En 1925, toca en la radio de la BBC con el Music Society String Quartet y el Samuel Kutcher’s String Quartet, ambos con John Barbirolli como violonchelista. Al año siguiente, se incorpora a la plantilla de la escuela de piano Matthay’s de Londres.
Durante su carrera Hallis estrenó numerosas obras, incluyendo conciertos de piano de Alan Rawsthorne y Erik Chisholm, y la primera interpretación del Primer Concierto para piano de Dmitri Shostakovich en Birmingham en 1936. En 1938, realiza para el sello Decca Records la primera grabación de los Préludes de Claude Debussy.
Entre 1936 y 1939, presenta una serie de innovadores conciertos en Londres con la Hallis Concert Society, grupo que él mismo funda e integran Alan Rawsthorne, Christian Darnton, Sophie Wyss, y Benjamin Britten. Esos conciertos incluyen premieres de música contemporánea e histórica británica y europea, con obras de Paul Hindemith, Elisabeth Lutyens, Giovanni Pierluigi da Palestrina, Alban Berg, François Couperin, y Elizabeth Maconchy.
Compone una serie de obras clásicas, entre las que figuran un concierto para piano y varias piezas para dicho instrumento. Durante su actividad como docente, instruye a varios alumnos que se convertirán en teclistas sudafricanos de las generaciones de posguerra, como Petronel Malan, Jeanne Zaidel-Rudolph, Anton Nel, y Elizabeth de la Porte.
Su breve incursión en la música de cine se limita a las partituras que compuso para Lo mejor es lo malo conocido (Rich and Strange, 1931), que firma con su seudónimo “Hal Dolphe”, y Número diecisiete (Number Seventeen, 1932), en la que se lo acredita como “A. Hallis”. Ambos filmes fueron dirigidos por Hitchcock durante la etapa que se conoce como “sonora británica” de su carrera.