The Texas Chainsaw Massacre - 1974 - Tobe Hooper - the Movie Scores

Reseña

De toda aquella generación de asesinos sobrenaturales que nutrió el cine de género americano de los setenta y los ochenta, el abuelo de todos fue Leatherface (que me disculpe el señor Hitchcock) en la ya mítica cinta de Tobe Hooper. Luego vendrían Michael y Jason. Y Leatherface tiene también su trayectoria, menos larga y menos interesante, con sus remakes y sus reboots (y sus orígenes, otra moda).

THE TEXAS CHAINSAW MASSACRE

Leatherface: Caracuero, el pequeño de una familia tejana

por Miguel Angel Plana Fernández

Recupero un artículo que escribí en la prensa de Denia (Alicante) allá por el año 1989. Mi sección, cinematográfica, como no, se denominaba, como no, de nuevo, «películas, películas». Entresacaré lo necesario para mis propósitos, y tal vez mantenga ese cierre que puede que sea idóneo ante la situación actual.

 

Tobe Hooper (1943-2017) nació, literalmente, en íntima relación con el celuloide. Su madre se encontraba en el cine cuando tuvo que ser trasladada urgentemente al hospital más próximo para dar a luz. Fue allí donde Hooper vio la sangre por primera vez. Sus progenitores se dedicaban a la hostelería. El joven Hooper pasó la mayor parte de su infancia acudiendo al cine junto a su padre. Allí se educó. Constantemente viendo films y aprendiendo el oficio. Antes de abandonar definitivamente sus estudios preuniversitarios, ya había comenzado a filmar y montar sus propias ideas que trabajaba en un almacén vacío alquilado para los negocios familiares.

 

Todo comenzó con el accidental encuentro, a una edad muy temprana, de una cámara de 8 mm que pertenecía a su padre. Sus primeros trabajos fueron cortometrajes. Y en 1964 emergió de allí con The Heisters (si bien su primer trabajo data de 1959, The Abyss), una comedia de apenas diez minutos, y muy pronto fue capaz de ganarse la vida y apañárselas con documentales y anuncios para la televisión, y también mucha propaganda electoral. Su crédito más importante, o recordado, de aquellas fechas iniciáticas, es una prueba filmada para una modelo tejana llamada Farrah Fawcett, que alcanzaría la gloria catódica como uno de los primeros ángeles de Charlie (Charlie´s Angels, 1976-1981).

The Texas Chainsaw Massacre - 1974 - Tobe Hooper - the Movie Scores

En 1969 dirige, en colaboración con su amigo Kim Henkel, que le ayudará posteriormente con su matanza tejana, su primer largometraje. Eggshells (Cáscaras de huevo)[1] es una historia sicodélica sobre una casa cuyo sótano se abre de vez en cuando, como una vagina, para vomitar gente. Ganó algunos premios, pero hizo poco dinero. Y eso era lo que precisamente necesitaba si quería seguir adelante en su carrera. Tras un documental sobre el grupo folk Peter, Paul And Mary —campo al que volvería años más tarde con diversos videoclips—, con el que adquirió dinero y reputación, decidió hacer algo más comercial. Él y su amigo Kim estudiaron viejos films de horror para tratar de hallar la fórmula que los hacía más atractivos para el gran público. Llegaron a la conclusión, en palabras del realizador, de que el horror debe ser «una posibilidad humana más que sobrenatural».

 

Inmediatamente se pusieron a la tarea de crear la historia, y, respaldados monetariamente por un negociante tejano, y amparándose en hechos reales acaecidos en su estado —la siniestra vida de Ed Gein—, contrataron a algunos actores locales y rodaron The Texas Chainsaw Massacre. Fueron seis semanas de trabajo. Más tarde sus colaboradores descubrieron que Hooper, con tal de poder financiar el film en su totalidad, había vendido la mitad de los beneficios a un grupo de banqueros, reduciendo así los porcentajes sobre los que estaban trabajando los técnicos.

