BIOGRAFIA
Ciudad del Cabo, Sudáfrica, 23 de marzo de 1949
Trevor Alfred Charles Jones es un compositor de música de cine con una importante y trascendente carrera que prestigió con bandas sonoras espléndidas como las de The Last of the Mohicans o Excalibur, cuya estrella, como la de tantos otros compositores contemporáneos, se vio apagarse lentamente a partir de los inicios del nuevo siglo.
Su infancia fue difícil. Su familia, que vivía en la extrema pobreza y en la que su madre era el único sostén, fue trasladada al Distrito Seis de Ciudad del Cabo tras la aprobación de la Ley de Zonas Agrupadas. Sin perjuicio de ello, el pequeño Trevor ya mostraba vocación por la música; a los seis años ya soñaba con ser compositor, y a los diez fue admitido en el South African College of Music con una beca municipal.
Ya con dieciocho años, consiguió trasladarse con su familia a Inglaterra en 1967, y allí continuó sus estudios musicales, obteniendo otra beca que le permitió matricularse para estudiar en la Royal Academy of Music de Londres y estudiar piano, órgano y composición musical. Allí se graduó, y mientras seguía estudiando, le apareció la oportunidad de trabajar en la BBC, haciendo revisiones de música para radio y televisión.
A punto de perder la visa para residir en Inglaterra, Jones decide solicitar la nacionalidad británica. Mientras tanto, cursó en la Universidad de York, donde se graduó en 1974 y obtuvo un máster en Música para Cine y Medios de Comunicación (Film and Media Music).
Más tarde, ingresó en el National Film and Television School, donde estudió durante tres años técnicas de música y sonido para su aplicación a la realización cinematográfica, y allí aprovechó para introducirse en el mundo de la producción, dirección y fotografía de películas y telefilmes, manteniendo su meta en la composición musical.
Durante ese período compuso la música para una veintena de proyectos estudiantiles y cortometrajes producidos por esa entidad, debutando con Night of the Captain (1978), y poniéndole música a The Dollar Bottom, de 1981, que ganó el Oscar al mejor cortometraje de acción real. Da sus primeros pasos en la televisión, con excelentes resultados en el empleo de los sintetizadores y, en especial, del synclavier II, debutando en ese medio con la música para la serie de la BBC Ripping Yarns de los Monty Python Terry Jones y Michael Palin, aunque sin ser acreditado.
Estos trabajos llamaron la atención del director John Boorman, quien encontró a Jones como el compositor adecuado para encarar su próximo film, Excalibur (1981), basado en las leyendas del rey Arturo, sus caballeros de la Tabla Redonda y el mago Merlín, para la que contaba con un modesto presupuesto. Así, Boorman contrató a Jones para que completara la banda sonora de la película, que se apoyaría (con enorme éxito) en piezas de música clásica como «Carmina Burana» de Carl Orff, y “La marcha fúnebre de Sigfrido” de Richard Wagner.
Fue un trabajo excepcional para un Jones debutante y de casi nula experiencia musical cinematográfica, que le granjeó, enseguida, la aparición de nuevas ofertas, como The Dark Crystal (1982) y Labyrinth (1986), ambas de Jim Henson; Runaway Train (1985); Angel Heart (1987) y Mississippi Burning (1988) las dos para Alan Parker; Sea of Love (1989) de Harold Becker; Bad Influence (1990) de Curtis Hanson; Arachnophobia (1990) de Frank Marshall; y Freejack (1992) de Geoff Murphy.
Su mejor banda sonora la escribiría para The Last of the Mohicans (1992) de Michael Mann, que tendría, además, una partitura complementaria de Randy Edelman. Sería su score más recordado, con un tema principal bellísimo, evocador y majestuoso, de corte sinfónico y toques electrónicos. Un año después compondría la música para el taquillazo de Sylvester Stallone, Cliffhanger (1993), de Renny Harlin; y para la prestigiosa In the Name of the Father (1993).
Destacables son sus trabajos para Kiss of Death (1995); Richard III (1995); dos episodios de la miniserie de televisión Gulliver’s Travels (1996); la excelente G.I. Jane (1997) de Ridley Scott; Desperate Measures (1998) de Barbet Schroeder; Dark City (1998) de Alex Proyas; dos episodios para la miniserie Merlin (1998); The Mighty (1998); y Notting Hill (1999).
En la década del 2000, Jones dejaría excelentes bandas sonoras, como Thirteen Days (2000) de Roger Donaldson; From Hell (2001), sobre Jack el Destripador, protagonizada por Johnny Depp; la miniserie Dinotopia (2002); una nueva versión de La vuelta al mundo en 80 días (2004) con Jackie Chan; y, fundamentalmente, la espléndida partitura de The League of Extraordinary Gentlemen (2003), protagonizada por Sean Connery como el legendario aventurero Allan Quatermain en versión crepuscular.
El fracaso comercial de estas dos últimas películas inició el declive de la carrera de Trevor Jones, quien vio descartada la partitura que había completado para el siguiente proyecto de Alex Proyas, I, Robot (2004), por diferencias con los productores, y reemplazada por una nueva encargada a Marco Beltrami. En 2005, compuso Chaos, un mediocre thriller al servicio de un ascendente Jason Statham, y a partir de allí sólo participaría en filmes británicos de escasa entidad, y en algunos cortometrajes, como si la vida y el destino lo hiciera regresar a sus inicios en la televisión.
Al cierre de esta biografía, su último trabajo es To Tokyo (2018), un drama fantástico británico de bajo presupuesto y producción independiente, dirigido por Caspar Seale Jones. Es una pena que Trevor Jones, como tantos compositores talentosos de su camada, se encuentren relegados mientras prolifera una cantidad de músicos de calidad cuanto menos cuestionable.
Eduardo J. Manola - 6 de marzo de 2025