The Color Purple 1985

La música creada para The Color Purple no fue concebida como un simple acompañamiento cinematográfico, sino como un tejido vivo que conecta historia, memoria y emoción. El proyecto partía de una premisa ambiciosa: representar varias décadas clave de la experiencia afroamericana a través de un lenguaje sonoro que abarcara desde el blues y el gospel hasta formas orquestales más amplias. Para lograrlo, se reunió un equipo extraordinario de músicos, cantantes y especialistas, dando lugar a una obra que respira autenticidad y profundidad.

THE COLOR PURPLE (1985)

Quincy Jones: El arquitecto de un mosaico sonoro

por Eduardo J. Manola

The Color Purple – «Overture» – music by Quincy Jones

Cuando El color púrpura (The Color Purple, 1985), dirigida por Steven Spielberg, llegó a los cines, no solo supuso un viraje temático en la filmografía del cineasta —hasta entonces asociado al blockbuster—, sino también una ruptura musical en su obra: por primera vez en su carrera cinematográfica, Spielberg no trabajaba con John Williams (si dejamos de lado El diablo sobre ruedas (1971), banda sonora compuesta por Billy Goldenberg, y «Kick the Can», el segmento que dirigió para En los límites de la realidad (The Twilight Zone: The Movie, 1983), escrita por Jerry Goldsmith), sino con el legendario Quincy Jones. Este cambio marcaría profundamente el tono sonoro de la película, alineándolo con su trasfondo histórico, racial y emocional.

 

Basada en la novela homónima publicada en 1982 por Alice Walker, la película narra la vida de Celie (una debutante Whoopie Goldberg), una joven afroamericana en el sur de Estados Unidos a comienzos del siglo XX, que sufre las circunstancias sociales de aquella época, el servilismo de la mujer sojuzgada por los hombres, la separación de su hermana enviada al África, y las penurias de la pobreza y la segregación racial. La música debía, por tanto, reflejar no solo un contexto histórico, sino también una identidad cultural específica.

The Color Purple 1985

Hablar de la música de El color púrpura implica detenerse en la figura de Quincy Jones. Productor, compositor y arreglista, Jones fue uno de los músicos más influyentes del siglo XX, con una carrera que abarca desde el jazz hasta el pop, pasando por el cine, en el que sembró bandas sonoras influyentes como las de En el calor de la noche (In the Heat of the Night, 1967), A sangre fría (In Cold Blood, 1967), y Ahora me llaman Sr. Tibbs (They Call Me Mister Tibbs, 1970).

 

Uno de los aspectos más interesantes de la producción es que Jones no solo compuso la música, sino que tuvo una implicación más comprometida en el proyecto, pues Peter Guber y Jon Peters, propietarios de los derechos, le ofrecieron ser productor asociado en la versión cinematográfica que celebraría los orígenes de la música negra, tal como Jones lo había pensado.

 

«La película The Color Purple es un sueño hecho realidad», confesó Jones. «Me entregaron el libro un mes antes de irme de vacaciones con una querida amiga, Else Blangsted. Lo leí después y me emocioné cuando Peter Guber se acercó a mí para ser productor de línea y no solo espectador, porque comprendí el potencial cinematográfico y musical de esta lírica representación de un periodo entre 1909 y 1943, que también fue un momento muy especial en la historia de la música negra».

Quincy Jones - biografía - compositor - banda sonora - the Movie Scores
El compositor Quincy Jones

Guber y Peters confiaban en que Jones podía convencer a Spielberg para que dirigiera la película. Jones y la productora ejecutiva Kathleen Kennedy le pasaron el libro de Walker al joven cineasta. Al principio, Spielberg puso algunos reparos (conocida era su reticencia a leer textos muy extensos), pero luego aceptó, porque la obra era «delgada» y terminó por dejarse cautivar por el relato, reconociendo finalmente haberse emocionado muchísimo con la historia de Walker.   