Después, la distribuidora que se iba a encargar del lanzamiento quebró, descubriéndose así que en sus libros de registro no existía ninguna productora denominada Vortex (nombre tras el que se ocultaban Hooper y Henkel). El director artístico, Robert Burns, denunció al joven director por estafa y ganó el juicio. Durante cinco años el film se encontró en situación ilegal, no pudiendo exhibirse en 35 mm., aunque sí se distribuyeron copias en 16 mm. en los campus americanos, donde los universitarios la transformaron de inmediato en un objeto de culto. Así comenzaba aquella reseña. 

 

Tal vez sea necesario, ahora, que nos detengamos en la figura de Ed Gein, esencial para el nacimiento del subgénero de asesinos en serie, y el gótico americano propiamente dicho. Para cuando salen a la palestra sus crímenes, un autor tan poco dado, en esa época, a la li­teratura policiaca, como era Robert Bloch, y más inclinado a la fantasía y el terror, habien­do sido discípulo de Lovecraft, aunque luego incidiría en ese género con desigual fortuna y hasta con dos secuelas de su mítica novela (hasta entonces lo suyo habían sido los rela­tos), se siente igual de fascinado y horrorizado que la sociedad americana y plasma esa fasci­nación en Psicosis (Psycho) [2], una floja nove­la, con una imagen del supuesto Gein alejada de la magistral recreación de Hitchcock en su film (éxito en gran parte debido a la inter­pretación del jovencísimo Anthony Perkins, que ya nunca se pudo despegar de esa recrea­ción).

The Texas Chainsaw Massacre - 1974 - Tobe Hooper - the Movie Scores
El asesino Ed Gein, Leatherface y Norman Bates

Más que un joven introvertido y con problemas de relaciones con el sexo opuesto a partir de una relación de amor-odio con su difunta madre, es aquí el típico cuarentón regordete y gafotas con tendencia al vicio. Sin embargo, ambos sentaron las bases del gótico americano centrado en ese sur pro­fundo y enloquecido que luego se ha visto en múltiples películas del género, pasando por toda la gama de mutantes, caníbales y ase­sinos en serie. Al mismo tiempo inauguran el cine de psycho-killers tal como lo cono­cemos en la actualidad.

 

Thomas Harris, muy versado en las proezas de diversos asesinos, utilizó parte de la información sobre Gein para algunas de las características de Buffalo Bill, el asesino de El silencio de los corderos (The Silence of the Lambs, Jonathan Demme, 1991). También incluyó elementos de Ted Bundy —la forma de atraer a las víctimas—. Dos filmes de 1974 reflejan también episo­dios enmascarados de ficción de Gein. Una es el objeto de estudio de este artículo, con sus múl­tiples secuelas y remakes. La otra, más próxi­ma a la realidad, aunque el personaje se llame Ezra Cobb, es Deranged  (Trastornado, Jeff Gillen y Alan Ormsby, 1974). Una produc­ción de la factoría de Roger Corman rodada con muy poco presupuesto y con un tono casi documental. El protagonista, Roberts Blos­som (en su más conocido papel), fue un actor teatral y televisivo con abundantes aparicio­nes como secundario en el cine comercial, ya mayor, siempre haciendo de anciano extraño[3]. También fue un afamado poeta. Falleció en 2011.

En el año 2000, con una interpre­tación magistral de Steve Railsback, con el que me fui de copas en Sitges aquel año[4], se estrenó, la que hasta ahora era la versión definitiva sobre la vida de Gein[5]. Ed Gein forma parte de una serie de filmes rodados por aquellos años que retrataban la vida de cono­cidos psicópatas. Gentuza como Ted Bundy, Jeffrey Dahmer, John Wayne Gacy, Henry Lee Lucas o Richard Ramírez. El director del film, curtido en este tipo de cintas, fue Chuck Parello, que consiguió una fría disección del personaje, apoyado en una estupenda interpretación de Railsback que ya estuvo en estado de gracia interpretando a Manson en una antigua serie de televisión.

