A Christmas Carol

En un extenso y exhaustivo estudio, Coque Cano Arañó desmenuza, una a una, las bandas sonoras que, con distintos enfoques desplegados por los diferentes compositores que asumieron la tarea, aportaron el toque musical a la clásica novela del célebre escritor inglés

A CHRISTMAS CAROL (1928 - 2022)

La música en las adaptaciones cinematográficas de la novela de Dickens

por Coque Cano Arañó

La idea inicial para este artículo era la de hacer un repaso por la música de cine navideño, algo que enseguida se evidenció demasiado extenso, con casi un centenar de títulos merecedores de mención y al menos una treintena que requerían algo más de espacio y atención, dada su relevancia.

 

Dejaremos para otra ocasión esa idea y con ella el tratamiento que merecen partituras como Home Alone de John Williams, Miracle on 34th Street de Bruce Broughton, Preacher’s Wife de Hugo Friedhofer, Joyeux Noel de Philippe Rombi, Santa Claus, The Movie de Henry Mancini o Nightmare Before Christmas y Edward Scissorhands de Danny Elfman, por poner unos pocos ejemplos. Afortunadamente la época navideña vuelve cada año, así que oportunidades no faltarán.

 

Lo curioso es que uno de los motivos que llevaron a replantear el artículo es precisamente la gran cantidad de adaptaciones o películas inspiradas en uno de los grandes clásicos de la literatura universal: Un cuento de Navidad de Charles Dickens (A Christmas Carol en su título original en inglés, cuya referencia musical se ajusta mucho mejor a nuestro cometido).

A Christmas Carol
Charles Dickens
Charles Dickens

Es la obra más recurrente en la época navideña y ostenta el récord de ser la que más veces ha sido llevada al formato televisivo, con otras muchas adaptaciones al cine o al teatro musical. Compositores como Franz Waxman, Bernard Herrmann, Richard Addinsell, Alan Silvestri, Danny Elfman, Leslie Bricusse o Alan Menken (¡ahí es nada!) han escrito remarcables partituras que han sabido conjugar con maestría el tono de costumbrismo, drama, terror y sobretodo el espíritu navideño que Dickens supo incorporar a un relato corto y sin embargo imperecedero sobre un avaro (Ebenezer Scrooge) que recibe una segunda oportunidad con la visita de tres fantasmas en la noche de Navidad.

 

Una historia que ha sido la base de muchas de las tradiciones anglosajonas (y con los años, mundiales) relacionadas con las fiestas navideñas y que hermanó en cierta forma su carácter religioso con las celebraciones familiares de corte más alegre y festivo, era lógico que se convirtiera en un referente cultural.

Algo que no tardó en ocurrir, pues tan sólo un año después de que el cuento fuera publicado el 19 de Diciembre de 1843, ya fueron estrenadas ocho representaciones teatrales en Londres. El éxito fue inmediato y la popularidad no sólo se ha mantenido a lo largo de los años, sino que no ha dejado de crecer, en especial gracias a las diferentes adaptaciones al cine y a la televisión.

LOS FANTASMAS DE DICKENS

Tanta es la repercusión de la obra y su autor que incluso su propia escritura ha sido objeto de dramatización en películas como The Man Who Invented Christmas (2017) o The Ghosts of Dickens Past (1998). Nos detendremos un instante en estas dos películas en las que obviamente se toman licencias para “explicar” los motivos que llevaron a Dickens a escribir su cuento navideño (posteriormente escribió otras historias ambientadas en esta época como The Chimes (1844), The Cricket on the Hearth (1845), The Battle of Life (1846) y The Haunted Man and the Ghost’s Bargain (1848), pero ya sin la misma fortuna).

 

La primera, que ya desde su propio título deja clara la influencia de A Christmas Carol en el modo de celebrar la Navidad a partir de su publicación, es una reciente y lujosa producción en la que Dan Stevens interpreta a Charles Dickens mientras que el ilustre Christopher Plummer da vida a Ebenezer Scrooge.

The Man Who Invented Christmas

La cinta se beneficia de una elaborada partitura de Mychael Danna, quien apenas 5 años antes había sido galardonado con el Oscar por La vida de Pi, y que aquí aborda la partitura como si estuviera adaptando el propio relato de Dickens más que una parte de su biografía, aprovechando precisamente que los personajes de la obra aparecen e interactúan constantemente con el autor en una idea de guion muy conseguida y que logra conectar la propia experiencia vital del escritor con la “generación espontánea” de sus criaturas y del propio relato.

 

Así, Danna aprovecha para encontrar los recovecos del terror con un oscuro tema de seis notas para las apariciones de los fantasmas que acechan a Dickens, por bien que tenga el contrapunto necesario con un tema luminoso que suele aparecer con voces femeninas y que identifica el amor por su familia (y en especial por su esposa), fuerza motriz para que el escritor logre superar su bache creativo, quedando a medio camino la música asociada al propio autor, que le identifica de forma un tanto fantasiosa y en cierta forma alejada de la realidad.

 

Una obra más que solvente que también incorpora referencias a la época navideña y que nos muestra al compositor canadiense en su vertiente más clásica.

Mychael Danna
El compositor Mychael Danna

La segunda película que destacaremos sobre el proceso de escritura de Un cuento de Navidad data de 1998 y es una producción mucho más modesta, en la que es una niña misteriosa la que sirve de inspiración a Dickens.

Más allá de las cualidades cinematográficas del producto, lo que es especialmente destacable del mismo es la fabulosa composición de Kurt Bestor, habitual colaborador de Sam Cardon y por tanto probado sinfonista (famoso también por sus arreglos de música navideña), quien escribió una partitura en la que, además de incluir villancicos varios y jugar con el violín interpretando danzas de época, algo recurrente en múltiples adaptaciones del cuento, también lo usa como instrumento solista desgarrador en los peores momentos del escritor, perfectamente arropado por la orquesta y en especial por la sección de viento y puntuales intervenciones de la voz, tanto femenina como infantil.

Kurt Bestor composer
El compositor Kurt Bestor

 

Es una obra profundamente espiritual, algo que se refleja en todo su esplendor en una suerte de “Gloria” con coros para el momento en el que Dickens recupera la inspiración (corte titulado en el cd “The Story Writes Itself”), cuyo resultado global lo convierte en una sinfonía en la que la luz (contiene melodías a cual más bella, con especial mención a su brillante tema principal) y la oscuridad (plena de disonancias y lamentos) se unen para narrar los contrastes del genio nacido en Portsmouth. Una pequeña joya bastante desconocida y desde luego muy recomendable.

LA CULTURA POPULAR ADAPTA "UN CUENTO DE NAVIDAD"

Tras algunos cortometrajes mudos realizados en 1901 y 1910, la primera versión hablada fue una de 15 minutos del año 1928, contabilizando hasta la fecha nada menos que 21 películas en imagen real, 11 películas animadas, 23 adaptaciones televisivas en imagen real, 8 adaptaciones televisivas animadas y 4 adaptaciones directas a Dvd, eso sin hablar de referencias constantes en programas de lo más variado, capítulos especiales en diversos shows, claras influencias en otros tantos productos, versiones radiofónicas, teatrales…, incluso el propio Charles Dickens efectuó hasta su muerte un total de 127 lecturas con una versión algo más corta del cuento.