 

Alice Walker era la hija menor de ocho hermanos, y había sobrellevado una infancia cargada de brutalidad. Soportó una ceguera parcial, varios abortos y un divorcio, mientras mantenía una lucha constante para abrirse camino como feminista intelectual y radical, enseñaba en las universidades de Wellesley y Yale, y editaba la revista militante femenina Ms.

The Color Purple 1985
Alice Walker, autora del libro The Color Purple

El color púrpura fue el receptáculo obvio de sus vivencias en África, donde vivió varios años, y de su trabajo al escribir la biografía de Langston Hughes, poeta y líder de Harlem Renaissance, un movimiento cultural de los años treinta. A este bagaje de experiencias, se sumaron varios libros escritos sobre poesía, relatos cortos, material autobiográfico sobre teorías feministas, y su participación en el movimiento de derechos civiles de las mujeres negras desposeídas, en especial en las zonas rurales del sur profundo de los Estados Unidos.

CIENTO POR CIENTO QUINCY JONES

La doble función de Jones como productor y compositor, influyó en la integración de la música desde las primeras fases de desarrollo. A diferencia de otros proyectos donde la banda sonora se añade en postproducción, en El color púrpura la concepción musical estuvo presente desde el inicio.

 

Entre las anécdotas más citadas destaca la resistencia inicial de Spielberg a dirigir la película. Tras leer el libro, Spielberg se involucró en el proyecto de filmación, pero en seguida comenzó a tener dudas de su idoneidad para abordar una historia tan profundamente ligada a la experiencia afroamericana.

 

Le preocupaban, además, ciertos aspectos de la novela: la violencia familiar y, en especial, la relación lésbica entre los personajes principales, Celie y Shug (Margaret Avery). Le dijo a Quincy Jones que sería mejor hacerse a un lado y que contrataran a un director acostumbrado a filmar escenas con componente sexual, o que fuera negro o mujer. «No tuviste que ser un marciano para dirigir E.T.», le presionó Jones. El final ya lo conocemos.

The Color Purple 1985

La contribución de Quincy Jones fue, así, más allá de la composición, y su papel como mediador cultural fue fundamental. Jones entendió que la música debía servir como puente entre la personal narrativa cinematográfica de Spielberg y la tradición afroamericana que sustenta la historia. Estaba convencido de que la sensibilidad de Spielberg potenciaría la fuerza dramática de la novela de Walker.

 

Además, el trabajo de Jones en la película también representa un valor histórico. El músico fue uno de los primeros compositores afroamericanos en recibir reconocimiento significativo en Hollywood, como sus nominaciones al Oscar por A sangre fría, Banning, Un hombre para Ivy, El mago y la propia El color púrpura, partitura que puede considerarse, por tanto, un ejemplo paradigmático de cómo la música de cine puede funcionar como herramienta de representación cultural, además de como recurso expresivo.

 

Asimismo, la partitura de Jones destaca por su capacidad de acompañar la evolución psicológica de la protagonista. Temas como «Nettie Teaches Celie» o «The Separation» utilizan motivos melódicos recurrentes para representar la pérdida, la resiliencia y la memoria. En contraste, las secuencias musicales más explícitas —especialmente las asociadas al personaje de Shug— funcionan como momentos de liberación emocional y sexual. La música, en este sentido, no solo ilustra la acción, sino que actúa como catalizador narrativo: es el espacio donde Celie comienza a reconstruir su identidad.

The Color Purple 1985
Kathleen Kennedy, Spielberg, Alice Walker y Quincy Jones
The Color Purple – «Nettie Teaches Celie» – music by Quincy Jones
The Color Purple 1985
The Color Purple – «The Separation» – music by Quincy Jones

Pero el enfoque que Jones le dio a esta banda sonora va más allá, abriéndose a una hibridación de estilos, una mezcla de elementos de música clásica cinematográfica que se entrelazan con blues, gospel, jazz temprano y canciones populares de las décadas de 1920 y 1930, en un eclecticismo que no es para nada decorativo, sino que responde a una estrategia narrativa. Por un lado, Jones emplea la orquesta para subrayar el arco emocional de Celie; por otro, introduce músicas diegéticas —como el blues interpretado en los juke joints— que sitúan al espectador en el universo cultural afroamericano del sur rural.

