Simultáneamente, continuó aportando música para televisión para series: Five More, Never Cross Word, All Gas and Gaiters, Play for Today, Nature, Every Man; Miniseries: Shoulder to Shoulder, The Legend of Robin Hood, Martian Chronicles, Nancy Astor, Diana, Florence Nightingale, Monte Carlo, The Singing Detective; o Telefilmes: Divorce His – Divorce Hers (1973) con Elizabeth Taylor y Richard Burton; Sheppey, The Gentleman Bandit, A Pattern of Roses, The Black Arrow, entre otros.
A lo largo de su carrera, Myers exploró diversos estilos musicales, desde el clasicismo más sobrio hasta el uso de elementos jazzísticos, electrónicos y del rock sinfónico, en función de las exigencias narrativas de cada proyecto. Su versatilidad lo llevó a componer tanto para dramas sociales como Prick Up Your Ears (1987), como para thrillers, películas de horror o comedias, demostrando una sensibilidad particular para el subtexto emocional de las imágenes.
Entre sus bandas sonoras más destacadas se encuentran Otley (1968), Sitting Target (1972), Conduct Unbecoming (1975), The Greek Tycoon (1978), The Watchers in the Woods (1980), Lady Chatterley’s Lover (Just Jaeckin, 1981), Incubus (John Hough, 1981), The Honorary Consul (1983), The Zero Boys (1986), The Wind (1986), Wish You Were Here (1987), Taffin (1988), The Witches (1990), Rosencrantz & Guildenstern Are Dead (1990, Sarafina (1992), además de su colaboración en películas menos conocidas pero musicalmente notables como No Way to Treat a Lady (1968) y The Raging Moon (1971).