 

Obviamente nos detendremos únicamente en aquellas producciones que merecen nuestra atención en el apartado musical y/o por la calidad o relevancia de la propuesta, pero vale la pena recordar que personajes tan populares como Mickey Mouse, los Pitufos, los Picapiedra, los Looney tunes, los Simpson, Mister Magoo, los Muppets, incluso Batman, han hecho suya la historia con mayor o menor fidelidad.

 

En esta especie de agradecido “peaje” que toda serie o personaje que se precie ha ido pagando a la obra de Dickens a lo largo de los años, destaca en primer lugar la que es por méritos propios una de las versiones más conocidas del cuento. Mickey’s Christmas Carol, titulado en España de forma mucho más genérica como “Una Navidad con Mickey”, es un cortometraje animado que la Walt Disney Company lanzó en Diciembre de 1983 junto con la reedición de Los rescatadores y que supuso el regreso de Mickey Mouse al cine tras 30 años desde su última aparición, pasando a formar parte en sus ediciones en formato físico de la imprescindible colección de clásicos cortos de la productora (junto a Los tres cerditos, La leyenda de Sleepy Hollow o El príncipe y el mendigo, entre otras).

Mickey's Christmas Carol

Teniendo como lógico e inevitable protagonista al Tío Gilito (que fue creado precisamente en homenaje a Ebeneezer Scrooge, pues no en vano su nombre original en inglés es precisamente Scrooge McDuck, personaje que apareció por vez primera en la historieta de 1947 Christmas on Bear Mountain), y más allá del desfile de muchos de los personajes animados más populares de la compañía (el propio ratón Mickey hace las veces de Bob Cratchit, empleado de Mr. Scrooge), lo cierto es estamos ante una adaptación bastante fiel de la novela.

 

Y sin duda, también, ante una de las cimas menores de Disney, que como es norma en sus producciones mimó el apartado musical, aquí a cargo de Irwin Kostal, quien en esta ocasión no se limitó a su reconocida labor como orquestador, arreglista y supervisor musical (no en vano en 2004 fue nombrado “Leyenda Disney”), sino que compuso toda la banda sonora, incluyendo la recordada canción de los créditos iniciales “Oh, What a Merry Christmas Day”, melodía que vertebra una clásica partitura incidental a medio camino entre el mickeymousing y la narrativa musical de la Golden Age.

Irwin Kostal
El compositor Irwin Kostal
Mickey’s Christmas Carol – «What a Merry Christmas Day» – Music by Irwin Kostal – perf. by The Disney Studio Holiday Chorus
Mickey's Christmas Carol

Sin dejar del todo la Walt Disney Pictures, pasamos a la The Jim Henson Company, ilustre productora conocida sobre todo por la serie y películas de los teleñecos (los “muppets” en inglés) o por Barrio Sésamo, y que asimismo destacó en el terreno cinematográfico con la indiscutible joya fantástica Cristal Oscuro. Fue precisamente tras el fallecimiento de Jim Henson en 1990, cuando su hijo Brian asumió la dirección de su primer largometraje, estrenado el 11 de diciembre de 1992, siendo el primero con participación de la Disney (que en 2004 adquiriría definitivamente los derechos de los muppets).

 

Se trata del cuarto de la serie dedicada a la Rana Gustavo, Peggy, Gonzo y compañía, y que aquí versionó la obra de Dickens con el título The Muppet Christmas Carol. Obviamente los diferentes protagonistas del show interpretaban a los personajes de la novela, a excepción de Ebeneezer Scrooge, al que por su relevancia y carácter se asignó a un grande de la interpretación como Michael Caine, simplemente perfecto para el papel y genial en su interacción con las marionetas.

Muppets Christmas Carol

Siguiendo la tónica de la saga, la adaptación toma forma de musical, de nuevo con la participación de Paul Williams tras su excelente trabajo para“The Muppet Movie en el ya lejano 1979 (por el que además fue nominado a los Oscar), regalando un fastuoso show con magníficas canciones como la divertida apertura «Scrooge», la melancólica «One More Sleep ‘Til Christmas» o la preciosa «Bless Us All». Apoyado por una canónica partitura incidental de Miles Goodman, sorprende la vitalidad de la obra de Williams cuando apenas llevaba un año sobrio tras más de una década de adicciones que casi dan fin a su carrera.

Paul Williams
Paul Williams
The Muppet Christmas Carol – «Thankful Heart» – Music by Paul Williams
Muppets Christmas Carol
Miles Goodman
Miles Goodman
The Muppet Christmas Carol – «Medley» – Music by Miles Goodman

También es significativa la versión televisiva “interpretada” por Mr. Magoo (personaje de dibujos animados creado por el estudio de animación UPA en 1949 y que es un precedente americano de nuestro “Rompetechos”, dada su miopía que le hace meterse en los más diversos líos), que además de ser una de las más queridas en USA, tiene una banda sonora muy destacable, también en clave de musical, con canciones por parte de Jule Styne (música) y Bob Merrill (letra), mientras que el reputado compositor Walter Scharf se encargó de arreglarlas (hizo lo propio para la icónica “White Christmas” de Irving Berlin en Holiday Inn) y componer la partitura orquestal.

 

El tono obviamente es muy clásico y un tanto demodé, lo que le otorga el encanto inmarchitable a una película que fue incluso referenciada en una escena de la posterior Scrooged con Bill Murray (aparecía de fondo en un televisor), de la que también hablaremos.

Jule Styne composer
El compositor Jule Styne

Especial mención, por otro lado, a otros dos productos que muestran lo más agudo del ingenio británico de la mano de auténticos “autores/guionistas” como son Richard Curtis y Steven Moffat.

 

Por un lado la magistral deconstrucción efectuada en el episodio titulado  Blackadder’s Christmas Carol (1987) de la gran serie protagonizada por Rowan Atkinson en la que el sosías de Scrooge (Ebenezer Blackadder) es de inicio una persona amable y bondadosa, pero tras la visita de los fantasmas se convierte en avaro, codicioso y vengativo, todo ello con el apunte musical siempre acertado del compositor Howard Goodall, quien hizo una deliciosa versión a modo de villancico infantil de su tema principal de la serie e incorporó coros, campanillas y cascabeles navideños.

Howard Goodall composer
El compositor Howard Goodhall (centro), junto a Rowan Atkinson
Blackadder Christmas Carol

Y por el otro el episodio titulado A Christmas Carol Special de la serie Doctor Who (estrenado el 25 de diciembre de 2010), un preciso artefacto de viajes temporales que se eleva más si cabe merced al excelente trabajo de Murray Gold, compositor en estado de gracia permanente a lo largo de las 5 temporadas para las que ha compuesto la que, para el que suscribe, es en su conjunto una de las mejores bandas sonoras jamás escritas para el medio televisivo.

 

Aquí introdujo coros y voces solistas a su habitual buen hacer sinfónico al frente de la BBC National Orchestra of Wales (por cierto, la misma orquesta utilizada por Goodall en el título anteriormente citado), consiguiendo una partitura tan inquietante como emocionante, tan delicada como épica, casi un compendio de la mejor música de cine de los ochenta hacia adelante, con momentos que recuerdan lo mejor de compositores tan imprescindibles como Barry, Kamen, Elfman o Silvestri. Así de buena es.

A Christmas Carol Doctor Who

PRIMERAS ADAPTACIONES EN IMAGEN REAL

De las adaptaciones al cine, televisión o teatro musical que a lo largo de los años han ido estrenándose con mayor o menor acierto, debemos destacar algunas por encima de otras, siendo que en lo que concierne a la música hay ciertas similitudes en todas las partituras, generadas por la propia trama y ambiente navideño.