 

Recordemos que los juke joints (también llamados barrelhouses o jook houses) eran establecimientos informales y pequeños, típicos del sureste de Estados Unidos, que surgieron a finales del siglo XIX y principios del XX (especialmente en zonas del delta del Mississippi) para el esparcimiento de la comunidad afroamericana, ofreciendo un refugio a los trabajadores de plantaciones y aparceros que sufrían la segregación.

The Color Purple 1985
Un típico juke joint del sur de los Estados Unidos

Eran lugares de baile, música en directo (especialmente blues y boogie-woogie), bebida y apuestas, a menudo regentados en casas de madera o cabañas rurales. Musicalmente, fueron fundamentales en el desarrollo del blues, pues allí músicos nómadas tocaban piano, guitarra o armónica.

«MISS CELIE’S BLUES» Y LA IMPORTANCIA DE «SISTER»

Uno de los ejemplos más emblemáticos del trabajo de Quincy Jones es «Miss Celie’s Blues (Sister)», compuesta junto a Lionel Richie y Rod Temperton, con una estética de blues-ragtime que conecta con la tradición de los años veinte y de aquellos juke joints. La canción es interpretada en la película por Shug, el personaje encarnado por Margaret Avery, pero, en realidad, la actriz fue doblada por Táta Vega, vocalista estadounidense nacida en Queens, New York, de ascendencia afro-portorriqueña, dominicana y española.

 

La voz de Vega aporta a la canción una autenticidad de blues que refuerza la dimensión histórica del personaje. «Encontrar la voz adecuada para Shug Avery era crucial. Fue una bendición descubrir que la vibrante voz de Táta Vega era perfecta», dijo Quincy Jones.

 

«Miss Celie’s Blues», a cuyo título Jones le agrega «Sister», entre paréntesis, supone un homenaje deliberado a ese mundo del blues temprano, encarnado en los juke joints, que imita el estilo del blues clásico y del vaudeville blues. Las denominadas «Sister», eran un tipo de canción que representaba ese blues rural y oral que se tocaba en esos locales bailables en los años veinte, ligada a la cultura afroamericana del sur estadounidense de principios del siglo XX.

The Color Purple – «Miss Celie’s Blues» – music by Quincy Jones
The Color Purple 1985
The Color Purple 1985

«Sister» no es una canción documentada como pieza «canónica» con una única versión definitiva o un autor específico, sino que se relaciona con el repertorio tradicional del blues temprano. En ese contexto, hacía referencia a canciones interpretadas en vivo en los juke joints, donde los temas se transmitían de forma oral y cambiaban según el intérprete. Muchas de estas canciones trataban temas cotidianos: relaciones, deseo, religión o vida social, a menudo usando términos como «sister» de manera ambigua (literal o figurada).

 

En la información aportada en la edición discográfica de la banda sonora, al lado del título de la canción, se consigna (1922 Jook Joint), dejando así bien clara la conexión. Esa conexión se vuelve más interesante con la palabra «Sister». En el blues antiguo, «sister» podía usarse como forma de dirigirse a una mujer dentro de la comunidad afroamericana (no necesariamente hermana literal). En «Miss Celie’s Blues (Sister)», el término se usa con esa misma carga cultural: intimidad, complicidad femenina y comunidad.

 

En síntesis, «Sister» no ha sido una canción de 1922 versionada por Quincy Jones, como supusieron algunos investigadores, sino que «Miss Celie’s Blues» se inspira en ese tipo de música del blues temprano, y rescata el lenguaje de canciones como «Sister» de la tradición de los Juke Joints.

 

La ubicación temporal en 1922 es importante porque coincide con los primeros años de grabación del blues, tras el éxito de artistas como Mamie Smith, quien grabó en 1920 la canción «Crazy Blues», compuesta por el director de orquesta y compositor Perry Bradford, convirtiéndose así en la primera cantante negra de la historia en grabar un disco de blues.

