Bolonia, Emilia-Romaña, Italia, 19 de agosto de 1893 – Roma, Lacio, Italia, 11 de febrero de 1961 (67 años)
Fue uno de los pioneros de la música cinematográfica italiana y una figura fundamental en la consolidación de la composición para cine como disciplina artística autónoma en Europa durante la primera mitad del siglo XX. Hijo de Giulio Masetti y Emma Roversi —citada también en algunas fuentes como Emma Boversi—, creció en un ambiente cultural vinculado a las tradiciones musicales italianas de finales del siglo XIX. Desde su infancia mostró aptitudes para la música y recibió una educación orientada hacia la formación clásica, en una época en la que la ópera y la música sinfónica constituían los principales referentes culturales italianos.
Realizó sus estudios en el Conservatorio de Bolonia, donde se graduó en composición en 1920 bajo la dirección del compositor Franco Alfano, célebre por haber completado la ópera Turandot de Giacomo Puccini. Durante sus años de formación adquirió una sólida preparación en armonía, contrapunto, orquestación y composición operística, integrándose plenamente en la tradición académica italiana.
Sus primeras obras estuvieron orientadas hacia géneros propios de la música culta, especialmente la música sinfónica, de cámara y vocal. Entre las composiciones tempranas más destacadas figuran las obras sinfónicas Contrasti (1927), Il gioco del cucù (1928) y Ora di vespro (1930), además de diversas piezas pianísticas y canciones populares emilianas adaptadas para voz y piano. También cultivó la ópera y la “fiaba musicale”, género escénico cercano al cuento lírico, con títulos como La fola delle tre ochette (1928) y La mosca mora (1930).
Aunque su formación y sus primeros intereses pertenecían plenamente al ámbito clásico, la aparición del cine sonoro transformó decisivamente su trayectoria artística. A mediados de la década de 1930 comenzó a interesarse por la música aplicada al cine, disciplina prácticamente nueva en Italia. Su debut cinematográfico se produjo con la banda sonora de Cavalleria (1936), dirigida por Goffredo Alessandrini, obra que marcó el inicio de una carrera extraordinariamente prolífica en el ámbito audiovisual. Desde entonces se dedicó casi de manera sistemática a la composición cinematográfica, convirtiéndose en uno de los primeros músicos italianos especializados profesionalmente en este campo.