 

Por ejemplo, podemos mencionar el uso de villancicos populares, campanas y cascabeles, la creación de danzas con uso predominante del violín para las fiestas navideñas y en especial la celebrada por el personaje del Sr. Fezziwig (primer empleador de un joven Scrooge y cuya bonhomía contrasta con el descenso a los infiernos del protagonista), la parte oscura, casi diríamos que de genuino terror existente en casi todas las partituras, sobre todo durante la aparición inicial del personaje de Marley o a lo largo del pasaje correspondiente al siniestro fantasma de las navidades futuras.

 

También las dosis de comedia e incluso romance que aparecen mayormente con el fantasma de las navidades pasadas y, cómo no, las fanfarrias o celebraciones corales para el momento en que Scrooge amanece el día de Navidad tras sobrevivir a la visita de los tres fantasmas, convertido ya en un ferviente devoto de las fiestas navideñas y en la más generosa de las personas en un gélido pero luminoso Londres victoriano que previamente se nos había presentado lúgubre y tenebroso.

Scrooge 1935

Haciendo un repaso cronológico empezaremos con la versión británica de 1935, primer largometraje sonoro relevante, que además de tener una evidente influencia del expresionismo alemán (los espíritus apenas se intuyen, a excepción del de las navidades presentes, con un juego constante de luces y sombras), y apuntarse en su momento a la moda de la coloración manual, presentó una funcional partitura incidental a cargo de W. L. Trytel, compositor holandés afincado en el Reino Unido, que adapta mayormente villancicos y en especial el “Hark the Herald Angels Sing” de Felix Mendelssohn, y que aprovecha que la película se centra más en mostrar el Londres de la época y en ahondar en los contrastes entre ricos y pobres, para ir de la música más pomposa a tonalidades apagadas e incluso oscuras.

Tan sólo tres años después (1938), tenemos una adaptación estadounidense producida por la Metro Goldwyn Mayer, dirigida por Edwin L. Marín y protagonizada por Reginald Owen, que destaca por tener la primera partitura de relevancia, compuesta por el maestro Franz Waxman, que sustituyó al compositor de cabecera del estudio Herbert Stothart, quien no se encontraba disponible en ese momento.

 

La película se toma ciertas libertades con respecto al cuento original (para hacerlo un producto más familiar se suavizaron los aspectos más aterradores y se logró una versión claramente festiva), de modo que Waxman comprendió que más que una partitura al uso con temas y contratemas, debía introducir referencias a múltiples villancicos como el antes citado “Hark The Herald Angels Sing”, así como “God Rest Ye Merry Gentlemen”, “Adeste Fidelis (Oh Come All Ye Faithful)” o “Silent Night, Holy Night”, opción que repetiría Malcolm Arnold en la producción de 1952 The Holly and the Ivy, en la que una familia reunida en Nochebuena rememoraba recuerdos del pasado.

Scrooge 1938

De hecho únicamente hay un tema dedicado a un personaje (obviamente el del ínclito Ebeneezer Scrooge), que recoge su evolución vital desde la persona avara y despectiva que es al inicio, con profusión de cuerdas de cierto aire maligno, hasta su reconversión en un ser bondadoso, con inclusión de un himno esplendoroso a modo de celebración final.

 

El resto de la partitura trata de reforzar el valor emocional de la Navidad (con puntuales dosis de dramatismo, nuevamente en las cuerdas, para la aparición del fantasma de las navidades futuras), más que establecer el sustrato temporal -entiéndase por momento histórico- y la ubicación de la historia o que retratar al resto de personajes que, en realidad, se limitan a ser meros comparsas del protagonista en su camino hacia la redención.

Franz Waxman - biografía - compositor - banda sonora - the Movie Scores
El compositor Franz Waxman

Tras una versión española titulada Leyenda de Navidad (1947), dirigida por Manuel Tamayo y con música del compositor barcelonés Joan Durán i Alemany, llegamos a la que durante años ha sido la versión más celebrada de la obra de Dickens, titulada en Inglaterra con el apellido del protagonista Scrooge (en Estados Unidos sí se llamó A Christmas Carol), producción de 1950 dirigida por Brian Desmond Hurst que tiene como mejores bazas la memorable interpretación del actor escocés Alastair Sim en el papel principal y la magistral partitura de Richard Addinsell.

 

Esta banda sonora, además de seguir la estela de Waxman adaptando diferentes villancicos así como canciones tradicionales inglesas, tiene mucho más peso dramático gracias precisamente a que la película no sólo no rehúye sino que acentúa el carácter sombrío de la fábula dickensiana, con metales amenazadores y coros masculinos ominosos, por bien que también se encuentra cómoda en el terreno de la melancolía.

A Christmas Carol 1950

En contraposición tenemos diversos temas principales que logran imprimir de nobleza y esperanza la historia y que, cómo no, se exponen en todo su esplendor en un clímax final en el que se reparten protagonismo con el célebre villancico de origen germano “Silent Night”. Se trata sin duda de una de las obras maestras del compositor y tal vez la que se acerca mejor al relato imaginado por Dickens.

A Christmas Carol 1950
Alastair Sim

Fuera del ámbito cinematográfico no podemos dejar de destacar la versión televisiva emitida el 23 de diciembre de 1954 por la CBS dentro de su programa Shower of Stars, la cual tuvo protagonistas de altura (Frederic March como Ebeneezer Scrooge y Basil Rathbone como Jacob Marley), y sobretodo un compositor de excepción como Bernard Herrmann, justo antes de iniciar su mítica colaboración con Alfred Hitchcock con la partitura para The Trouble With Harry.

 

Este especial de Navidad, que tiene diferencias puntuales con la obra de Dickens (sobre todo en lo que respecta a las formas y encarnaciones que adquieren los espíritus, asemejándolos a un pájaro o otros personajes importantes como el sobrino Fred o la amada Bella), se beneficia de la fuerza narrativa del maestro, quien escribió una partitura absolutamente coherente con su obra cinematográfica (el uso de las cuerdas tiene una filiación indiscutible, en especial en las partes más siniestras de la partitura) e incluso con sus óperas, gracias a una parte vocal de corte mucho más dramático y que huye del mero aporte como villancico.

 

Estamos ante la partitura que más se acerca al género fantástico y de terror –la llegada de Jacob Marley envuelto en un lamento coral es realmente inquietante- al que sin duda debe también adscribirse la novela corta de Dickens, más allá de su final feliz y su glorificación de las fiestas navideñas.

A Christmas Carol 1954
A Christmas Carol 1954
Basil Rathbone como Jacob Marley

Y si esta versión televisiva está repleta de grandes nombres, no se queda atrás otra de 1964, eso sí, mucho más libre, titulada Carol for Another Christmas, escrita nada menos que por Rod Serling tras cinco años dedicado a esa obra maestra de la televisión que es Twilight Zone (por cierto, en la que trabajó Herrmann), y con un director de excepción como Joseph L. Mankiewicz, en la que fue su única incursión en el medio. El reparto fue también de campanillas (Sterling Hayden, Ben Gazzara, Peter Sellers, Eve Marie Saint y Robert Shaw, entre otros), y de la música se ocupó otro gran maestro como Henry Mancini, en un sobresaliente trabajo pendiente de edición todavía.

