Teruel, Aragón, España, 19 de mayo de 1933 – Madrid, España, 17 de marzo de 2021 (87 años)
Compositor español de música orquestal, de cámara, obras corales, y considerado uno de los grandes músicos en la historia de la banda sonora española, con una importante carrera con más de 180 partituras tanto para el cine como para la televisión. Su padre era músico de banda, le enseñó solfeo y lo incluyó en su propia banda. “Después me compraron un piano y fue cuando descubrí otro mundo”, recordó García Abril. Sus primeros estudios musicales los cursó en el Conservatorio de Valencia y después en Madrid, y se perfeccionó en composición y música cinematográfica en el extranjero con el maestro italiano Angelo Francesco Lavagnino en la prestigiosa Accademia Chigiana de Siena.
Adscrito a la denominada Generación del 51, aquella que conecta de lleno con la vanguardia internacional, fue uno de los creadores en 1959 del grupo Nueva Música, y fue profesor titular de solfeo y teoría de la música en el Real Conservatorio de Madrid, a través de cuya cátedra ha sido maestro de varias generaciones de compositores. Su lema era “la Cultura es libertad”, lo que dice mucho de su personalidad, siempre respetuoso de que todas las estéticas son necesarias, siempre que mantengan un equilibrio perfecto entre la técnica y la intuición musical.
Su amplísimo repertorio musical incluye cantatas, obras orquestales, canciones; la ópera “Divinas Palabras”, que fue la primera ópera española que sirvió para inaugurar la nueva remodelación del Teatro Real; obras para orquesta sinfónica como “Homenaje a Miguel Hernandez”, “Celebidachiana”, “El mar de las calmas”, “Variaciones concertantes”, “Hemeroscopium”, “Lumen”.
También conciertos para violín, para piano, para flauta y piano, violonchelo, viola, guitarra, dos guitarras, dos pianos como “Juventus”, “Concierto de las tierras altas”, “Cantos de Ordesa”, “Poemario”, “Cadencias”, “Concierto delle Creature”, “Concierto de Gibralfaro”; ballets como “Don Juan”, “Fuenteovejuna”; “La gitanilla”, “Danza y Tronío”; música de cámara como el “Quinteto para viento-metal”, “Cuartetos de cuerda, tríos, dúos”; obra didáctica como “Cuadernos de Adriana”, “Música de cámara para niños”, “Vademécum”.
Compuso además el Himno de Aragón por encargo de las Cortes de Aragón. Su obra concertística, de carácter sinfónico, pretendió continuar la tradición nacionalista española introduciendo los adelantos vanguardistas de su época. Fue un estudioso y admirador de la melodía, que utilizó en sus obras con predominio de la orquestación suntuosa.