 

Lo que muy poca gente conoce es que un año antes del estre­no de Trastornado y La matanza de Texas, en 1973, se estrenó una producción de más bajo presupuesto y de la que bebió directa­mente, con toda probabilidad, el film de Hoo­per. También carne de autocine, William Girdler tuvo una carrera más bien breve. Fa­lleció en 1978 con tan sólo treinta años de edad. Probó fortuna en el incipiente blax­ploitation con figuras como la mítica Pam Grier y títulos como Abby (la versión black de El exorcista, de 1974). Su último título, Retorno desde la quinta dimensión (The Ma­nitou, 1978), con Tony Curtis, se ha conver­tido en un film de culto. Lo mismo que Grizzly, las garras de la muerte (Grizzly, 1976), un calco del famoso escualo de Spielberg, con oso salvaje suelto en los bosques y que resultó su film más rentable en taquilla.

 

Sin embargo, el que nos interesa es su segundo título, Three on a Meathook (algo así como «Tres en un gancho de carne»). Difícilmente podemos ignorar de qué va. Cuatro jóvenes chicas van a pasar un agradable fin de se­mana en el lago y su coche sufre una avería. Un simpático joven de la localidad las lleva a su granja, donde espera su padre… Como era de esperar, en esta época de remakes, para el 2014 se habló de una nueva versión. La gran desconocida.

De toda aquella generación de asesinos sobrenaturales que nutrió el cine de género americano de los setenta y los ochenta, el abuelo de todos fue Leatherface (que me disculpe el señor Hitchcock) en la ya mítica cinta de Tobe Hooper. Luego vendrían Michael y Jason. Y Leatherface tiene también su trayectoria, menos larga y menos interesante, con sus remakes y sus reboots (y sus orígenes, otra moda). El cuco de Wes Craven (1939-2015), que al principio era un buen ladrón de ideas ajenas, parió a la familia de caníbales de sus colinas (inspirado por el caso real de la familia Beane, en pleno siglo XVI).

 

Los supuestos hechos ocurrieron durante el reinado del rey Jacobo VI de Escocia. Sawney Beane, natural del condado de East Lothian, a unos trece kilómetros al este de la ciudad de Edimburgo, desistió de ganarse la vida honradamente como su padre y después de casarse se instala con su mujer en una profunda cueva situada en la costa del condado de Galloway, la cual convierte en su hogar y guarida por veinticinco años, durante los cuales conforma un clan producto del incesto que en el momento de ser descubiertos por las autoridades estaba conformado por casi medio centenar de individuos, siendo la mitad mujeres.

 

Este clan de los Beane asaltaba a los viajeros para robarles, asesinarlos y cometer actos de canibalismo y vampirismo con sus cuerpos. Fueron ejecutados sin remisión, obviamente. Hay también varios films que cuentan la historia real. Como todos, la generación que se dedicó al cine y se cultivó con estas películas, también se encargaron de hacer sus propias versiones. La primera de Aja me gusta, y la secuela también, más que las originales.

Siempre me quedo con las dos primeras de Hooper, que realmente me aterrorizaron (y lo continúan haciendo) en algunas escenas, y algo de la tercera. Esta trilogía se encuentra entre mis favoritas del género. Las prefiero a las de la saga de Halloween. Aunque con ambos personajes se haya llevado a cabo ese desbarajuste en la continuidad para aprovechar el filón comercial. Hago aquí hincapié en que también prefiero las dos de Rob Zombie, si bien asustan menos que la primera y única cinta de Carpenter. Lo demás es, hablando con vulgaridad, morralla. Sin embargo, esta nueva versión de La matanza… de Netflix no me parece tan espantosa como las que le han precedido, y, en líneas generales, salvo inconsistencias típicas de guion en esta clase de cintas, me ha traído el recuerdo de aquellos visionados. La de Marcus Nispel también se puede aguantar.

 

En esta nueva entrega, como la Laurie Strode de la saga Halloween, recuperamos al personaje de Sally Hardesty[6] buscando venganza por la muerte de sus amigos en aquel lejano verano de mediados de los setenta. Lleva toda su vida preparándose para enfrentarse al monstruo conocido como Cara de cuero, al que todos creen que es producto de su imaginación (igual que los monstruos de los cuentos infantiles, igual que el Coco).