 

Este proyecto fue el primero de una serie de especiales de televisión desarrollados para promover las Naciones Unidas y fue emitido en el canal ABC el 28 de diciembre de 1964, quedando en el cajón del olvido hasta que Turner Classic Movies (TCM) lo emitió el 16 de diciembre de 2012. Es una estimable versión donde cambiaron al avaro protagonista londinense de Dickens por un rico industrial estadounidense llamado Daniel Grudge, adaptando la historia con aspectos políticos sobre la postura armamentística de USA y su relación con otros países, de manera que los espíritus de las navidades pasada, presente y futura, sirven para lograr la toma de consciencia de Grudge (apellido fonéticamente parecido a Scrooge) sobre el papel de las Naciones Unidas y la diplomacia internacional.

Carol for Another Christmas 1964
Henry Mancini - biografía - compositor - banda sonora - the Movie Scores
Carol for Another Christmas Carol – «Theme» – Music by Henry Mancini
Carol for Another Christmas 1964

Tildada en su momento de fallida y propagandística, es sin embargo una curiosa mezcolanza que sale airosa, en parte, gracias a la aportación de Mancini, que inicia con un tema principal que es otra de esas joyas melódicas tan propias de su autor y que sabe jugar muy bien con la música diegética sin dejar de lado los tonos afligidos en las zonas de guerra o la parte de misterio que requiere lo que es casi un episodio alargado de, precisamente, Twilight Zone.

SCROOGE A RITMO DE MUSICAL

También toma el apellido del protagonista la siguiente versión a comentar, la primera de acción real que optó por el género musical, aquí con música y letras de Leslie Bricusse, uno de los grandes referentes del género (Doctor Dollitle, Adiós Mr. Chips, Charlie y la fábrica de Chocolate) y de la composición de canciones cinematográficas, habiendo colaborado con Henry Mancini (Dos en la carretera, Victor o Victoria), John Williams (Solo en casa, Hook) o John Barry (Goldfinger, You Only Live Ttwice).

 

Surgida a la estela del atronador éxito de Oliver (que ganó nada menos que seis premios Oscar y que era una adaptación al cine del musical de Lionel Bart, que a su vez versionaba otra novela icónica de Charles Dickens: Oliver Twist), este Scrooge de 1970 con Albert Finney de protagonista y filmado en los estudios Shepperton con recreación meticulosa de las calles del Londres victoriano, es todo lo contrario a la anterior versión comentada, pues la película dirigida por Ronald Neame no puede ser más luminosa, colorista, alegre y encantadora.

 

Y todo ello queda reforzado por unas canciones joviales y entretenidas, por bien que sea una obra bastante discreta en la carrera de Bricusse, menos entonado que en los otros musicales citados y claramente por debajo de la obra capital de Bart.

Scrooge 1970

Hay buenas canciones, como “Father Christmas” (que es la que tiene un uso más interesante, al ser irónica para hablar del Scrooge “malo” del principio, y cambiar a su acepción positiva cuando el personaje ya se ha reformado tras la visita de los espíritus) «I Hate People”, «December the 25th», «Thank You Very Much», “Happiness”, o «I Like Life» (eso sí, en estas dos últimas con un tono excesivamente acaramelado), y sin duda la sensación que queda es la de un musical ‘come il faut’, envolvente y gozoso (la producción musical es de primera, el don para la melodía y para las letras del compositor está ahí, las orquestaciones y coreografías son fantásticas…), pero lo cierto es que no resulta especialmente recordable en su género, lo que es curioso, dado que la película es estupenda en su conjunto.

 

Digamos que aquí prevalece la letra a la música, la historia a la forma en que se cuenta (o se canta), algo que tiene bastante que ver también con la misma elección de Finney como Scrooge, actor superlativo pero con evidentes carencias como cantante, quien, al estilo de Lee Marvin en La leyenda de la ciudad sin nombre, susurra o recita las canciones en el mejor de los casos.

Aprovecharemos para hacer un paréntesis en la cronología y comentar varias producciones que también han adaptado el cuento en clave de musical.

 

La primera (aunque la última en llegar), titulada Scrooge: A Christmas Carol, es básicamente una actualización de la obra de Bricusse, eso sí, esta vez como película de animación por ordenador.

 

Se trata de la más reciente aproximación a Cuento de Navidad (fue estrenada en la plataforma Netflix el 2 de diciembre de 2022, tras un anecdótico paso por los cines apenas dos semanas antes), y se limita a actualizar varias de las canciones del musical con la inicial colaboración del mismo compositor, quien compuso una nueva canción titulada “I Love Christmas” poco antes de fallecer el 19 de octubre de 2021.

Scrooge A Christmas Carol 2022

Hay otras dos nuevas canciones nuevas más compuestas por Jeremy Holland-Smith (encargado también de actualizar las preexistentes de Bricusse), lo que hace alejar el resultado del tono clásico original, quedando un refrito extraño y decepcionante, donde las canciones no encuentran su lugar en la modernez de una propuesta, que además y por lo que respecta al apartado técnico, tiene acabados y diseños de personajes poco estimulantes.

 

Sin ser mala, tampoco es especialmente destacable la partitura incidental del propio Jeremy Holland-Smith, que sin embargo sí se ajusta a los modos de la película, con temas atmosféricos, que incluso en una extraña parte más épica, es demasiado cercana a las temidas librerías musicales, que siempre otorgan frialdad al conjunto.

La segunda producción a comentar es el maravilloso musical A Christmas Carol compuesto por Alan Menken con letra de Lynn Ahrens y libreto de Mike Ockrent y la propia Lynn Ahrens, representado de forma anual entre el 1 de diciembre de 1994 y el 27 de diciembre de 2003 en el neoyorkino Madison Square Garden, con participación en el papel principal de actores tan reconocidos como Frank Langella, Tim Curry o F. Murray Abraham, entre otros.

 

Menken lo estrenó después del éxito de su adaptación a Broadway de La bella y la bestia y justo antes de componer Pocahontas, banda sonora que le granjearía sus séptimo y octavo premios Oscar de la Academia, por lo que obviamente estaba en un momento dulce, lo que quedó patente con los más de 5 millones de espectadores que tuvo la obra.

 

Todo lo indicado a favor del Scrooge de Leslie Bricusse es extrapolable a esta partitura, pero el resultado aquí sí es memorable más allá del texto adaptado de Dickens. Aquí el formato de musical prima sin dejar de ser una adaptación más o menos fidedigna de la novela, aprovechando mucho mejor la fuerza narrativa de los grandes espectáculos de Broadway.

 

La obra de Menken tuvo una versión televisiva en el año 2004 producida por Hallmark Entertainment para la NBC con Kelsey Grammer como Scrooge, que introdujo ligeros cambios en el libreto para imprimir un carácter más amable y fresco, en especial al inicio de la obra.

A Christmas Carol musical

Es difícil destacar un tema sobre otro, pero no podemos dejar de mencionar los mágicos y espectaculares “Main Titles” parecidos al inicio con las campanas de El jorobado de Notre Dame (hay más similitudes con esa gran obra maestra del compositor a lo largo de este musical), el jovial “Jolly Good Time” (que precisamente une los dos primeros números de la versión teatral), el irónico “Nothing to Do With Me”, de intenciones parecidas al “I Hate People” de Bricusse en el sentido de mostrar el lado negativo del protagonista antes de su conversión.

