Cuando en 1966 la cadena ABC estrenó la serie The Time Tunnel, producida por el célebre Irwin Allen, nadie sospechaba que detrás de la vigorosa fanfarria inicial había un compositor que décadas después se convertiría en una leyenda del cine: John Williams, entonces aún conocido en los créditos televisivos como Johnny Williams. La banda sonora de esta serie no solo anticipó rasgos de su estilo sinfónico posterior, sino que también fue un punto de encuentro fructífero entre el compositor y las exigencias técnicas de una producción televisiva ambiciosa para su época.
THE TIME TUNNEL (1966)
El túnel del tiempo
John Williams: Viajes temporales al son de un tictac
por Eduardo J. Manola
The Time Tunnel – «Main Title» – music by John Williams
«El control del tiempo es potencialmente el tesoro más valioso que el hombre podrá encontrar jamás».
Así intentaba el científico Doug Phillips (Robert Colbert) explicarle a un senador escéptico (Gary Merrill) que está a punto de recortar la financiación del proyecto Tic Toc (conocido como el Túnel del Tiempo), que los 7.500 millones de dólares presupuestados están justificados por el incalculable valor del objetivo a cumplir.
El túnel del tiempo, serie creada por Irwin Allen, tuvo una vida breve en la grilla de ABC, ya que solo se produjo una temporada que se emitió entre septiembre de 1966 y abril de1967. A pesar de ello, con el paso de los años se ha consolidado como una serie de culto, en gran parte por la fuerza de su planteamiento, su llamativo apartado visual, unos efectos especiales premiados con un Emmy y una estructura narrativa poco común para la época, que situaba a sus protagonistas en distintos momentos históricos semana tras semana, casi siempre en instantes decisivos para la humanidad.
A través de sus treinta episodios, Tony Newman (James Darren) y Doug Phillips (Colbert) eran testigos directos y participaban de acontecimientos históricos tan diversos como el hundimiento del Titanic, la batalla del general Jackson contra los británicos por New Orleans en 1812, los momentos previos al ataque a Pearl Harbor, la guerra de Troya, las batallas de Jericó y de Gettysburg, la erupción del Krakatoa, la masacre del 7º regimiento de Custer a manos de los sioux en Little Big Horn, y hasta aventuras con extraterrestres.
La serie partía de la idea clásica popularizada por H. G. Wells en La máquina del tiempo —el viaje humano a través del pasado—. Así, en el camino, Tony y Doug se cruzaban con personajes legendarios y reales como Napoleón Bonaparte, María Antonieta, Robin Hood, Abraham Lincoln, Davy Crocket, Helena de Troya, Rudyard Kipling, Josué, el mago Merlín, Marco Polo, y Billy the Kid, entre otros.
Los protagonistas definitivos fueron Darren y Colbert, pero también se evaluó a Sam Groom (quien terminó encarnando a Jerry, uno de los técnicos asistentes) y a Guy Stockwell para estos roles principales, considerándose finalmente que carecían de la química necesaria. Incluso hubo intentos por incluir a una protagonista femenina, lo que fue descartado por considerarse “demasiado arriesgado” para la televisión de 1966.
Pese a ello, Lee Meriwether, la primera Gatúbela de la popular serie Batman de 1966, consiguió un papel, aunque no como viajera temporal, sino como la doctora Ann MacGregor, que integraba el tándem de científicos junto al doctor Raymond Swain (John Zaremba), que supervisaban la investigación y manipulaban los viajes en el tiempo de Tony y Doug.
Se suponía que doce mil personas trabajaban en el complejo de ochocientos niveles oculto bajo el desierto de Arizona, tal como explicaba Phillips mientras recorría las instalaciones con el senador en el episodio piloto, Rendezvous with Yesterday (Cita con el ayer).
The Time Tunnel – «The Iceberg Cometh» – music by John Williams
El proyecto Tic Toc estaba bajo el control estratégico militar del Teniente General Heywood Kirk, encarnado por el incombustible e inolvidable Whit Bissell, rostro habitual en la televisión de aquellos tiempos y en varios clásicos de la pantalla grande, como Duelo de titanes (1957).
Premonitoriamente, Bissell había participado en aquella maravilla que fue El tiempo en sus manos (The Time Machine, 1960), como si su nombre estuviera destinado a asociarse a los viajes temporales cinematográficos. Allen lo convocaría para sus otras series Viaje al fondo del mar y Tierra de gigantes.
The Time Tunnel fue producida por 20th Century Fox aprovechando decorados sobrantes de otras producciones del estudio. El “túnel” principal se construyó parcialmente con madera y pinturas mate; el resto del efecto se lograba mediante óptica y animaciones realizadas por la compañía Westheimer.