 

Como guiño a la cinta original, que contenía un prólogo narrado por un desconocido John Larroquette, este actor vuelve a asumir el mismo cometido en este film de la plataforma visual. Y la ambientación en ese sur profundo a donde llegan los nuevos ricos de la ciudad tiene ecos de otro clásico. Nos referimos a 2000 maníacos (Two Thousand Maniacs!, 1964) de Herschell Gordon Lewis, el rey de los autocines y la serie Z. Claramente, junto a Psicosis, el antecedente de todas estas cintas y personajes. Esta revisión del musical Brigadoon (1954, Vincente Minnelli), en clave gore, contó también con su correspondiente remake  protagonizado por Robert Englund[7].

El film original, como casi todo el cine de terror de antes y ahora, copia los esquemas argumentales de los viejos cuentos de hadas, y, como las modernas leyendas urbanas, sentencian con moralina un comportamiento inexcusable. La matanza de Texas o el campamento Crystal Lake (amén de las relaciones sexuales antes del matrimonio[8]) reflejan el añejo cuento de la casa perdida en el bosque donde habita la bruja o el ogro (o la familia de osos o se refugian los tres cerditos), y que es invadida por los jóvenes que descubren un terrible secreto por el que serán castigados (o directamente son secuestrados para propósitos poco sanos).

 

Un elemento a tener en cuenta en este tipo de películas es la máscara. La máscara hace inidentificable al hombre o mujer que la porta, y ello hace que cada vez, se trate de Jason o Leatherface o Michael Myers, sea un actor diferente. Poco importa. Esa máscara inexpresiva y fría es la determinación del mal, de ese mal eterno e imperecedero, pero el mal sí tiene rostro y, a veces, un actor y un rostro frío e inexpresivo, aterrorizan más, como en la vida real. Las noticias de la guerra a las puertas de Europa con la invasión de Rusia en Ucrania, así lo atestiguan. Así que, tras poner el último punto a este artículo, e irme a dormir, no puedo dejar de sentir cierta lástima por estos humildes artesanos del crimen habiendo tantos industriales del miedo sueltos por ahí. Los últimos tres años y la gran mortandad provocada, además, por la pandemia de CoVid, y el misterio de su origen, dejan en mantillas la obra de ficción de estos personajes de película. Las víctimas reales no dan risa, no se lo han buscado.

The Texas Chainsaw Massacre - 1974 - Tobe Hooper - the Movie Scores

Según el canon Leatherface estas serían las películas y como deberían disfrutarse:

 

Línea temporal original:

1-La matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, Tobe Hooper, 1974)

2-La matanza de Texas 2[9] (The Texas Chainsaw Massacre 2, Tobe Hooper, 1986)

3-La matanza de Texas 3 (Leatherface: The Texas Chainsaw Massacre III, Jeff Burr, 1990)

4-La matanza de Texas: La nueva generación (The Texas Chainsaw Massacre IV: The Next Generation, Kim Henkel[10], 1994)

Ciclo del remake:

1-La matanza de Texas: El origen (Texas Chainsaw Massacre: The Beginning, Jonathan Liebesman, 2006)

2-La matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, Marcus Nispel, 2003)

Ciclo del reboot[11]:

1-Leatherface (Leatherface, Alexandre Bustillo y Julien Maury[12], 2017)

2-La matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, Tobe Hooper, 1974)

3-La matanza de Texas 3D (Texas Chainsaw 3D[13], John Luessenhop, 2013)

The Texas Chainsaw Massacre - 1974 - Tobe Hooper - the Movie Scores
The Texas Chainsaw Massacre - 1974 - Tobe Hooper - the Movie Scores
The Texas Chainsaw Massacre - 1974 - Tobe Hooper - the Movie Scores
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Y finalmente, como ha sucedido con Halloween, tenemos que olvidarnos de todo lo anterior, y al hilo de la última cinta sobre el personaje, sólo tendríamos que limitarnos a conocer estos dos títulos:

 

1-La matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, Tobe Hooper, 1974)

2-La matanza de Texas (Texas Chainsaw Massacre, David Blue García, 2022)

FICHA TÉCNICA:

Título original: Texas Chainsaw Massacre

Año: 2022 (Estados Unidos)

Director: David Blue García

Productores: Legendary Pictures, Bad Hombre, Exurbia Films.

