La marca del Zorro (1920), dirigida por Fred Niblo y protagonizada por Douglas Fairbanks, es una obra clave en el cine mudo estadounidense y un hito fundacional del cine de aventuras. Si bien en aquella época no se componían partituras originales para los filmes, La marca del Zorro supone una excepción a la regla, ya que se encargó a William Axt que escribiera una música para el estreno de la película
THE MARK OF ZORRO (1920)
La marca del Zorro
William Axt: Una sinfonía de heroísmo y elegancia silente
por Eduardo J. Manola
Adaptada de la novela de aventuras The Curse of Capistrano de Johnston McCulley, La marca del Zorro introdujo en la incipiente cinematografía al icónico personaje, precursor de tantos héroes enmascarados del siglo XX, y permitió profundizar el subgénero de capa y espada que triunfó en los últimos años del cine mudo generando beneficios a los estudios norteamericanos.
Douglas Fairbanks, estrella fulgurante de aquellos tiempos, hiperactivo y amante de la vida sana, atlético y prototipo del héroe cinematográfico, fomentó en este film la excelencia de las luchas con espadas, floretes en este caso, introduciendo la figura del maestro de esgrima, un profesional contratado para enseñar a los miembros del reparto a usar esas armas y a moverse con verosimilitud.
En tal sentido, La marca del Zorro es diferente a productos similares del cine de acción anterior, en el que predominaba la exageración de los movimientos. Fairbanks y el director Fred Niblo buscaron imprimir a cada duelo el mayor realismo posible.
Debutando en el cine con esta película, el maestro belga de esgrima Fred Cavens fue el encargado de entrenar a los actores en esa disciplina. Repetiría esa función para Fairbanks en Robin de los bosques (1922) y La máscara de hierro (1929).
Caven tendría un papel de reparto como Bernajoux en Los tres mosqueteros (1922) dirigida y protagonizada por Max Linder y, curiosamente, no participó en la versión de Los tres mosqueteros (1921) con Fairbanks y dirigida por Niblo.
El profesor belga entrenó a célebres actores espadachines, como Errol Flynn —en El capitán Blood (1935), Robin de los bosques (1938), El halcón del mar (1940), El burlador de Castilla (1948), y La isla de los corsarios (1952)―, y Tyrone Power ―en El signo del Zorro (1940) y El cisne negro (1942) —. También participó en iconos del género como El prisionero de Zenda (1937) y Scaramouche (1952), y entrenó a Guy Williams en Zorro, la popular e inolvidable serie disneyiana.
Su método era exigente. Hacía practicar a los actores durante semanas con la espada y el florete antes de dejarlos listos para rodar los duelos, obligándolos en ocasiones a ensayar un solo movimiento cientos de veces antes de aprobarlos. Fairbanks, un amante de los retos y las acrobacias, que no dejaba que los dobles actuaran sus escenas de riesgo, congeniaba con Cavens y disfrutaba con sus enseñanzas.
Más allá de su innovador lenguaje visual y su narrativa ágil, uno de los elementos menos discutidos, pero profundamente significativos de La marca del Zorro, es la música compuesta por William Axt, cuya contribución elevó el impacto emocional de la película a través de una partitura expresiva y dramáticamente sincronizada.
EL RETO MUSICAL DEL CINE MUDO
En la era del cine silente, no era habitual contratar un compositor para escribir una partitura original para una película. En la mayoría de los casos, las salas cinematográficas contrataban músicos en vivo, pianistas o pequeñas formaciones orquestales para acompañar la proyección de los filmes.
Sin embargo, en grandes estrenos como es el caso de La marca del Zorro, se disponía de un presupuesto que permitía encargar una partitura original pensada para guiar a esos músicos y pianistas en sus acompañamientos musicales con precisión emocional.
Recordemos que, en aquellos tiempos, las películas no incluían una banda sonora grabada ya que aún no era posible la sincronización del sonido y la música en el celuloide, lo cual hacía necesaria la actuación en vivo de esos instrumentistas.
En esas ocasiones, sí se escribían partituras que los teatros podían interpretar en vivo, y Axt fue uno de los compositores encargados de crear estas partituras de acompañamiento para películas como The Mark of Zorro.
LA MÚSICA DE AXT: AVENTURA Y ROMANTICISMO
William Axt, compositor y director musical neoyorquino con formación clásica, fue una figura clave en el desarrollo de este tipo de partituras para el cine, uno de los pioneros en musicalizar películas en la etapa del silente. Fue director musical del Capitol Theatre de Nueva York, antes de incorporarse al departamento de música de la Metro-Goldwyn-Mayer en 1929.
Si bien un ejemplar de la partitura manuscrita de Axt de La marca del Zorro está disponible en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, la obra no está disponible comercialmente, no se ha editado y resulta imposible encontrarla en internet para su escucha. Lo que sí se encuentra en Youtube son versiones más modernas de partituras compuestas por otros compositores para acompañar ediciones de la película en DVD o Blu-ray, o para conciertos en vivo, como el del Jack Curtis Dubowsky Ensemble, grabado en julio de 1922 en el Million Dollar Theater de Los Angeles.
