La legendaria novela de aventuras de Edgar Rice Burroughs fue llevada a la pantalla infinidad de veces, haciendo de la figura del hombre mono un icono de los relatos de aventuras. Con Greystoke, el director Hugh Hudson y la Warner Bros. intentaron una versión más fiel a la historia original, y la música de John Scott buscó una textura majestuosa y épica para adecuarse a esa concepción. Su trabajo bien podría ubicarse entre las más bellas partituras jamás escritas para el cine
GREYSTOKE: THE LEGEND OF TARZAN, LORD OF THE APES (1984)
Greystoke: La leyenda de Tarzán, el rey de los monos
John Scott: Un Tarzán majestuoso
por Eduardo J. Manola
Greystoke – «Tarzan, Lord of the Apes» – music by John Scott
«Será una seria aventura de acción de época fiel a los personajes y realizada en términos de costumbres contemporáneas». Así anunció el productor Stanley Jaffe que Warner Bros. había adquirido los derechos del personaje de Tarzán a los herederos de su creador, Edgar Rice Burroughs, y se lanzaba al proyecto de realizar una nueva película sobre el hombre mono. Robert Towne firmaría el guion y aún no se sabía quién sería el director ni el protagonista, aunque Jaffe dejó una pista de por dónde iban los tiros: «Espero que el Tarzán que elijamos no sea un hombre musculoso». La producción contaría con un presupuesto de 6 millones de dólares y su título provisorio era Lord Greystoke.
En octubre de 1977, Towne se había convertido en el director del film, además de guionista, pero los problemas que tuvo con un proyecto simultáneo, la película Personal Best en la que debutó tras las cámaras y resultó un fracaso de taquilla, le generó conflictos insalvables con Warner que llevaron a su desvinculación del proyecto Greystoke. Así desembarcó el director británico Hugh Hudson, quien tras trabajar en cortos y un documental, había cosechado todos los premios imaginables con su ópera prima cinematográfica, Carros de fuego (Chariots of Fire, 1981).
Greystoke – «Overture» – music by John Scott
«El guión de Towne era brillante», dijo Hudson. «Estaba a medio terminar y era demasiado largo, pero todo lo relacionado con la jungla estaba ahí y era fascinante. Dije que sí de inmediato». La idea de Hudson era realizar una fiel adaptación de la novela de Burroughs, y quería que Tarzán y Jane fueran interpretados por actores desconocidos. Así, realizó pruebas de casting a un bailarín de ballet danés, a Julian Sands, Viggo Mortensen y Chistopher Lambert. Eligió a Lambert porque sintió que tenía una extraña cualidad: «… como era miope, cuando se quitaba las gafas no podía ver bien, así que parecía mirar a través de ti en la distancia».
Para internalizar su personaje de Tarzán, Lambert se entrenó con simios de verdad: «No les tenía miedo, pero hay que mostrarles respeto», confesó. Contó con el asesoramiento del profesor Roger Fouts de la Universidad Central de Washington, un prestigioso primatólogo que consiguió entrenar con éxito a chimpancés en el lenguaje de signos para sordos.
Las localizaciones del rodaje, que comenzó en noviembre de 1982, incluyeron Escocia y el Parque Nacional de Korup en Camerún, además de varias mansiones del Reino Unido para representar la casa de los Greystoke, como Floors Castle cerca de Kelso (Escocia), Hatfield House en Hertfordshire, el palacio de Blenheim en Oxfordshire.
Greystoke – «Child of the Apes» – music by John Scott
Andie MacDowell, que encarnó a Jane en su debut cinematográfico, fue doblada en postproducción por Glenn Close, por cuanto su acento del sur de Estados Unidos no casaba con el del personaje original de Burroughs. Y la película se dedicó a la memoria de Ralph Richardson, que interpretó al sexto conde de Greystoke y falleció poco después de que terminara el rodaje, obteniendo una nominación póstuma al Oscar, que se llevó el actor camboyano Haing S. Ngor por The Killing Fields.
LA MÚSICA DEL HOMBRE MONO
En un primer momento, la Warner pensó en el compositor neoyorquino John Corigliano para encargarle la banda sonora de Greystoke, pero compromisos de agenda le impidieron aceptar. Un año después, Corigliano compondría la música para Revolución (1985), la nueva cinta de Hudson. Este había sugerido a Vangelis para asumir la tarea de componer la música de Greystoke, ya que había tenido una excelente experiencia con su colaboración en Carros de fuego, que había ganado cuatro Oscars, entre ellos el de Mejor Banda Sonora.
El inolvidable compositor griego mantuvo su selección durante seis meses, pero de repente se desvinculó, siendo reemplazado finalmente por el británico John Scott, que había ya trabajado con Hudson en el documental Birds and Planes (1967). La excelente y bellísima partitura que creó Scott para Greystoke confirma que su elección fue todo un acierto, dotando a la historia de un sonido clásico fiel a esa época, alejado del estilo electrónico que, seguramente, le habría imprimido Vangelis.
