Viena, Austria-Hungría (ahora Austria), 14 de enero de 1896 – Los Angeles, California, Estados Unidos, 23 de julio de 1994 (98 años)
Hans Julius Salter fue un compositor austríaco nacionalizado estadounidense, con una extensísima carrera en la música de cine, con más de treinta años trabajando en el Departamento Musical de los estudios Universal, donde buena parte de su trabajo no fue acreditado y está constituido por lo que se llama “stock music” o música de archivo, piezas musicales utilizadas para todo tipo de filmes sin que fueran compuestas específicamente para uno.
Salter no fue tan conocido como sus colegas Max Steiner, Alfred Newman, Bernard Herrmann o Miklos Rozsa, pero fue un compositor y orquestador muy prolífico, con más de 180 bandas sonoras en su haber.
Estudió en la Universidad de Viena con Guido Adler, Egon Wellesz y Hans Gál, y en la Academia de Música de Viena con Franz Schreker, dirección de orquesta con Felix von Weingartner y composición con Alban Berg.
Llegó a ser director musical de la Ópera Popular de Viena y más tarde de la Ópera Estatal de Berlín, antes de incorporarse a los estudios UFA en Neubabelsberg, Alemania en 1929, de los que se convirtió en cabeza del departamento musical y compuso musicales y dramas hasta 1933.
En esos tiempos, y antes de emigrar a América, Salter comenzó a trabajar para la filial europea de los estudios Universal. Dejó Alemania cuando Hitler se alzó con el poder, y desembarcó en Hollywood en 1937, donde desarrolló su carrera en Universal Pictures casi con exclusividad. Una de las razones por las que Salter nunca lograría el reconocimiento que se merecía, fue el hecho de llegar a Universal cuando el estudio estaba con problemas económicos, por lo cual se reutilizaban pistas de otros compositores como práctica habitual.