El decorado, diseñado por el director artístico William Creber, costó 130.000 dólares y ocupó un plató completo en los estudios de 20th Century Fox. Meriwether comentó que el plató del túnel era tan luminoso —por la cantidad de reflectores usados para simular tecnología futurista— que varios técnicos llevaban gafas de sol entre tomas.
El diseño gráfico de los títulos de crédito —esas espirales visuales tan características— fue desarrollado por animadores especializados en efectos ópticos, a partir de ilustraciones conceptuales vinculadas al departamento artístico de Fox, aunque durante años circularon versiones erróneas que los atribuían a artistas externos.
El rodaje principal se realizaba en los estudios de Century City, pero muchas escenas históricas aprovecharon locaciones cercanas para recrear épocas distintas, desde la Roma imperial hasta el Titanic. El truco consistía en vestuario y utilería rápida, apoyándose en los enormes almacenes de Fox.
MUSICALIZANDO EL TÚNEL DEL TIEMPO
Irwin Allen tenía claro que The Time Tunnel debía sonar “grande”, casi cinematográficamente, aunque se tratara de una serie semanal de ciencia ficción. John Williams ya había colaborado con el productor en Perdidos en el espacio (Lost in Space, 1965-1968), donde había hecho un trabajo magistral estableciendo el formato musical para la serie y se había ganado su confianza por la capacidad de combinar drama, aventura y un toque de lirismo.
Según una anécdota citada por técnicos del estudio, fue Allen personalmente quien convocó al entonces joven compositor. «Necesito una música que parezca que el tiempo se está doblando… y que lo haga en menos de 30 segundos».
Williams aceptó el desafío, escribió el tema principal y compuso la música del episodio piloto, Rendezvous with Yesterday, que nos introduce al relato del proyecto del Túnel del Tiempo mientras los protagonistas deben poner a prueba sus habilidades científicas y aventureras en el escenario de la tragedia del Titanic.
Lamentablemente, su floreciente carrera cinematográfica (ocho largometrajes solo en 1966-67, además del piloto del fallido The Tammy Grimes Show de Fox) le impidió encargarse de más episodios. Lo que creó fue una de sus oberturas televisivas más enérgicas: una fanfarria potente, apoyada en metales poderosos y un pulso rítmico que evocaba movimiento, vértigo y misterio con un glissandi de cuerdas que sonoriza el paso del tiempo emulando el tictac de un reloj.
El 22 de febrero de 1966, el compositor grabó la música con una orquesta de veintinueve músicos, formación mayor de lo habitual para la televisión, cuestión que generó más de una fricción con el departamento de producción. Se dice que Allen zanjó la discusión diciendo: «Si tenemos un túnel del tiempo gigante en pantalla, no podemos tener una orquesta pequeña».
Con una edición muy ajustada junto a la animación de los títulos (que incluía espirales multicolores que se dirigían hacia la cámara y un enorme reloj de arena azul en el que un hombre parece ahogarse en la arena), la música de Williams preparaba el escenario para la emoción y la aventura.
The Time Tunnel – «To the Tunnel» – music by John Williams
Por su parte, uno de los temas particularmente memorable fue “To the Tunnel”, denominado así en la espléndida edición discográfica de la banda sonora realizada por el sello GNP Crescendo en 1996 (lujosa caja de 6 discos), una pieza de tres minutos y medio escrita para maderas, percusión y un bajo eléctrico que suena muy “sesentero”, que acompaña la visita del senador al complejo.
Pero quizá el tema más icónico creado por Williams, aparte del principal, sea el motivo del “traslado temporal”, que escuchamos por primera vez cuando Tony corre hacia el túnel, cae a través del tiempo y aterriza en la cubierta del Titanic. Flautas, arpa, vibráfono y campanillas sugieren el extraño limbo de movimiento lento y colorido en el que Tony y Doug se encuentran cayendo semana tras semana. Su absoluta eficacia musical y sonora ha trascendido a la serie, ya que apenas se lo escucha es imposible no asociarlo de inmediato con la “idea de viaje en el tiempo”.
LA ECONOMÍA COMO MEDIO DE PRODUCCIÓN
Irwin Allen no era un productor cualquiera. Además de un artesano con ideas muy claras, tenía un conocimiento muy profundo de todos los resortes que llevaban a una producción económicamente exitosa. No se excedía en los presupuestos y les sacaba el jugo a todos los recursos a su alcance.
Era un experto en la técnica de economizar y ahorrar sin que ello mermara la calidad. Y en un proyecto tan ambicioso, cuyos episodios remitían a momentos precisos de la historia universal, resultaba imposible rodar escenas de batallas o masas, o reconstruir épocas antiguas con decorados, así que Allen llevó al límite su famosa costumbre de reutilizar metraje de archivo de películas de 20th Century Fox.
