical, sino que, en su lugar, elaboró una colección de temas musicales preexistentes y originales organizados según patrones específicos, que él denominaba kinothek y, a partir de este material, seleccionó fragmentos y los adaptó para subrayar los momentos claves del film.

BECCE, PIONERO DE LA MÚSICA DE BIBLIOTECA

El término kinothek (del alemán kino = cine, y thek = biblioteca/depósito) se refiere originalmente a una colección sistemática de partituras musicales destinadas al acompañamiento de películas mudas. Esta verdadera antología de música, integrada por diversidad de fuentes y estilos (danzas, marchas, fantasías, etc.), se ordenaba por estado de ánimo o tipo de escena cinematográfica a la que debía apoyar (alegría, amor, persecución, muerte, exotismo…).

 

Un músico o pianista de cine podía consultar la kinothek, ver la película o un fragmento, y seleccionar piezas que encajaran con las emociones que se plasmaban en las imágenes. A diferencia de las cue-sheets (hojas de indicación para un film concreto), la kinothek ofrecía un repertorio multi-film que podía usarse para diversos títulos.

Das cabinet des Dr. Caligari 1920

En el cine mudo, hasta bien entrados los años veinte, la música en sala, en vivo, era fundamental para acompañar la experiencia, pero muchas veces la elección musical era improvisada o arbitraria. La kinothek surgió como un intento de sistematizar y profesionalizar ese acompañamiento musical.

 

La primera versión norteamericana de este tipo de colección aparece ya en 1909 con Gregg A. Frelinger y su Motion Picture Piano Music (Descriptive Music to Fit the Action…) que ofrecía piezas de piano adaptadas a escenas de películas, pero el principal creador del término y del formato fue Giuseppe Becce, quien consolidó su invento desde su primera publicación en Berlín en 1919, y hasta 1929.

 

Bautizada como Kinobibliothek (que rápidamente se conoció abreviada como Kinothek), esta monumental colección de varios volúmenes repletos de partituras compuestas para su utilización en películas mudas, fue muy influyente en el cine alemán y europeo de la época.

 

En los Estados Unidos, importantes desarrolladores de esta técnica fueron John Stepan Zamecnik con su Sam Fox Moving Picture Music y Ernö Rapée con su Motion Picture Moods (1924). La kinothek contribuyó a elevar la calidad de la música en la sala de cine, a reducir la arbitrariedad en la selección musical, y permitió dar a los músicos de cine un repertorio más profesional.

MUSICALIZANDO EL GABINETE

La kinothek de Becce era una herramienta pionera, un catálogo musical diseñado en beneficio de los pianistas y directores de orquesta en su trabajo en las salas de cine. En el caso de El gabinete del Dr. Caligari, el compositor aplicó con precisión su método, eligiendo pasajes que expresaran la locura, la tensión psicológica y el misterio. Algunos relatos indican que Becce se inspiró en los movimientos irregulares de los actores —que actuaban como si fueran marionetas— para marcar los ritmos de ciertas escenas, creando una sensación de inestabilidad sonora que coincidía con la distorsión visual.

Giuseppe Becce biografía
Giuseppe Becce
Das cabinet des Dr. Caligari 1920

Becce no se limitó a componer la partitura de cero, sino que recicló música a partir de materiales ya compuestos y catalogados en su kinothek. Esa práctica de utilización de música compilada para aplicar en diferentes momentos del film, era crucial en el cine mudo y también lo fue en los primeros años del sonoro, y por ello el repertorio de la kinothek funcionó como banco de recursos musicales con tópicos emocionales y genéricos.

 

Una anécdota curiosa relacionada con la música de El gabinete del Dr. Caligari es que, en algunos estrenos, especialmente fuera de Alemania, las salas de cine reemplazaron la partitura de Becce por acompañamientos locales, muchas veces basados en melodías románticas o populares. Esto alteraba profundamente el tono de la película, que perdía parte de su carácter inquietante. El propio Becce se quejó años después de que su intención era crear una unidad entre lo visual y lo auditivo, y no un simple acompañamiento musical.