 

También el deslumbrante “Link by Link”, que es sin duda el número musical y coreográfico más fabuloso del repertorio (para la aparición del fantasma de Marley), y ya en la parte más melodramática que ocupa el segundo acto, imposible no quedarse atrapado por melodías marca de la casa como “Lights of Long Ago” (para el regreso al pasado de Scrooge con el fantasma de las navidades pretéritas), “You Mean More to Me” o “God Bless Us Every One”.

 

El final con la deliciosa “Christmas Together” a la que da inicio toda la familia Cratchit (con mucho protagonismo en esta versión), seguidamente se une el resto del elenco y finaliza de manera catártica y feliz el mismísimo Scrooge, es un final redondo para una obra igual de perfecta.

A Christmas Carol musical tv
Alan Menken - biografía - compositor - banda sonora - The Movie Scores
El compositor Alan Menken
A Christmas Carol The Musical – «Main Titles» – Music by Alan Menken

Retrocedemos en el tiempo para no olvidarnos el que fue el primer musical dedicado a una obra de Charles Dickens, titulado Scrooge: The Stingiest Man in Town, producido en 1956 por la cadena de televisión NBC e interpretado por Basil Rathbone, aquí ya como el tacaño protagonista (recordemos que se encargó del papel de su socio Jacob Marley en la producción de 1954 con música de Bernard Herrmann).

 

La música en esta ocasión fue obra del compositor austríaco Fritz Spielmann, quien, tras emigrar a USA, no tardó en asimilar su estilo vienés al de su país de acogida (escribió canciones para figuras como Frank Sinatra, Bing Crosby, Hoagy Carmichael, Doris Day, Judy Garland, Danny Kaye o Elvis Presley), llegando incluso a cambiar su nombre por el de Fred, con el que fue conocido a partir de entonces.

 

Sin duda es un musical alegre, desenfadado y claramente bailable (para ello se potencian personajes muy secundarios como la Sra. Dilber y Hawkins), muy del Hollywood de la época, en la línea del Irving Berlin de White Christmas, clásico navideño por excelencia que fue estrenado un par de años antes. 

Al igual que ocurrió con el Scrooge de Bricusse, la obra de Spielmann (y de su letrista Janice Torre) tuvo una segunda vida a través del cine animado.

 

Fue en el año 1978, cuando la célebre productora Rankin/Bass formada por el tándem Arthur Rankin Jr. y Jules Bass, que ya había lanzado con mucho éxito películas animadas –y musicales- de temática navideña como Rudolph the Red-Nosed Reindeer (1964) y Frosty the Snowman (1969), decidió acometer una nueva versión de la obra de Dickens adaptando igualmente el libreto de Spielmann y Torre, contando aquí la historia desde la perspectiva de un insecto llamado Bah, en lo que era un juego de palabras con la célebre frase de Ebeneezer Scrooge “Bah, Humbug!” (“Bah, paparruchas”, en castellano).

 

En el resto, la película respeta el musical desde la misma obertura (gracias a la perfecta supervisión musical del habitual colaborador de los directores, el compositor Maury Laws), y se beneficia no sólo de un reparto de voces impecable encabezado por Walter Mathau, sino también del estilo de animación particular de la compañía, que no olvidemos subcontrataba al estudio japonés Topcraft, del que formó parte el núcleo duro del posterior y mucho más conocido Studio Ghibli, incluido el maestro Hayao Miyazaki.

 

Otro proyecto de animación en clave de musical, aunque mucho menos logrado, fue el de A Christmas Carol (1997), versión estrenada en el canal infantil Nickelodeon y distribuida en Dvd por 20th Century Fox Home Entertainment, con las voces de Whoopie Goldberg, Michael York, Ed Asner y Tim Curry. Es una película demasiado infantil (perro de Scrooge incluido), tono que no rehúye la genérica partitura de Megan Cavallari y John Campbell ni las simplonas pero efectivas canciones de la misma Cavallari y su letrista David Goldsmith, éste último, salvo error, sin relación alguna con el clan Goldsmith (Jerry, Joel y Jonathan).

A Christmas Carol 1997 – «Main Titles» – Music by Megan Cavallari
The Stingiest Man in Town 1978 – «Overture» – Music by Fritz Spielmann
A Christmas Carol 1997

Finalmente, y por lo que respecta a las adaptaciones en clave de musical (aunque aquí debemos hablar de comedia musical y es más una vuelta de tuerca sobre el cuento que una adaptación del mismo), tenemos otra también muy reciente y con resultados, aquí sí, sobresalientes.

 

Apple Tv estrenó el 11 de Noviembre de 2022 una producción propia bajo el título Spirited, que cambia la perspectiva de la historia original para darle el protagonismo a los espíritus y su trabajo como recuperadores de almas perdidas, y en especial al espíritu del regalo de la Navidad o espíritu de las navidades presentes –Present en la película- (Will Ferrell), quien a su pesar está a punto de jubilarse y tiene como último reto ayudar a redimir a un indeseable llamado Clint Briggs (Ryan Reynolds), trasunto moderno de Ebeneezer Scrooge, quien resulta que fue en su momento el propio Present, lo que le hace dudar de su propia redención en el pasado.

 

Una premisa ingeniosa y diferente que aprovecha la gran química entre sus dos protagonistas para tejer un relato que, sin resultar ajeno en absoluto a la esencia de la obra de Dickens, favorece la comedia pura con un pie en el clasicismo y otro en la modernidad.   

 

También las sensacionales canciones escritas por Benj Pasek y Justin Paul, multipremiados compositores con trabajos tan recordados como La La Land (junto con Justin Hurwitz) y El gran showman, consiguen este difícil equilibrio entre el viejo y nuevo Broadway y el viejo y nuevo Hollywood.

Spirited 2022

Hay gran espectáculo con «That Christmas Morning Feelin”, baladas de altura y crescendo emocional con «The View from Here», canciones de corte tan clásico que podrían estar en Cantando bajo la lluvia o Mary Poppins, como la divertida “Good Afternoon”, y otras que optarían a un lugar en El fantasma del paraíso como la tétrica y a la vez hilarante “The Story of Your Life”.

 

Y si el apartado de canciones es sobresaliente, no lo es menos el de la partitura dramática a cargo de Dominic Lewis (quien el mismo año compuso otro destacado score de corte navideño para esa rara mezcla entre Santa Clause, Solo en casa y La jungla de cristal que es la violenta Noche de paz), que no sólo encuentra su lugar en el desarrollo narrativo de la película (merced a que estamos ante un musical pero que no se encuentra sobrecargado de canciones), sino que destaca por la fuerza de sus temas, el uso de los coros y su rendición a los modos de grandes sinfonistas como John Williams o Danny Elfman.

Spirited – «That Christmas Morning Feelin’» – Music by Benj Pasek & Justin Paul
Spirited 2022

ÚLTIMAS ADAPTACIONES EN IMAGEN REAL

Finalizado este interludio de versiones musicales de la novela, al que también pertenecen las inicialmente comentadas The Muppet’s Christmas Carol y Mr. Maggo’s Christmas Carol, volvemos al terreno de las adaptaciones cinematográficas o televisivas en imagen real con otra de las más recordadas, en especial por la labor de su actor principal George C. Scott, que fue nominado al Emmy por su interpretación de Ebeneezer Scrooge.

 

Se trató de una producción televisiva británico-estadounidense de holgado presupuesto, estrenada por la cadena norteamericana CBS en diciembre 1984 (en el Reino Unido llegó a estrenarse en cines), cuya filmación se hizo en exteriores naturales, en este caso en la histórica ciudad medieval del condado de Shrewsbury, en Shropshire (Inglaterra).