The Color Purple 1985
La cantante de blues Mamie Smith
The Color Purple 1985
«Crazy Blues» – music by Perry Bradford – perf. by Mamie Smith

«Crazy Blues» no fue el primer blues que existió, pero sí fue el primer gran éxito grabado del género, vendió 75.000 copias en un mes, y marcó el inicio de la industria del blues tal como la conocemos, pues en aquella época la industria discográfica estadounidense prácticamente ignoraba a los artistas negros para el mercado masivo, y dudaba de que hubiera público para esta música.

 

El éxito de «Crazy Blues» cambió el paradigma y, a partir de ese momento, las discográficas empezaron a buscar y grabar a más artistas afroamericanos, haciendo nacer lo que se denominó «discos de raza» (race records), que tuvieron una influencia decisiva en la difusión del blues. Sin embargo, gran parte de la música de los juke joints nunca se grabó en ese momento, por lo que muchas canciones como «Sister» sobreviven más como tradición que como registro fijo.

UN MOSAICO MUSICAL HISTÓRICO

Jones consideraba que el período histórico representado en el relato de Walker y en la película era «un renacimiento musical afroamericano, ya que abarca jazz, blues, gospel, influencias africanas y hasta orquesta legítima. El alcance musical fue el más amplio que podía imaginar, y solo pudo lograrse con la ayuda de los mejores: una orquesta de 89 músicos, un coro femenino de 60 voces y solistas virtuosos, vocales e instrumentales, cantantes de blues legendarios, consultores musicales, percusionistas afroamericanos, supervisores musicales, orquestadores, directores, compositores, ingenieros de sonido, contratistas y copistas. Además, el amor, la energía y la dedicación del equipo de la Quincy Jones Productions junto con Amblin hicieron posible esta banda sonora: un verdadero trabajo de amor».

 

Algunas piezas musicales fueron seleccionadas por su peso histórico. Canciones como ciertos clásicos del jazz no solo sitúan al espectador en una época específica, sino que reflejan la evolución de una cultura musical que sobrevivió y floreció en condiciones adversas. Otras, en cambio, nacen de tradiciones populares menos formales, como los juegos verbales cargados de ironía y desafío que, con el tiempo, se transformaron en expresiones musicales cercanas a lo que hoy podría considerarse el antecedente del rap.

The Color Purple 1985

Por otra parte, la inclusión de grabaciones históricas —como piezas asociadas a Louis Armstrong («My Heart», escrita por su esposa, Lil Armstrong)— refuerza el anclaje temporal y aporta autenticidad musicológica. Algunos elementos estilísticos se nutren de géneros musicales tradicionales (jazz, blues, góspel), pero no son adaptaciones directas de piezas conocidas de esas tradiciones, sino creaciones originales o adaptaciones contextuales dentro del score.

 

«Una de las canciones que fue un placer incluir», recordaba el Quincy Jones, «es “Body and Soul”, grabada en 1939, con un solo clásico de saxofón tenor de Coleman Hawkins. En la película se utiliza como pieza de transición hacia 1943. Fue una grabación excepcional, tanto por su éxito artístico como por su influencia entre músicos, además de ser un éxito popular que se escuchó en jukeboxes hasta los años 50». La canción tenía música de Johnny Green y letra de Edward Heyman, Robert Sour y Frank Eyton, y fue interpretada por Coleman Hawkins y su orquesta.

The Color Purple – «My Heart (Will Always Lead Me Back to You» – music by Lil Armstrong
The Color Purple – «Celie’s New House / Body and Soul» – music by Quincy Jones
The Color Purple 1985

«La otra canción es “The Dirty Dozens”», continuó Jones, «un himno de los locales musicales de su época. Estos lugares eran prácticamente los únicos espacios de entretenimiento para la comunidad negra. El término “juke” tiene origen africano y significa algo así como “casa de pecado”. “The Dirty Dozens” contiene versos interminables de insultos medio cantados y medio hablados, y es claramente uno de los antecesores del rap. El primer día en el set fue extraño: esperaba un local musical, pero parecía un McDonald’s. Sin embargo, ver a Margaret Avery como Shug, vestida de rojo, cantando “The Dirty Dozens” frente a un público entusiasta, fue impresionante. La atmósfera —sudor, sensualidad, alcohol, baile— era tan real que resultaba abrumadora».

