Su estilo combina música minimalista, diapositivas, mimo, efectos de luces y sonido, recitados, y reflexiones irónicas sobre el lenguaje, la política norteamericana, el rol de los sexos y la civilización occidental moderna en su conjunto.
Ha inventado varios instrumentos, entre ellos el violín de arco de cinta a partir de un cabezal magnético en lugar de cuerdas y una cinta de audio en lugar de las cerdas del arco. También inventó un traje con sensores que disparan diversos sonidos de batería electrónica, y lo que llamó «bastón de la palabra», un largo bastón de 1,8 metros, MIDI controlador que puede acceder y reproducir sonidos.
Trabajó mucho en el tratamiento sonoro de la voz y en la música electrónica, aportando innovaciones en la vanguardia musical, empleando la palabra hablada, la tecnología electrónica, la danza y los medios de comunicación. La gran cantidad de álbumes que publicó durante la década del ochenta, y sus espectáculos teatrales, vídeos y reportajes audiovisuales, la consolidaron entre los grandes maestros del sampler.
Fue, además, una cantante de culto, trabajó junto a infinidad de artistas como Peter Gabriel, Bobby McFerrin, y Chris Spedding, y compartió memorables actuaciones en vivo en espectáculos de máximo nivel e innovación creativa, en los que combinaba proyecciones, luces, sonido, escultura o mimo.