A Christmas Carol 1984

Para componer la música se contrató al compositor británico Nick Bicât, bastante desconocido todavía para los aficionados, pero con una carrera remarcable de más de 150 composiciones para cine, televisión o teatro, nada menos que 11 musicales e incluso una ópera, que demuestra unas credenciales óptimas para abordar la partitura que nos ocupa.

 

El resultado es una obra sinfónica muy británica con evidente voluntad narrativa (al más puro estilo de un John Scott, para entendernos), gracias a un tema principal radiante pero moldeable que vertebra una banda sonora donde pasamos de la diversión musical del inicio y durante la aparición del fantasma de las navidades pasadas, al tono más solemne con una estupenda fanfarria para el fantasma de las navidades presentes, llegando a los inevitables momentos oscuros y con ciertas disonancias que se apoderan del tercer acto correspondiente al fantasma de las navidades futuras (como debe ser si de “un cuento de Navidad” hablamos).

 

Hay por descontado excelentes arreglos de villancicos clásicos (nuevamente como corresponde), siendo en definitiva una obra que logra transportarnos a la esencia de la Navidad con facilidad pasmosa, especialmente en un clímax final donde la alegría resurge en todo su esplendor hasta los créditos finales en los que encontramos la versión cantada del tema principal, titulada convenientemente “God Bless Us Every One”.

Tan solo cuatro años después (1988) nos encontramos con otro proyecto, en este caso cinematográfico, sobre la obra maestra de Dickens, pero que no puede ser más diferente al antes citado. Se trata de un pequeño clásico de los fructíferos años ochenta, década a la que es mucho más afín en todos los aspectos.

 

Si en la anterior el director era el casi desconocido Clive Donner, aquí estuvo al frente el gran Richard Donner, sin ninguna relación de parentesco con el primero y desde luego mucho más conocido, pues hablamos de uno de los directores fundamentales del cine mainstream americano (Superman, La profecía, Arma letal, Los Goonies…), quien además siempre se caracterizó por su buen tino para contratar a los mejores compositores para sus proyectos.

 

Scrooged (título que adjetiva a un personaje principal imbuido del despreciable espíritu del protagonista dickensiano), que en España se tituló de forma bastante ridícula Los fantasmas atacan al jefe, es una vuelta de tuerca y actualización en clave fantástica del cuento, de manera que nos encontramos con un trasunto de Ebeneezer Scrooge llamado Frank Cross, un ejecutivo de televisión cínico y egoísta (increíble performance de Bill Murray, elección natural en una película que no esconde ciertas deudas con Los cazafantasmas de Ivan Reitman), quien recibe la visita de los tres fantasmas en Nochebuena con el mismo cometido de siempre: ayudarlo a recuperar su espíritu navideño.

Scrooged 1988

Como decimos, es una película que se adscribe más al género fantástico y también a la comedia sarcástica y bastante negra con crítica feroz al capitalismo de la época (el Nueva York de Donner es una especie de mezcla entre el retratado por Oliver Stone en Wall Street y el Gotham de Tim Burton, todas ellas películas separadas por apenas 2 años de diferencia), de forma que el director, tras trabajar con Goldsmith, Williams, Grusin o Kamen, escogió en esta ocasión a un todavía primerizo Danny Elfman, quien escribió una partitura que es la quintaesencia de su estilo, un absoluto festival donde el compositor se encuentra desatado y en su salsa desde el primer minuto, logrando una de las muchas obras maestras musicales de su carrera, que extrañamente tardó décadas en tener una edición discográfica, en este caso gracias al sello La-La Land Records.

 

Elfman estaba en un momento de efervescencia creativa (ese mismo año estrenó Beetlejuice, por cierto película ganadora del Oscar al mejor maquillaje, único premio al que optaba Scrooged), y esta fue su primera partitura con referencias navideñas, algo presente en gran parte de sus obras posteriores (Edward Scissorhands, Nightmare Before Christmas, Batman Returns, The Grinch, Family Man, etc), con lo que estamos ante un score fundamental y fundacional de su estilo. La génesis de su personalidad musical.

Danny Elfman - compositor - biografía - banda sonora - The Movie Scores
El compositor Danny Elfman

Partitura 100% orquestal, está llena de las florituras propias del maestro, del uso entre angelical y diabólico de los coros infantiles y femeninos, de los constantes tintineos de las campanas y la magia estacional de la celesta, incluso tiene ciertas concesiones al jazz, todo ello sustentado en un adecuado desarrollo temático que incluye, entre otros motivos, no sólo el juguetón y memorable tema principal, ampliamente tratado en los créditos iniciales, sino también un tema romántico y melancólico para el antiguo amor del protagonista (“Claire’s Theme” en el cd), que muestra el lado emocional de un compositor que sabe como pocos tocar la fibra sensible, incluso entre tanto tema frenético, gótico e incluso terrorífico.

Scrooged 1988

Saltamos una década y nos plantamos en 1999 para hallar la siguiente película y partitura digna de mención. Una vez más la televisión resultó el formato perfecto para desarrollar una nueva versión del relato, siendo aquí producido al alimón entre Turner Television y Hallmark Entertainment y con otro protagonista de excepción como fue Patrick Stewart (conocido por interpretar a Jean Luc Picard en Star Trek y a Charles Xavier en las películas de los X-Men).

 

Es una adaptación que se alinea con el tono oscuro de la versión de 1951 con Alastair Sim, lo que se hace patente en una composición musical menos complaciente de lo esperado, aunque muy clásica, de Stephen Warbeck, quien cinco años antes había recibido el premio de la Academia de Hollywood por Shakespeare in Love y por tanto era garantía de calidad para un proyecto televisivo con ciertas aspiraciones.

Stephen Warbeck
El compositor Stephen Warbeck
A Christmas Carol
A Christmas Carol 1999 – «Scrooge Alone’» – Music by Stephen Warbeck

El tono empleado por el autor inglés es afligido y melancólico, siempre en un segundo plano, aportando profundidad emocional más que destacando. Una obra muy poco dada a exhibicionismos pueriles, que elabora un guion musical impecable, puntualmente aderezado con músicas navideñas preexistentes como “O Little Town of Bethlehem” o “Silent Night” y el uso del habitual violín para el baile de Fezziwig a ritmo de valses y polcas, en el cual también hay una canción popular cantada, entre otros, por el propio Patrick Stewart.

 

Stephen Warbeck construye su partitura desde lo más profundo y oscuro del ser humano, con temas fríos y desoladores pero siempre con un punto de esperanza que retrata perfectamente a un personaje que no siempre fue el ser abyecto a reformar del inicio del relato (el uso del estilo pastoral británico en la aparición del fantasma del pasado), incluso logrando que la interpretación de los villancicos suene menos eufórica y más melancólica de lo normal.

 

Este crescendo dramático musical hasta tocar fondo durante la visita del fantasma del futuro (con un uso inmisericorde de las cuerdas), ayuda sobremanera para que, al llegar la redención final, la música pueda celebrar con Scrooge su día de Navidad más especial. 

A Christmas Carol

La última producción en imagen real a comentar por sus altos estándares de producción es la reciente miniserie escrita y dirigida por el showrunner Steven Knight, con Tom Hardy y Ridley Scott entre los productores ejecutivos y Guy Pierce o Andy Serkis entre sus protagonistas, que fue estrenada en diciembre de 2019 en la cadena BBC británica y en el canal de pago FX en los Estados Unidos.