Guionista: Chris Thomas Devlin, según una historia de Fede Álvarez y Rodo Sayagues a partir de los personajes de Tobe Hooper y Kim Henkel

Fotografía: Ricardo Díaz

Música: Colin Stetson

Intérpretes: Sarah Yarkin, Elsie Fisher, Jacob Latimore, Moe Dunford, Olwen Fouere, John West Jr., Alice Krige, Nell Hudson, Mark Burnham, William Hope, Jessica Allain, Sam Douglas, Jolyon Coy

The Texas Chainsaw Massacre - 1974 - Tobe Hooper - the Movie Scores
The Texas Chainsaw Massacre - 1974 - Tobe Hooper - the Movie Scores

Referencias:

[1] La puedes disfrutar en Youtube.

[2] Las criminales y locas andanzas de Norman Bates cuentan, hasta la fecha, con cuatro films, un telefilme, un remake y una serie de televisión (2013).

[3] Encuentros en la tercera fase (Close Encounters of the Third Kind, Steven Spielberg, 1977) o Christi­ne (Christine, John Carpenter, 1983), por citar unos ejemplos.

[4] Lo más sangriento que presencié aquel año fue como tras una charla que mantenía con Tony Curtis, una jovencita salió corriendo detrás de él del hotel tratando de llamar su atención. Las puertas, con sensor de movimiento, se cerraron al salir el actor y la muchacha se aplastó la nariz aparatosamente contra el cristal que dejó todo pringado de sangre y mocos.

[5] En 2007, con producción canadiense, Kane Hodder (visto con los ropajes y máscara de Jason Voorhees) interpretó también un bio-pic sobre el personaje con el título Ed Gein: The butcher of Plainfield. Dirigió Michael Feifer (Atrapada en la red).

[6] Una pena que Marilyn Burns nos dejara en 2014. Tuve más de una agradable conversación con ella en su perfil de Facebook, al igual que con el maníaco David Hess que partió tres años antes (La última casa a la izquierda, de Wes Craven, por citar sólo uno de sus retorcidos títulos).

[7] 2001 maníacos (2001 maniacs, Tim Sullivan, 2005).

[8] Algo que se ha parodiado en la saga Scream o el film Cherry Falls (Geoffrey Wright, 2000).

[9] El guion fue escrito al alimón por Hooper y el prestigioso L.M. Kit Carson (1941-2014), que dos años antes había maravillado a propios y extraños con la historia de París, Texas (Wim Wenders), adaptando a Sam Shepard, junto al que escribió el libreto del film.

[10] Uno de los padres de la criatura se desmarca con esta extraña secuela, que no se sabe muy bien si pretende ser un nuevo origen, con un Matthew McConaughey risible y una digna scream-queen llamada Renée Zellweger, a años luz, ambos, de sus trabajos posteriores. La película fue directamente al mercado del vídeo doméstico, y cuenta con uno de los finales más lamentables de toda la serie.

[11] Comienza el lío.

[12] A mi juicio es la peor incursión del personaje, obedeciendo a esa moda, ya reseñada, de contarnos la infancia o adolescencia de los monstruos, como si se pudiera llegar a sentir compasión por ellos. La precuela dirigida por los galos no hasta a la altura de sus trabajos como la conocida Al interior (À l’intérieur, 2007). Estos cineastas forman parte de un grupo, en el que se incluyen Pascal Laugier y Alexandre Aja, muy influenciados por el cine americano de género de los ochenta, que debutó a principios de siglo con varios títulos de impacto en su país.

[13] También conocida como Leatherface 3D. Las añejas gafas tridimensionales, un espectáculo por el que ya habían transitado nuestro hombre de los sueños y el mutante Voorhees, y, por tanto, un poco fuera de lugar, pero había que seguir exprimiendo la teta. En el camino se quedó el crossover con Michael Myers tras el entretenido espectáculo que nos dieron Freddy y Jason.

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