Tenía acceso a los archivos cinematográficos del estudio y construía escenas enteras basándose en fragmentos de películas anteriores, es decir recurría a lo que se denominaba “vault footage”. Luego insertaba a los protagonistas con primeros planos o en sets pequeños reutilizados. Incluso también logró incorporar escenas de producciones de otros estudios, como Warner Bros.
Algunos episodios son prácticamente “montajes organizados” de estas películas con pocas escenas originales, lo cual permitía ahorrar muchísimo dinero y dar una escala épica a la serie. Los responsables de edición tenían catálogos impresos de metraje existente, donde elegían material como si fuera un “menú”.
Así, todos los que hemos crecido viendo cine clásico histórico, épico o de aventuras, podíamos detectar escenas de películas insertadas en los distintos episodios de la serie: El león de Esparta (The 300 Spartans, 1962) de Fox y Helena de Troya (Helen of Troy, 1953) de Warner, en el episodio 7 Revenge of the Gods; o El hundimiento del Titanic (Titanic, 1953) de Fox, en el ya mencionado episodio piloto Rendezvous with Yesterday.
Para el episodio 24 Chase Through Time se usó metraje de El mundo perdido (The Lost World, 1960), película dirigida por el mismo Allen, fundamentalmente escenas con dinosaurios o reptiles para representar la prehistoria, y también del film Hace un millón de años (One Million Years B.C., 1966), producido por la Hammer y Seven Arts y distribuida por Fox.
Grandes secuencias de batalla se usaron sin tapujos: por ejemplo, en el episodio 13 The Alamo, se usó mucho metraje del célebre film homónimo de 1960, dirigido y protagonizado por John Wayne; y en el capítulo 5 The Last Patrol, se usaron escenas de Los bucaneros (The Buccaneer, 1958) dirigida por Anthony Quinn.
Ese tipo de escenas espectaculares se extrajeron también de filmes como El hidalgo de los mares (Captain Horatio Hornblower, Raoul Walsh, 1951), y fueron montadas en el episodio 23 Pirates of Deadman’s Island; del clásico Taras Bulba (1962), producida por la United Artists, insertadas en el episodio 26 Attack of the Barbarians; y de El príncipe valiente (Prince Valiant, 1954) para Merlin the Magician, episodio 27.
Este aspecto que parece nimio, es muy interesante porque fue una de las claves que hizo posible la realización de The Time Tunnel, otorgándole una pátina de calidad y gran presupuesto poco habitual en las producciones televisivas. La reutilización de metraje (stock footage) de películas épicas y costosas de la 20th Century Fox y otros estudios, permitía “viajar” a grandes momentos históricos sin construir decorados ni filmar escenas complejas.
AHORRANDO TAMBIÉN EN LOS PENTAGRAMAS
Esa ahorrativa metodología de producción alleniana fue, asimismo, ampliamente empleada a la hora de musicalizar la serie. En consecuencia, muchos episodios reaprovecharon música compuesta originalmente para otras producciones, tanto televisivas como cinematográficas.
Así, algunos pasajes musicales compuestos originalmente para series del propio Allen, como Lost in Space y Voyage to the Bottom of the Sea, se montaron hábilmente para surtir de música secuencias de The Time Tunnel. Este recurso era común en las producciones televisivas en general y en las de Irwin Allen en particular.
Por otra parte, muchas de las piezas musicales compuestas específicamente para The Time Tunnel, se utilizaron, a su vez, en otras series: Williams compuso música puntual para los capítulos más importantes de El túnel del tiempo, que luego se reutilizaron fragmentados en Lost in Space y Voyage to the Bottom of the Sea.
Esto obligó a Williams a trabajar pensando en módulos musicales reutilizables, algo que perfeccionó luego en sus partituras cinematográficas. La necesidad de adaptarse a fragmentos ya rodados le enseñó a sincronizar música con imágenes preexistentes, una habilidad que se volvería crucial en el cine. Se cree también que esta experiencia temprana lo entrenó para crear leitmotivs funcionales, fáciles de adaptar, extender o recortar según la escena.
Allen también recurrió al archivo musical de la 20th Century Fox para llenar espacios en las bandas sonoras de The Time Tunnel. En el episodio 16 The Revenge of Robin Hood, se hizo un buen uso de la excelente partitura que Franz Waxman compuso para la ya mencionada Prince Valiant, protagonizada por un jovencísimo Robert Wagner y producida por la Fox.
En los créditos iniciales de este episodio se puede escuchar una versión hábilmente editada del tema principal de la película, y más adelante hay varias escenas de acción que utilizan la música de la espectacular batalla final de la cinta de aventuras de 1954.