«En mi etapa como intérprete de la música de terceros, tuve la oportunidad de colaborar frecuentemente con Hugh Hudson componiendo música para alguno de los anuncios que este rodaba. De hecho, me contrataron para escribir la música de Greystoke por recomendación expresa de Hudson», declaró Scott.[1]
Si bien se podría aceptar más o menos pacíficamente que la enorme popularidad del personaje de Burroughs se consolidó con la versión que del héroe bordó Johnny Weissmuller en aquella serie de películas ya míticas entre 1932 y 1948, en las que inmortalizó su famoso grito, también es cierto que, con excepción de Dimitri Tiomkin, que compuso la música para la última entrega (Tarzán y las sirenas, 1948), estos filmes no contaron con grandes nombres en el aspecto musical.
Asimismo, las películas protagonizadas por Gordon Scott y Lex Barker (musicalizadas por Paul Sawtell, Alexander Laszlo, Michel Michelet, Clifton Parker, Douglas Gamley, Ken Jones y Ernest Gold), o las más modernas versiones de Miles O’Keefe y Casper Van Dien (con música de Perry Botkin Jr. y Christopher Frank), tampoco se caracterizaron por contar con una partitura o alguna melodía reconocible o que haya perdurado en el tiempo. Quizás los temas del Tarzán televisivo del entrañable Ron Ely, recientemente desaparecido, obra de Nelson Riddle, Walter Greene y Sidney Lee, sean los más recordados.
Greystoke – «D’Arnot’s Vision» – music by John Scott
John Scott rompe esta regla con una banda sonora sinfónica, solemne y majestuosa, que consigue captar musicalmente ese talante aristocrático que posee la historia de Burroughs, al mismo tiempo que incorpora una melodía central tan adecuada como pegadiza. Scott había compuesto algunas partituras espléndidas que contrastaban con el escaso nivel de las producciones a las que se aplicaron, lo cual impidió que este extraordinario compositor obtuviera el reconocimiento que se merecía. Con Greystoke tuvo la primera oportunidad de poner su talento al servicio de una película que realmente valía la pena.
«La razón por la que acepté hacerme cargo de la banda sonora para Greystoke fue porque me ofrecía la oportunidad de componer un score del que sentirme satisfecho. La auténtica prima vino del lado de haber podido contar, además, con una orquesta de una calidad excepcional», explicó Scott.
La Warner ya tenía contratada a la Royal Philharmonic Orchestra para grabar la partitura que debía entregar el compositor designado, y las idas y venidas hasta la definitiva elección de este habían llevado cierta preocupación al director de la prestigiosa formación, quien también había sugerido a Scott como una buena alternativa, ya que conocía su trabajo para la Fundación Cousteau en sus famosos documentales científicos.
«Greystoke arrastraba la leyenda de ser una película extremadamente compleja y, en efecto, lo pude comprobar», le contó Scott a BSOSpirit.com. «Tal era así que, antes de incorporarme yo al equipo, los productores ya habían agotado dos vías diferentes: una de ellas de la mano de un compositor cuyo nombre deseo obviar y otra que, básicamente, consistió en ver qué tal podían funcionar, musicalmente hablando, arreglos hechos especialmente para la ocasión por la Royal Philharmonic Orchestra (RPO) sobre una serie de conocidas piezas clásicas.
» El gerente de dicha orquesta sugirió mi nombre a Hudson quien, posteriormente, me recomendó a Warner Bros. Lo cierto es que yo contaba ya con una larga y fructífera relación con la RPO desde tiempo atrás por razón de Jacques Cousteau, puesto que había sido con el mencionado conjunto con quien habíamos grabado en numerosas ocasiones la música que yo había compuesto para sus documentales».
Scott ingresó al proyecto algo tarde, cuando la película ya había sufrido varios montajes alternativos, y se encontró con poco tiempo para cumplir el encargo y con una divergencia artística en cuanto a lo que se pretendía de él. Hudson quería una estética musical operística, una suerte de tragedia lírica wagneriana, y la Warner esperaba una música de Superman en taparrabos.
Greystoke – «Return to the Jungle» – music by John Scott
Así lo recordaba Scott: «La primera parte de la película, carente de un diálogo inteligible, fue tan solo uno de los muchos retos que se me planteó. Creo que el mayor desafío de todos consistió en saber atender debidamente a las peticiones de Hudson, quien demandaba de mí un score trágico. Cuando me dio sus primeras indicaciones, me explicó que deseaba una partitura de corte operístico, del estilo del Tristán e Isolda de Wagner. Por el contrario, en Warner Bros. andaban buscando más bien una especie de Superman en la jungla. Como veis me estaban orientando en una dirección claramente opuesta a la de Hudson. Al final, tuve que decidir quién era realmente mi jefe y opté por Hudson».
