The Desert Rats 1953

Rescatamos para ustedes la banda sonora de este clásico del cine bélico de los años cincuenta, obra de Leigh Harline, acostumbrado al trabajo dentro del sistema de estudios que caracterizaban la estética musical de aquellos tiempos, y que supo combinar hábilmente pasajes de música incidental original con la incorporación de traditionals y piezas de la música clásica

THE DESERT RATS (1953)

Las ratas del desierto

Leigh Harline: Tras la sombra de Rommel

por Eduardo J. Manola

The Desert Rats – «Rommel» – music by Daniele Amfitheatrof (arr. Leigh Harline) – perf. by 20th Century Fox Orchestra

A principios de los años cincuenta Leigh Harline —que había trabajado para Disney y ganado el Oscar por «When You Wish Upon a Star», la célebre canción de Pinocho (1940), con letra de Ned Washington―, ya era un compositor veterano de Hollywood, habituado a escribir música tanto para largometrajes dramáticos como para comedias y dibujos animados.

 

Su prestigio y solvencia técnica, hicieron que en 1953 la 20th Century Fox le encargara componer la partitura de Las ratas del desierto (The Desert Rats, el film bélico dirigido por Robert Wise ambientado en la epopeya de la resistencia británica frente al asedio de Tobruk por parte del Afrika Korps en 1941, protagonizado por Richard Burton y James Mason (quien aquí repite su papel de Rommel, que ya encarnara magistralmente dos años antes en The Desert Fox, película también producida por el mismo estudio).

 

El encargo exigía desplegar un doble enfoque que, por un lado, subrayara el dramatismo y la épica de las maniobras militares, y, por otro, diera color local y de carácter a los personajes (muchos de ellos australianos o británicos) mediante motivos musicales rápidamente reconocibles por el espectador.

 

Harline, formado en la tradición de la música de estudio, trabajó siguiendo los cánones musicales típicos de la época: partituras compactas y de corte clásico, orquestaciones sinfónicas funcionales, y la costumbre —muy extendida en Fox y otros estudios— de mezclar material musical original con referencias, arreglos de melodías tradicionales y, en ocasiones, rescates de motivos previos de otras producciones cuando el estudio lo consideraba conveniente.

The Desert Rats 1953
The Desert Rats – «Battalion» – music by Leigh Harline) – perf. by 20th Century Fox Orchestra

En el caso concreto de The Desert Rats, las evidencias discográficas dejan ver que, aunque Harline escribió la mayor parte del score, algunas piezas usadas en la banda sonora, más que nada el material temático asociado a Rommel en la mitología fílmica de Fox, provenían o hacían referencia a motivos o temas que Daniele Amfitheatrof había compuesto para la mencionada de The Desert Fox.

 

Esto no era raro y, además de justificado, era tremendamente efectivo como recurso para asociar con coherencia la figura de Rommel, que James Mason había delineado estupendamente dos años antes, y que volvía a aparecer brevemente en The Desert Rats. Reutilizar el motivo musical del Zorro del Desierto reforzaba con eficacia la continuidad dramática, y contribuía a reafirmar en el imaginario popular y cinéfilo la impronta musical del Mariscal de Campo en la pantalla.

The Desert Fox 1951
James Mason como Rommel en The Desert Fox (1951)
Leigh Harline bio the Movie Scores
Harline con Walt Disney

Musicalmente hablando, Harline adoptó una paleta típica del cine bélico de los años cincuenta: cuerdas y metales para los momentos marciales, maderas y solistas para las frases más íntimas, y el uso intencional de una serie de melodías tradicionales como recursos de identificación de las nacionalidades o psicología de los personajes. Harline era experto en “pegar” esos temas familiares al tejido dramático del film, que permitían evocar con inmediatez.

 

En la película se incorporaron con tales fines evocadores, tres temas tradicionales o folclóricos, y una pieza de la música clásica para subrayar el drama bélico.

 

El primero es “Greensleeves”, una balada inglesa cuyos primeros registros impresos datan de 1580, y cuya autoría la leyenda la atribuye al rey Enrique VIII, lo cual, como sostienen algunos estudiosos, sería muy improbable, pues el estilo musical y la fecha del texto indican que la canción sería posterior a su reinado. La melodía ha llegado a la modernidad como un motivo melancólico y cortesano de la Inglaterra renacentista.

 

Harline arregla la balada y la incorpora como una pieza lírica dentro del score con un doble efecto: evocar la tradición británica (y, por extensión, conectar culturalmente a los soldados con la isla), y mostrar un contraste humano y nostálgico frente a la dureza del desierto y las escenas de combate, respondiendo a la práctica fílmica de aquella época de emplear una melodía muy reconocible para apoyar la emocionalidad de escenas de recuerdo, pérdida o intimidad entre personajes.

The Desert Rats 1953
«Greensleeves» – perf. by 20th Century Fox Orchestra (original soundtrack)
The Desert Rats 1953

“Waltzing Matilda” es otra de las piezas tradicionales de las que echa mano Harline. Es el bush ballad australiano más famoso, ese tipo de poema narrativo y canción folk de estilo sencillo y melancólico que celebra la vida, la cultura y el paisaje de la zona rural de aquel país. La letra fue escrita en 1895 por el poeta australiano Andrew Barton Paterson, más conocido por su apodo “Banjo”.