 

Es decididamente la versión menos mágica y más truculenta de todas, no apta para todos los paladares (desde luego no va dirigida a los espectadores más pequeños) y con resultados no excesivamente conseguidos. Hay lenguaje soez, explicitud sexual, prostitución e incluso abuso infantil, algo que lo aleja sobremanera de la carga emocional que Dickens buscó al escribir un cuento corto (incluso ahí, el formato de miniserie se excede de la concisión que le es propia al relato) acerca del espíritu de la Navidad.

 

Optar por este acercamiento exigía, cómo no, que la música se alejara también de tratamientos clásicos y el tradicional uso narrativo, pasando a ser un elemento atmosférico más, en lo que ya es un mal endémico de la reciente música de cine.

A Christmas Carol 2019
A Christmas Carol 2019 – «Prepare Ye’» – Music by Volker Bertelmann & Dustin O’Halloran

El dúo de compositores asignados al proyecto es un exponente de esta corriente tan poco estimulante y mucho más efectista: el recientemente oscarizado (nuevamente por una partitura fría, inclemente y atmosférica para Sin novedad en el frente) Volker Bertelmann, también conocido como Hauschka, y Dustin O’Halloran, que ya habían colaborado previamente en la banda sonora de la película Lion. Lo poco a destacar es un tema para el protagonista, interpretado por las cuerdas, que no deja de ser una frase de aire patético que se repite en bucle, lo que realmente deja poco margen a la esperanza.

 

Una banda sonora que, al igual que la propia miniserie, deja un poso de amargura que para nada casa con la fábula humanista y finalmente festiva que es el relato de Charles Dickens.

DICKENS ANIMADO

Precisamente al hilo de este último comentario, no podemos olvidar que Un cuento de Navidad es una novela corta de voluntad moralizante que, por consiguiente siempre ha involucrado a los más pequeños.

 

En este sentido, los momentos de terror puro no son tan distintos de los de Blancanieves y los siete enanitos o los de Pinocho, y el proceso de aprendizaje y conversión de Scrooge, así como la propia celebración de una época intrínsecamente alegre y feliz, pide a gritos una calificación abierta a todos los públicos. Y por ello, a lo largo de los años han existido muchas adaptaciones animadas, ciertamente algunas más infantiles que otras, pero todas con el común denominador citado.

 

Varias han pasado ya por este estudio, algunas por ser del género musical, caso de las re-imaginaciones animadas de los musicales de Leslie Bricusse y Fred Spielmann, y otras por estar “protagonizadas” por personajes populares como Mickey Mouse o Mr. Magoo, aunque en ese momento podríamos haber hablado también de la versión con los Looney Tunes en la que el pato Lucas hace las veces de Scrooge y tiene una partitura de puro mickeymousing escrita por el habitual de la casa Gordon Goodwin, o la llevada a cabo con los personajes de Todos los perros van al cielo, que goza de una más que destacable música de un buen artesano como Mark Watters, con partes que son genuino Broadway y que incluye cuatro estupendas canciones suyas junto con la letrista Lorraine Feather.

An All Dogs Christmas Carol

Pero hay más y con bandas sonoras en general muy notables.

 

Empezaremos por una producción pequeña y en formato cortometraje, pero que vale la pena traer a colación. A Christmas Carol (1971), fue la adaptación dirigida por el reconocido animador Richard Williams (“creador” de las introducciones animadas de la pantera rosa y director de animación de ¿Quién engañó a Roger Rabbit?), y producida por otro no menos ilustre nombre de la animación como Chuck Jones.

 

Este, en apenas 25 minutos, condensó magistralmente el cuento, en parte gracias a la aportación musical de Tristram Cary, compositor habitual de la Hammer y de la serie original de Doctor Who, quien al frente de la Sinfonia of London, punteó narrativamente la película con breves pero determinantes momentos musicales, utilizando a modo de hilo conductor el villancico tradicional “God Rest Ye Merry Gentlemen”. Como dato curioso, para interpretar al personaje principal recurrieron al actor Alastair Sim, que retomó así el papel de su vida.

A Christmas Carol 1971 – «Theme / Opening’» – Music by Tristram Cary
caryTristram
El compositor Tristram Cary

Bajo el un tanto pretencioso título A Christmas Carol: The Movie, se estrenó en 2001 una versión animada que no consiguió el éxito que buscaba pese a la presencia en las voces de una Kate Winslet post Titanic que parecía garantía de éxito, así como de un sinfín de grandes intérpretes como Simon Callow, Michael Gambon o Nicolas Cage.

 

La recepción crítica tampoco fue la mejor, probablemente debido a que se potenció la parte romántica que en el relato de Dickens era casi anecdótica pues su única motivación dramática era la de mostrar al protagonista en su pasado tomando las erróneas decisiones vitales que le hicieron descarriar.

 

Así, en esta relectura se da protagonismo no sólo a un Scrooge bastante más joven, sino también a su interés amoroso de juventud (Belle), con quien retoma al final su relación tras la visita de los tres espíritus de la Navidad.

Christmas Carol The Movie 2001

Pero lo que desde luego sí es un triunfo rotundo es la partitura original de Julian Nott, magnífico compositor británico desgraciadamente poco conocido (como mucho por su colaboración con Nick Park y la Aardman Animation), y que aquí compuso una auténtica obra maestra musical.

 

Se trata de un fresco sinfónico interpretado por la The City of Prague Philarmonic Orchestra con un carrusel de melodías inspiradísimas, que muestran a un compositor delicado y desaforadamente romántico en la parte dedicada al amor que se profesan Ebeneezer y Belle, mientras que no cede un ápice de profundidad dramática cuando la música requiere ser elegíaca, rotunda, tenebrosa e incluso gótica, siempre con un estilo marcadamente británico.

 

De veras estamos ante un trabajo ejemplar, aunque no le quedara al compositor lugar en los créditos finales para elaborar una merecida suite, si bien es justo decir que la canción que ocupa su lugar, escrita por Wayne Hector y titulada “What If” (que además interpreta la propia Kate Winslet), es también preciosa.

Christmas Carol: The Movie, 2001- «Theme’» – Music by Julian Nott
Christmas Carol: The Movie, 2001- «What If’» – Music by Wayne Hector – perf. by Kate Winslet
Julian Nott composer
El compositor Julian Nott
Christmas Carol The Movie 2001

En la línea de calidad musical de este último título, llegamos a la adaptación dirigida por Robert Zemeckis en el año 2009, que respeta el título original de A Christmas Carol y con partitura de su colaborador habitual Alan Silvestri.

 

Película de animación por captura en movimiento (la segunda del director tras Polar Express, que también tenía temática navideña y gozaba de otro sobresaliente trabajo de Silvestri, pendiente todavía de una edición discográfica en condiciones), es una superproducción que luce en todos sus apartados y en la que Jim Carrey fagocita por completo al despreciable protagonista, como ya hizo con otro ilustre cascarrabias alérgico a la Navidad como es El Grinch, en la adaptación que Ron Howard realizó del cuento del Dr. Seuss.