 

«The Dirty Dozens» fue escrita por J. Mayo Williams y Speckled Red, y Jones la adaptó para la película y Táta Vega le puso su voz. Jones siguió recordando: «Hay algo especial en “The Dirty Dozens”: surgió como una forma de entrenamiento verbal entre personas esclavizadas, quienes desarrollaron juegos de insultos para resistir abusos sin provocar violencia. Esos intercambios se transformaron en canciones. Aunque hoy algunos aún repiten esos insultos, lo importante es que la canción transforma algo negativo en energía vital y celebración».

The Color Purple 1985
The Color Purple – «The Dirty Dozens» – music by J.Mayo Williams/Speckled Red – perf. by Táta Vega
Quincy Jones - biografía - compositor - The Color Purple - banda sonora - the Movie Scores

Otras canciones que aportan lo suyo en la película son:

 

«High Life / Proud Theme», creada por Quincy Jones en el set, inspirándose en sonidos de la naturaleza y en la música africana, como la kalimba (es una celebración tranquila de los orígenes de la música).

 

«Katutoka Corrine», un tema profundamente conmovedor escrito por Caiphus Semenya, cantado por Letta Mbulu y 20 vocalistas femeninas del Christ Memorial Church of God in Christ Choir, que funciona como despedida y lamento, conectando la pérdida individual con una experiencia universal. Esta pieza fue compuesta por Semenya para la exitosa miniserie Raíces (Roots, 1977), en la que también participó Quincy Jones, junto a Gerald Fried. 

 

«J.B. King» (traditional), una de esas canciones creadas por hombres negros en el sur de EEUU para soportar la dureza del trabajo, que se conocían como «root gang chant», cuyas letras se modificaban constantemente para comunicarse y, bajo su simplicidad, escondían una gran carga emocional.

 

«Heaven Belongs to You», canción que evoca la idea del cielo como consuelo para quienes sufrían en vida, especialmente personas esclavizadas, que encontraban esperanza en la espiritualidad. Fue escrita por Andraé y Sandra Crouch e interpretada por 30 vocalistas femeninas del Christ Memorial Church of God in Christ Choir.

The Color Purple 1985
The Color Purple – «Katutoka Corrine» – music by Caiphus Semenya – perf. by Letta Mbulu
The Color Purple – «J.B. King» – (traditional) – arr. Quincy Jones
The Color Purple – «Heaven Belongs to You» – music by Andraé & Sandra Crouch

«Makidada», es una canción que Jones escribió junto al guionista Menno Meyjes y Rod Temperton, basándose en la palabra del lenguaje swahili que significa «little sister» (pequeña hermana), según se consigna en el cuadernillo de la edición discográfica de Qwest Records. Si bien no puede asegurarse que la melodía provenga de una canción tradicional swahili ni se base en un estilo musicológico preciso, está claro que Jones buscó una estética «africana» reconocible para el oído occidental. 

 

«Maybe God Is Tryin’ to Tell You Somethin’», compuesta por Jones, Andraé Crouch, Bill Maxwell y David Del Sesto, acompaña el clímax del film, cuando Shug, una cantante de vida licenciosa y conflictiva, irrumpe con su grupo en la iglesia de su padre, un pastor que había rechazado a su hija, generando un momento de tensión.

 

La canción, un góspel afroamericano con influencias del blues y el soul, sirve como puente de reconciliación entre dos mundos, el religioso y el terrenal, y su letra invita a escuchar señales divinas y sugiere que el dolor que traen el abuso, el racismo, o la pobreza, tiene un significado y un aprendizaje, que en la película se ve reflejado en Celie y otros personajes como Sofía (Oprha Winfrey) que soportan enormes injusticias, pero continúan buscando el sentido y la dignidad de la vida. La extraordinaria interpretación corrió a cargo de Táta Vega, Jacquelyn Farris y el ya mencionado Christ Memorial Church of God in Christ Choir.