 

Fue Christina Rutherford Macpherson (1864-1936), quien un día tocó en su cítara una melodía basada en su recuerdo de la marcha “Craigielee” de Thomas Bulch (que a su vez se basaba en la adaptación musical de James Barr del poema Thou Bonnie Wood o’ Craigielee escrito por el escocés Robert Tannahill, convertida en canción tradicional escocesa), la que inspiró a Banjo Paterson a escribir la letra de “Waltzing Matilda”.

 

La contribución de Macpherson a la composición de la música de la canción no se descubrió hasta 1991, cuando se encontró una de sus cartas en la que describía cómo ella y Banjo habían colaborado en la creación de la pieza. Más tarde, se descubrió además una partitura escrita a mano por Macpherso, lo que no hace más que demostrar que, sin esta contribución, “Waltzing Matilda” no habría existido como canción.

 

Recordemos que Banjo Paterson escribió el poema The Man from Snowy River, que inspiró la película australiana del mismo nombre dirigida por el realizador escocés George Miller (que nada tiene que ver con su homónimo australiano creador de la saga de Mad Max) y que cuenta con una espléndida música de Bruce Rowland. Recomendamos nuestro artículo relativo a tal film, en el que podrán encontrar más información sobre Banjo Paterson y su conexión con esta cinta (ver caja de enlace al pié de este artículo). 

 

En The Desert Rats muchos de los defensores de Tobruk son australianos, y por esa razón Harline incorpora “Waltzing Matilda” en varios pasajes (incluido el Main Titles) como identificación étnica/moral de esos personajes, lo cual no deja de ser un recurso cinematográfico clásico: una canción nacional sirve como “bandera sonora” que sitúa al espectador y crea empatía.

The Desert Rats 1953
Christine Macpherson
The Man from Snowy River - 1982 - Banjo Paterson - Bruce Rowland - banda sonora - the Movie Scores
Banjo Paterson
«Waltzing Matilda» – perf. by 20th Century Fox Orchestra (original soundtrack)
«Waltzing Matilda» (traditional) – perf. by Peter Dawson

El tercer traditional que se escucha en The Desert Rats es “The Campbells Are Coming”, una tonada íntimamente ligada a la iconografía marcial y de los clanes escoceses, asociada más concretamente al clan Campbell. Se dice que la canción ya existía antes de 1745, posiblemente inspirada en la guerra de la rebelión jacobita de 1715 que John Campbell, segundo duque de Argyll, enfrentó como líder militar leal al reinado inglés de Jorge I.

 

La melodía acompañó a la vanguardia escocesa de Campbell en sus acciones militares en la guerra jacobita, y el historiador escocés Robert Wodrow atribuye el nombre de la tonada a una de las melodías de gaita que acompañó la entrada de los montañeses de Campbell en Perth y Dundee.

 

La canción se atribuye comúnmente a Robert Burns, al igual que muchas canciones escocesas que en realidad son tradicionales o de origen desconocido. Burns escribió una versión con algunos versos diferentes, que publicó en el Scots Musical Museum, una colección de canciones populares escocesas (y algunas canciones nuevas) publicada entre 1787 y 1803.

 

Harline adapta “The Campbells Are Coming” para invocar lo marcial y el componente británico/escocés de la tropa que defiende Tobruk, y despliega la canción en un arreglo orquestal que subraya escenas de camaradería, marcha o ceremonias informales entre los soldados.

The Desert Rats 1953

Por su parte, la pieza de música clásica que utiliza Harline es “Wotan’s Farewell”, tomada de la ópera Die Walküre de Richard Wagner, fragmento altamente reconocible del repertorio lírico alemán que evoca tragedia, destino y grandeza mitológica. Como recurso dramático la cita wagneriana aporta un aura trágica y solemne que acentúa la escena en la que Rommel, en su tienda de campaña, aparece escuchando la pieza en un fonógrafo mientras analiza unos mapas y recibe informes de sus lugartenientes.

 

Su empleo, en este caso con función claramente diegética, también demuestra la costumbre de los estudios en aquella época de incluir referencias de la música clásica con el fin de prestigiar las producciones dotándolas de una pátina de cultura y de mayor peso a nivel sonoro.

The Desert Rats 1953
«Wotan’s Farewell» – music R. Wagner – perf. by 20th Century Fox Orchestra (original soundtrack)

La partitura de Leigh Harline para The Desert Rats combina la sensibilidad melódica de un autor formado en la era dorada de los estudios con recursos musicales clara e intencionalmente dirigidos a identificar a los soldados australianos y británicos para conseguir empatía con el público y la causa aliada, y citas cultas para elevar la solemnidad, la epopeya y el dramatismo bélico.

 

El score de The Desert Rats es un ejemplo de la práctica industrial de la época, que aprovechaba el talento de compositores de la nómina del estudio, disponiendo arreglos breves y la reutilización de motivos musicales extraídos de fuentes externas, obteniendo así una banda sonora modesta tanto en su duración como en la envergadura de la formación orquestal que la interpreta, pero funcional y eficaz para reforzar la acción y conseguir emotividad en las secuencias épicas y evocadoras de la nacionalidad y el patriotismo que riegan la película.

The Desert Rats 1953

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