Asimismo, diversos fragmentos de la banda sonora de Ultimátum a la Tierra (The Day the Earth Stood Still, 1951) de Bernard Herrmann fueron utilizados en diferentes escenas de varios episodios de la serie: en el nº 18 Visitors from Beyond the Stars; en el 19 The Ghost of Nero, cuando Tony y Doug yacen inconscientes en el interior de una cripta; en el episodio 24 Chase Through Time; y en los títulos principales del episodio 28 The Kidnappers.
Varios cortes de la banda sonora escrita por Leigh Harline para el film bélico Duelo en el Atlántico Norte (The Enemy Below, 1957) protagonizado por Robert Mitchum y Curd Jürgens, se insertaron en diversas secuencias del episodio 23 Pirates of Deadman’s Island.
WILLIAMS Y ALGUNOS MÁS
No fue John Williams el único compositor que aportó su trabajo a The Time Tunnel. Un verdadero equipo de compositores de primer nivel unió talento y energía al inspirado tema principal de sintonía creado por Williams. Así, se sumaron al proyecto nombres como los de Lyn Murray, Robert Drasnin, Paul Sawtell, Leith Stevens, Joseph Mullendore, George Duning, Daniel Amfitheatrof y Herman Stein. Este último fue el que más música aportó a la serie, en 18 episodios en total.
En el caso particular de Duning, el veterano del cine y la televisión tuvo el honor de musicar The Death Merchant, episodio 25 de El túnel del tiempo, el último al que se le asignó un compositor, pues los episodios restantes utilizaron música previamente compuesta para la serie o fragmentos de bandas sonoras de películas. Fue, además, su único trabajo para una producción de Irwin Allen.
The Time Tunnel – «In the Battle/Lost Trail/Ann Worried/Michael’s Dog/No Signs/Omens Corporal Shot/The Trunk (THE DEATH MERCHANT)» – music by George Duning
Duning se incorporó con fuerza al medio televisivo durante la década de 1960, después de haber desarrollado una destacada trayectoria en el cine. Su trabajo cinematográfico le valió nominaciones al Oscar por las bandas sonoras de De aquí a la eternidad (1953), Picnic (1955) y La historia de Eddy Duchin (1956), además de firmar partituras especialmente recordadas para westerns como El tren de las 3:10 (1957) y Cowboy (1958); el clásico El diablo a las 4 (1961); y el drama Cariño amargo (1963).
En el ámbito televisivo, había compuesto la música para la versión de media hora de La ciudad desnuda (Naked City, 1958), y el tema de Tightrope (1959), la primera serie protagonizada por Mike Connors (Mannix), durante la temporada inmediatamente anterior a El túnel del tiempo. Asimismo, creó el tema principal y varias de las partituras iniciales de la exitosa serie del oeste protagonizada por Barbara Stanwyck, Valle de pasiones (The Big Valley, 196-1968).
Duning se puso al frente de la orquesta en los estudios Fox el 17 de febrero de 1967. Menos de cuatro meses más tarde, empezaría a componer la primera de las cinco bandas sonoras que escribiría para Star Trek: La serie original, una aportación que se convertiría en su trabajo más reconocido dentro de la televisión de ciencia ficción.
En El túnel del tiempo, su cometido principal fue desarrollar música orientada a la acción y a las persecuciones, acompañando los numerosos enfrentamientos y conflictos que Doug y Tony observan o viven en primera persona. Con un tono intensamente dramático y apoyándose en una reducida sección de cuerdas y el uso del órgano —recursos que más adelante volvería a emplear en Star Trek—, la partitura de Duning contribuyó decisivamente a potenciar el impacto de esta inolvidable travesía por el pasado.
The Time Tunnel – «Doug Duels/Tony Returns/Doug Chased/Tony Again/Pal Fight/More Pal Fight/What’s Happened/Stand Bak [THE DEATH MERCHANT]» – music by George Duning
Volviendo a Williams y para terminar, aunque The Time Tunnel solo tuvo una temporada, y el trabajo del neoyorquino se limitó al episodio piloto y a algún material reutilizable, su música — en especial su tema de sintonía y el tema del “viaje en el tiempo” ―, quedó como uno de los elementos más recordados de la serie, y hoy se estudia como ejemplo de “música televisiva con aspiración cinematográfica”.
La colaboración con Irwin Allen, que se prolongó con las partituras para la serie Tierra de gigantes y esos clásicos allenianos del cine catástrofe que fueron La aventura del Poseidón (The Poseidon Adventure, 1972) y El coloso en llamas (The Towering Inferno, 1974), sirvió además como laboratorio de técnicas orquestales que Williams perfeccionaría en sus más grandes bandas sonoras, desde Tiburón y La guerra de las galaxias hasta el mismísimo Indiana Jones.
The Time Tunnel – «End Title» – music by John Williams
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