De todos modos, algunos estudiosos que han podido escuchar alguna vez la partitura de Axt, han reseñado que demuestra una notable sensibilidad narrativa, con una estructura temática clara. Dicen que el compositor utiliza leitmotivs para reflejar distintos aspectos del personaje protagonista y su entorno: el noble y valeroso Don Diego/Zorro, la represión política, el peligro latente y, por supuesto, el romanticismo.
Señalan que Axt introduce un tema principal que representa al héroe enmascarado, que se caracteriza por su ritmo marcial y su orquestación vibrante, utilizando cuerdas y metales para transmitir la valentía y el dinamismo del personaje. Es recurrente en escenas de acción y confrontación, reforzando la identidad del protagonista.
Se ha destacado también que Axt construye una tensión dinámica que acompaña las acrobacias de Fairbanks, intensificando el suspense durante las persecuciones y los duelos con una orquestación ágil, basada en cuerdas rápidas y vientos brillantes, con un enfoque orquestal cercano al estilo sinfónico de compositores románticos europeos como Rimsky-Korsakov o Tchaikovsky.
La música se acelera y cambia abruptamente la dinámica de las imágenes. Axt utiliza la orquestación para reflejar el caos y la tensión, con el uso destacado de percusión y metales, creando una atmósfera de urgencia y peligro inminente, que no hace más que exaltar el talante aventurero que destila el personaje y la actuación de Fairbanks.
Al mismo tiempo, para los pasajes románticos, como los encuentros entre Don Diego y Lolita (Marguerite De La Motte), se ha mencionado que Axt se decanta por armonías más cálidas, que reflejan el contraste entre la faceta aventurera del héroe justiciero y sus sentimientos íntimos, ofreciendo cierto respiro al relato y humanizando a Zorro más allá de su máscara.
Para Lolita crea un leitmotiv, un tema melódico suave y lírico, interpretado principalmente por cuerdas y piano, que evoca la ternura de la joven y su anhelo romántico, proporcionando un contraste emocional con las escenas de acción.
NUEVAS PARTITURAS PARA NUEVAS EDICIONES
En 1970, el compositor William Perry, reconocido por su dedicación a la composición de nuevas partituras para clásicos del cine mudo, escribió una partitura original nueva para la edición en DVD que lanzó la productora Killiam Shows Inc., especialmente compuesta para ejecutarse en piano. Perry fusiona elementos del lenguaje musical clásico con tintes del folclore hispanoamericano, empleando ritmos y colores que evocan la California de comienzos del siglo XIX.
En 2011, Rick Benjamin condujo a la Paragon Ragtime Orchestra en lo que se anunció como una «interpretación del score original de La marca del Zorro de Douglas Fairbanks», en el Long Center for the Performing Arts, en Austin, Texas. Pero en la promoción y anuncios no se menciona que dicho score fuera el compuesto por Axt, a quien no se nombra en absoluto, lo cual lleva a confusión y duda en tal sentido.
David Shepard, conocido y respetado conservacionista de películas, dueño de la compañía Film Preservation Associates, responsable de la realización de muchos videos de filmes mudos en alta definición, negó que lo que Benjamin y su orquesta interpretaron y grabaron sea la partitura original de William Axt.
Shepard afirma que lo que hizo Benjamin fue reconstruir una partitura sobre la base de las piezas de archivo o biblioteca musical que se habrían utilizado en las proyecciones del film en los cines. Y esto se puede ver en la pantalla al final de la interpretación de la Paragon, donde un cartel reza: «Original 1920 Musical Setting Compiled by … (nombre ilegible)».
EPÍLOGO
La marca del Zorro fue una película innovadora para su época por su ritmo ágil, sus secuencias de acción y el carisma de Fairbanks, y marcó la transición del cine de comedias románticas a películas de aventuras, además de ser producida por United Artists, el estudio fundado por Fairbanks junto a Charlie Chaplin, Mary Pickford y D.W. Griffith.
The Mark of Zorro no solo popularizó al personaje, sino que también influyó en la creación de otros héroes enmascarados como Batman. La figura del justiciero que oculta su identidad bajo una máscara, lucha contra la injusticia y protege a los inocentes se volvió un arquetipo clásico en la cultura popular.
Por ello, esta versión de 1920 de The Mark of Zorro es más que una película de acción: es una obra pionera que sentó las bases del género de aventuras y consolidó a Zorro como un ícono perdurable del cine y la literatura.
Aunque The Mark of Zorro es una película muda, la música jugó un papel fundamental en su impacto emocional y narrativo. En ese contexto, William Axt desempeñó un rol importante al crear una partitura orquestal que acompañó muchas de las proyecciones de esta cinta en salas de cine de prestigio.
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