Si bien Hudson le dio a Scott la oportunidad de crear una obra digna de estar entre las mejores bandas sonoras de la historia de la música de cine, de una belleza salvaje, tan expresiva como poseedora de un lirismo que buscó, además, representar musicalmente la aristocracia británica que impregnaba la historia, no todo el trabajo se presentó fácil para el compositor británico, que así rememoraba la experiencia:
«Ahora mismo recuerdo una anécdota que viene al hilo de este asunto, a propósito de una pieza que escribí para la parte del film en la que Tarzán se corona rey tras haber derrotado al líder de los monos. Cuando tocamos por primera vez esa pieza, mientras se estaban proyectando las imágenes en el estudio, la orquesta al completo rompió en aplausos y, en fin, no puedo negar que me sentí eufórico hasta que Hudson se acercó a mí para decirme que no era ese el efecto que buscaba.
» Como os podéis imaginar, el resultado es que me tocó reescribir dicha pieza una vez más, tratando, ahora sí, de explorar la faceta más viciosa y primitiva. A Hudson le encantó, pero no puedo decir lo mismo de los ejecutivos de Warner. La verdad es que sus caras lo decían todo; parecían bastante decepcionados. En realidad, esta fue una de esas situaciones en las que no había ningún modo de dejar a ambos contentos, así que tenía que quedar necesariamente mal con alguno».
Greystoke – «Closing Credits» – music by John Scott
Es importante mencionar que los realizadores decidieron remarcar musicalmente el linaje y la altiva aristocracia del Conde Greystoke (Ralph Richardson) y su familia incorporando algunas piezas de Sir Edward William Elgar, uno de los compositores británicos más importantes y célebres de la música clásica, reconocido por obras tan famosas como sus Enigma Variations, su Sinfonía nº 1, o sus marchas de Pompa y Circunstancia que se utilizaron en 1902 en la coronación del Eduardo VII y Alejandra de Dinamarca, y que quedarían como expresión musical de la Inglaterra más aristocrática.
Para los títulos principales del film se eligió la mencionada Sinfonía nº 1, mientras que la pieza «Chanson de matin» acompaña el paseo de John Clayton (Tarzán/Lambert) junto a Jane (MacDowell) por los jardines de la mansión Greystoke. Un fragmento de Pompa y circunstancia se escucha durante la visita de la pareja al Museo de Historia Natural, donde la alta sociedad británica asiste a la solemne inauguración de la «Galería Greystoke».
Como música diegética se incluyen algunas piezas para las secuencias de bailes, como la «Sontag Polka» de Eugen D’Albert, que Scott adapta convenientemente, o el famosísimo «Minuet» de Luigi Boccherini. La melodía que Scott compone para identificar a Greystoke/Tarzán, que bien podría haber sido empleada en los títulos de crédito iniciales en lugar de la Sinfonía 1 de Elgar, se escucha en diversos pasajes de la película, y una versión en forma de Obertura se incluyó en la edición del DVD, previo a esos créditos.
En los pasajes más crudos del film, Scott se permite la experimentación musical, extrayendo los sonidos más expresivos de la orquesta, como por ejemplo la sección de percusión en el tema que acompaña el ataque de los pigmeos a la expedición británica; la siniestra danza macabra que despliega para el deambular de Tarzán y su padre simio por las calles londinenses tras la liberación de este por aquel de su cautiverio en un laboratorio; o la perturbadora explosión orquestal que marca el asesinato del padre humano de Tarzán a manos del simio que invade su cabaña.
De lo mejor de la banda sonora es el tema con el que Scott representa la mayestática elegancia de la jungla en su armónico juego con la naturaleza y su pilar más importante: la familia. Por eso, precisamente, el compositor denomina ese tema como «The Family», dotándolo de una de las más bellas melodías compuestas para el cine, que aparecerá en diversos pasajes del film, clara deudora de esa cadencia melódica típica del John Barry de Memorias de África.
Greystoke – «Pygmy Attack» – music by John Scott
Greystoke – «The Family» – music by John Scott
Greystoke: La leyenda de Tarzán, el rey de los monos es, junto con las extraordinarias partituras para La cuenta regresiva y Antonio y Cleopatra, uno de sus mejores trabajos, de esos que lo ubicaron entre los más grandes compositores de música de cine, pese a no haber obtenido el reconocimiento que sí consiguieron algunos de sus más insignes colegas.
Greystoke – «Suite» – music by John Scott
Referencias
[1] Entrevista por Sergio Gorjón para BSOSpirit (Cuestionario a cargo de Sergio Gorjón y Asier G. Senarriaga)
NOTA:
Todas las citas de dichos de John Scott fueron extraídas de la excelente entrevista de Sergio Gorjón para BSOSpirit.com. La entrevista completa se puede leer en este link: http://www.bsospirit.com/entrevistas/johnscott.php
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