The Color Purple 1985
The Color Purple – «Maybe God Is Tryin’ to Tell You Somethin’ – music by Q.Jones/A.Crouch/B.Maxwell/D.Del Sesto

Algo poco conocido es la participación directa del propio Spielberg como percusionista sin acreditar en la banda sonora, un detalle que ilustra el carácter colaborativo del proyecto. También participaron en las grabaciones de la partitura músicos como el baterista de jazz Joe Porcaro y su hijo Jeff, este integrante de la banda de rock Toto, ambos como percusionistas; Ry Cooder en mandolina; los también compositores Michael Boddicker y Craig Huxley como teclistas; y orquestadores como el argentino Jorge Calandrelli, Fred Steiner, Bill Summers, Jimmie Haskell, Jack Hayes, Jerry Hey y Randy Kerber.

MÚSICA PARA DIALOGAR CON EL PASADO

La música de El color púrpura no es un simple acompañamiento, sino un tejido sonoro que articula memoria, identidad y emoción. A través de la fusión de géneros y la integración de músicas históricas, Quincy Jones construyó una partitura que dialoga tanto con el pasado como con la sensibilidad contemporánea del cine de los años ochenta.

 

En el contexto de la obra de Spielberg, esta banda sonora representa un punto de inflexión: el momento en que el director comienza a explorar territorios más complejos, apoyado por una música que, lejos de imponer un discurso, amplifica las voces de una historia profundamente arraigada en la experiencia afroamericana.

 

«Participar en algo tan cercano a mi corazón ha sido más que una experiencia emocional: también fue una oportunidad de aprender el arte del cine de los mejores, especialmente de Steven Spielberg. Su paciencia, amistad y confianza, junto con la experiencia de colaboradores como Kathy Kennedy y Frank Marshall, me enseñaron el valor de apoyar la visión del director», declaró Quincy Jones a los medios.

 

Y continuó: «Hacer una película requiere muchas personas, pero sobre todo mucho amor. Este elenco y equipo se entregaron completamente. Siempre los consideraré familia. Pero, sobre todo, hace falta un creador amoroso para escribir una historia como esta. Agradezco a Alice Walker por su espiritualidad, guía y amistad. Este proyecto fue guiado por Dios, el amor y la amistad, y por la visión de Steven Spielberg. Estos meses serán recordados como una celebración de la vida, el amor y The Color Purple».

The Color Purple 1985

Uno de los mayores logros de la banda sonora es su capacidad para traducir emociones complejas en sonido. Hay canciones que funcionan como confesiones íntimas, otras como formas de resistencia y algunas como vínculos invisibles entre personajes. En particular, ciertos temas actúan casi como códigos afectivos: melodías que, más allá de la letra, transmiten reconocimiento, memoria y conexión emocional.

 

También hay espacio para lo espiritual y lo colectivo. Algunas composiciones evocan la fe como refugio frente al sufrimiento, mientras que otras remiten a cantos de trabajo que permitían sobrellevar la dureza de la vida cotidiana. Incluso en los momentos más dolorosos, la música aparece como una forma de afirmación: una manera de transformar la experiencia en algo compartido y significativo.

 

En conjunto, esta obra musical no solo acompaña la narrativa, sino que la amplía. Cada pieza aporta una dimensión distinta: histórica, emocional o simbólica. El resultado es una banda sonora que no solo se escucha, sino que se siente como parte inseparable de la historia que cuenta.

The Color Purple – «Reunion / Finale» – music by Quincy Jones
The Color Purple 1985

NOTA

Todas las citas adjudicadas a Quincy Jones fueron extraídas del cuadernillo de la edición discográfica de la banda sonora de The Color Purple, publicada por Qwest Records, 1986.

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