 

Un film tan sumamente preciosista en los detalles y espectacular en la puesta en escena, requería de una partitura grandiosa, y esta sin duda lo es. Desde los créditos iniciales con una fanfarria con campanas, la música nos adentra en un Londres victoriano visualmente apabullante y colorista a través de un majestuoso tema principal (coros incluidos), que se verá acompañado a lo largo del resto de la partitura de diversos villancicos populares que el compositor presenta siempre de forma solemne e incluso espectacular. Este glorioso tema tiene al final de la película su versión cantada, aquí por el famoso tenor lírico Andrea Bocelli, bajo el título “God Bless Us Everyone”.

A Christmas Carol 2009

La película es un enorme parque temático dedicado a la obra de Dickens, y a su vez una demostración de las posibilidades técnicas de la captura en movimiento, por lo que es la versión más impresionante y frenética de todas, lo que redunda igualmente en el score, que tiene momentos de acción muy propios de su autor, como el tema “Chariot Chase”, que es toda una demostración del frenesí sincopado tan representativo de la obra de Alan Silvestri, quien asimismo recuerda en las escenas más tenebrosas a otros títulos de su filmografía, como Van Helsing.

 

La parte romántica también aparece, con un corto y clásico vals que se acerca al tono meloso de su partitura para El padre de la novia. Una fiesta para los seguidores del compositor neoyorquino.

Alan Silvestri - biografía - compositor - banda sonora - the Movie Scores
El compositor Alan Silvestri
A Christmas Carol 2009

Alcanzamos ya el final de este extenso estudio con una obra singular y difícil de encasillar, no siendo una película de animación exactamente ni tampoco del todo una de imagen real, y en esencia estamos ante una producción muy relacionada con las artes escénicas. Es más, también en lo musical tiene sus peculiaridades, pero no tanto por el tipo de música (que también) sino por su uso, dado que estamos prácticamente ante una película-ballet.

A Christmas Carol (2020) es una producción inglesa con claras ínfulas artísticas más o menos conseguidas (sobre todo en el apartado técnico), en la que, tras un inicio típico de cuenta cuentos (en este caso una abuela a sus nietos mientras estos preparan un teatro de juguete para su representación anual de “Un cuento de Navidad”), se adentra en la imaginación de la más pequeña de la casa convirtiendo el escenario en un mundo mágico en el que se suceden los hechos relatados por Dickens con un tratamiento casi onírico y con la danza como protagonista.

A Christmas Carol 2020
A Christmas Carol 2020 – «The First Dance of Christmas’» – Music by Alex Baranowski

La música por tanto es más abstracta que concreta, más liviana que pesada y menos narrativa en el sentido clásico de la música de cine. El compositor Alex Baranowski creó una obra profundamente emocional y etérea de marcado estilo minimalista, siempre hermosa, con lo que poco o nada tiene que ver con el espíritu de la novela. Obviamente tiene el tono que requiere una propuesta tan diferente, pero como traslación musical del relato de Dickens es poco relevante.

UN LEGADO QUE NO TIENE FIN

A la vista de la cantidad de títulos que hemos traído a colación, y otros muchos que no hemos considerado necesario mencionar, queda claro que hay pocas narraciones que interpelen tanto a nivel emocional como Un cuento de Navidad. La imperecedera historia de redención creada por Dickens, unida a su impacto popular a prueba de bombas la convierten en un lugar donde el cine y la televisión necesitan volver una y otra vez.

 

Incluso películas a priori originales o que no son adaptaciones claras y directas, beben de su espíritu. Caso del clásico entre clásicos del cine navideño Qué bello es vivir, que no es sino una vuelta de tuerca cambiando protagonista ruin por un ser humano intachable, pero que mantiene la fórmula del “¿qué hubiera pasado si?” de la obra de Dickens (en especial su tercer acto con el fantasma de las navidades que están por venir), para explorar de nuevo en clave humanista el poder del amor al prójimo, las consecuencias de los actos propios en el resto de personas que pasan por nuestras vidas y el espíritu de la Navidad.

It's a Wonderful Life

Qué decir de la partitura de Dimitri Tiomkin, obra maestra de la música de cine que si bien es mayormente optimista y radiante, explora también la oscuridad por la que el protagonista debe pasar para conseguir recuperar su ilusión por la vida, no sin el oportuno repaso a villancicos populares que realzan el carácter festivo de la época, guion musical muy parecido a la mayoría de las obras tratadas en este estudio.

compTiomkin
El compositor Dimitri Tiomkin

Hay muchos más títulos que responden a esta influencia velada, como por ejemplo Family Man, película cuyo personaje principal encarnado por Nicolas Cage se asemeja bastante al protagonista de Scrooged, y de nuevo requiere de un toque de magia para mostrarle cómo habría sido su vida en caso de haber escogido su amor de juventud en lugar de su ambición profesional, nuevamente con la Navidad como telón de fondo.

 

Una historia de toma de consciencia de clara inspiración dickensiana que se beneficia nuevamente de una soberbia partitura de Danny Elfman que pide a gritos una edición discográfica, esta vez centrada mucho más en la parte romántica y definitivamente mágica de la historia, siendo un trabajo más cercano a Edward Scissorhands que a la citada Scrooged.

A Christmas Carol

Parecida aproximación tiene otra película que no esconde ser una libre adaptación del cuento en clave de comedia romántica, con Matthew McConaughey y Michael Douglas como sosías del Scrooge y Marley. El título Ghosts of Girlfriend’s Past es muy gráfico y a la vez es casi un tagline de lo que propone esta, por otro lado tópica e irrelevante, producción de la Warner Bros, que cambia hombre avaro por hombre mujeriego y la época navideña por una boda, mientras que el fantasma del socio Marley es el de un tío playboy del protagonista y los espíritus que le visitan para redimir su poca empatía hacia las mujeres son en realidad tres de sus ex novias a las que digamos que no trató del todo bien.

 

La música fue de un experto en el género como Rolfe Kent (Just Like Heaven, Kate & Leopold, Legally Blonde) y ofrece básicamente una canónica partitura de comedia y romance al uso, eso sí, resuelta con la eficiencia del buen artesano.

Ghosts of Girlfriend Past
Ghosts of Girlfriends Past – «Jenny and Connor in the Snow» – Music by Rolfe Kent
Rolfe Kent
El compositor Rolfe Kent

En definitiva, la gran cantidad de propuestas audiovisuales que genera A Christmas Carol la convierte por derecho propio en el relato más influyente, repetido y versionado, logro que por otro lado nos ha permitido a los amantes de la música de cine ser testigos de excepción de cómo compositores de lo más diverso, cada cual con su estilo, nos han sabido contar la misma historia a su manera.

 

Un relato que pasa de retratar la miseria humana a la pureza del amor redentor, que transita desde la comedia al drama costumbrista, pasando por el terror sobrenatural, y que acaba consolidándose como quintaesencia del espíritu de la Navidad, siempre será un caldo de cultivo para que compositores de la talla de los citados y muchos más por venir den rienda suelta a su talento.

 

Como diría el pequeño Tim, Dios los bendiga a todos!

           

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Joan Bosch
Joan Bosch
2 months ago

Excel.lent revisió! Enhorabona a Coque i Eduardo, una afortunada associació que espero només sigui l’inici de més aportacions a l anàlisi de la música cimematogràfiva.

Coque Cano
Coque Cano
Reply to  Joan Bosch
2 months ago

Moltes gràcies Joan!!!. Darrerament m’estic animant i l’Eduardo no pot ser millor amfitrió per a aquest tipus d’aventures. Segur que repeteixo. Una abraçada

enrique diaz
enrique diaz
2 months ago

wow…. vaya gozada leerlo