 

Aunque la partitura original de Becce para El gabinete del Dr. Caligari se perdió en gran medida con el tiempo, su influencia persiste. Fue una de las primeras tentativas de concebir la música cinematográfica como parte integral de la narrativa, no solo como fondo.

Das cabinet des Dr. Caligari 1920

Además, fue fundamental la concepción de los realizadores en cuanto a la relación entre el diseño visual expresionista y la música. En tal sentido, en su artículo Modernism at the Movies: The Cabinet of Dr. Caligari and a Film Score Revisited, la historiadora de la Universidad de Carolina del Sur, Julie Hubbert, destaca cómo los sets distorsionados, las líneas inclinadas, la iluminación teatral y el maquillaje exagerado crean un mundo visual perturbador.

 

Y en ese contexto, la música original acompañante debía “revisitar” esos elementos no solo reforzándolos, sino “llenando los vacíos” emocionales que la imagen sola no podía transmitir. Por tanto, se deduce que la película de Robert Wiene fue concebida como una obra donde los elementos visuales extremos exigen una respuesta sonora que los iguale en tensión y desorientación.[1]

 

Así, la historia de la música de El gabinete del Dr. Caligari no es solo la de una banda sonora, sino la de un experimento estético que anticipó el cine sonoro y la figura del compositor cinematográfico. Giuseppe Becce, con su mezcla de rigor musical y sensibilidad expresionista, ayudó a definir cómo el sonido —incluso en el silencio del cine mudo— podía narrar la locura y el sueño con la misma fuerza que la imagen.

NUEVAS MÚSICAS PARA EL DR. CALIGARI

Es interminable la lista de compositores que crearon partituras para acompañar las imágenes de El gabinete del Dr. Caligari, no sólo para las muchas reediciones que se fueron lanzando en diferentes formatos durante años, sino también para distintos proyectos que buscaron homenajear la película de Wiene o presentar una visión personal de la obra, como proyecciones del film con bandas o músicos en vivo, álbumes de música vanguardista, electrónica, espectáculos, conciertos, etc.

 

Entre esos compositores, el más conocido es Jeff Beal, que en 2024 lanzó un disco con The Silver Nitrate Big Band y el Fourth Wall Ensemble.

Además, figuran, entre muchos otros, Michael Calabris (2024); Christos Garmpidakis Dergar (2011); Mark Dresser (1994); Wayne Horvitz, comisionado como parte del Seattle Theater Group’s Silent Movie Mondays en 2015; The Luther College Composition Studio (2014) integrado por compositores como Benjamin Davidson, Jacob Schnabel, Logan Larson, Scott Senko, Leif Larson, Andrew Emrick, Sam Milligan, Eric Anderson, Dylan Carlson, Kimberly Osberg, Caleb Sander y Shafer Stromwell.

En 1970, el compositor William Perry, reconocido por su dedicación a la composición de nuevas partituras para clásicos del cine mudo, escribió una partitura original nueva para la edición en DVD que lanzó la productora Killiam Shows Inc., especialmente compuesta para ejecutarse en piano. Perry fusiona elementos del lenguaje musical clásico con tintes del folclore hispanoamericano, empleando ritmos y colores que evocan la California de comienzos del siglo XIX.  

Das cabinet des Dr. Caligari 1920

Referencias:

[1] Julie Hubbert, “Modernism at the Movies: The Cabinet of Dr. Caligari and a Film Score Revisited” — artículo en The Musical Quarterly (Vol. 88, No. 1, 2005).

 

Nota sobre las suites musicales incluidas en este artículo:

Las dos suites incluidas en este artículo (denominadas SIDE A y SIDE B) NO corresponden a una grabación de la partitura original de Giuseppe Becce, la que se encuentra perdida. Para construir estas dos piezas de más de 30 minutos cada una, se tomaron como punto de partida y enfoque estético varias piezas cortas auténticas de Becce para el cine mudo, y luego se combinaron con otras músicas cinematográficas del mismo compositor en aras de la autenticidad estilística.

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